lunes, 14 de noviembre de 2011

Una semana son cinco días…

Rubalcaba y su primo "el de zumosol"


Pues sí, una semana tiene cinco días, al menos ésta que hoy comienza. Cinco días de campaña, un día de reflexión y la jornada electoral y se acabó lo que se daba. Así que por mucho que le pese a Rubalcaba, esta semana – la última de la campaña electoral – tiene sólo cinco días. Decía ayer el candidato socialista, el de la triste figura y mucho más triste destino electoral, que una semana  es una eternidad y en esto, como en casi en todo, Rubalcaba también se equivoca.

Esta semana, a los efectos que a él le interesan, tiene cinco días y se me antoja un plazo muy corto, para que pueda recuperar los votos perdidos. Esta semana, por muy mal que le venga, tiene cinco días y parece muy poco tiempo, como para que pueda cambiar la tendencia electoral que le condena irremisiblemente a la derrota; esta semana tiene, desgraciadamente para él, cinco días y me parece muy poquito tiempo para que los socialistas consigan asustar a los votantes lo suficiente, como para que dejen de votar mayoritariamente al PP.

Pero lo que parece prácticamente imposible, y tan difícil como cualquiera  de los trabajos de Hércules, es que en este plazo consiga hacer olvidar a los españoles los años en los que Rubalcaba ha permanecido en el gobierno.  Me parece improbable, por no decir imposible, que Rubalcaba consiga en cinco días, que el pueblo español olvide que gobernó con Zapatero, como vicepresidente nada menos y que por tanto tiene gran parte de la responsabilidad en el desastre que nos acucia.

Lo de ayer en Zaragoza, no es que se produjera a ritmo de marcha fúnebre, pero no vamos a engañarnos, tampoco es que el ambiente estuviera como para que sonara Paquito el Chocolatero. La unanimidad de las encuestas publicadas por  la prensa de cualquier color  o matiz político, pesaba como una losa sobre las expectativas socialistas. Bien es cierto que a la desesperada, el equipo de campaña socialista afirma que posee encuestas que les acercan a la victoria. De perdidos al río, me parece que se llama a esta figura electoral.

¡No estás solo! ¡No estás solo!, le gritaban los asistentes al acto, a Rubalcaba; el contenido de los gritos de ánimo emitidos por la militancia socialista, me ahorra cualquier análisis. La percepción de los asistentes al mitin, es que la candidatura socialista está tan castigada por las cifras demoscópicas, que tenían que animar a Alfredo, para que éste supiera, que a pesar de lo que dicen las encuestas, no le van a dejar solo.

Me parece muy bien, incluso resulta emocionante, habla muy a las claras de la calidad de la militancia y de su amor por los “colores”; pero apuntilla, sanciona, certifica - y de qué manera - la defunción de las esperanzas que los socialistas todavía pudieran tener.

Un dato importante el de la reacción de la militancia, pero no el único; podríamos añadir el cambio en el mensaje del mitin de Zaragoza. Ese cambio apresurado y notorio dice, también muy a las claras, que el equipo de campaña se ha visto obligado a modificar el mensaje, ante los malos resultados de las encuestas. Ayer en Zaragoza, Felipe González que hace la tarea de telonero de Rubalcaba y que, como saben ustedes, adopta el papel de “poli malo”, repartió leña a IU a base de bien.

IU no había merecido la atención de Rubalcaba y nadie la había nombrado a lo largo de la campaña socialista; pero el efecto de las encuestas ha hecho que los focos y la “leña” se repartieran en Zaragoza, entre Rajoy y Cayo Lara, entre los populares y los de IU, entre el "programa oculto" de Rajoy y la pinza de IU. Felipe González cargaba ayer contra Cayo Lara, con “acritu”, y le acusaba de reeditar la pinza que sufrió él, a manos de Anguita. Dijo Felipe  "A mí que no me cuenten lo que es la pinza, que consiste en exhibirse desde la izquierda para que gane la derecha. Esa película me la conozco desde hace muchos años". Y refiriéndose a Extremadura afirmó que los de IU "A la hora de la verdad lo que hacen es gobernar con el PP".

Así que parece que ha llegado el momento en el que obligatoriamente Rubalcaba tiene que cambiar de caladero de votos y buscarlos allá donde quiera que se encuentren. No es que Alfredo crea que le vayan a servir para ganar las elecciones, pero probablemente estos últimos días de campaña le sirvan para acopiar unos cuantos votos que le permitirán tener un colchón que le sirva, el día de la verdad, para que la caída sea menos dura y más fácil de soportar.

Existen otras señales que marcan a las claras que la percepción de la derrota está muy clara en el “Rubalcaba team”; tanto, que les ha obligado a cambiar el discurso, los adversarios a batir y ahora además comienza el acercamiento a UGT. Ayer Rubalcaba tomó por sorpresa, la decisión de reunirse hoy con Cándido Méndez. El padre, o uno de los padres de los más de 5.000.000 de parados y el insigne sindicalista, se reúnen por sorpresa en la última semana de las elecciones. Alfredo pretende que su relación con UGT sea lo más fluida posible, de cara a su movilización tras la victoria de Mariano Rajoy.

Así que en Zaragoza las cosas pintaron mal, el equipo de campaña electoral socialista  trabaja a la desesperada, han duplicado los actos electorales en esta semana, han tenido que cambiar el mensaje y los objetivos; los medios de comunicación de manera unánime les han dicho que ya han perdido las elecciones; pero sobre todo quién lo ha dicho, quién ha dictado sentencia, una sentencia sin posibilidad de recurso, han sido los socialistas aragoneses cuando gritaban a Rubalcaba en el Palacio de Deportes ¡No te vamos a dejar solo!, percibían, que así se sentía Rubalcaba, lo que resulta lógico. Al fin y al cabo, lo ha demostrado sobradamente a lo largo de esta campaña, no es un superhombre.

1 comentario:

  1. El País les da en su encuesta 110. Veremos si el día 21 esta solo o no. Ahora da mitines hasta en los colmados, bueno por lo menos una cañita y un pinchito si sacara.
    Saluditos.

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