miércoles, 20 de agosto de 2014

En el PSOE tapan a sus corruptos y ahora a los de UGT-A

¿ERES? ¿Subvenciones? ¿Facturas?


Todavía recuerdo cuando Pedro Sánchez tras ser nombrado Secretario General del PSOE, proclamaba urbi et orbi su firme decisión de no permitir el menor asomo de corrupción en su partido, redondeando la contundente afirmación con las declaraciones complementarias que acostumbran a seguir a ese tipo de declaración, ya saben, “caiga quién caiga”, “transparencia total”, “tolerancia cero” y ya para adornar la faena en lugar de un par de pases de pecho, la frase total para quién está largando porque le toca, “colaboración total con la Justicia”.

Deben tener en Ferraz una ficha sobre la lucha contra la corrupción, semejante a los argumentarios, para que la utilicen sus dirigentes cuando hablen en público, porque da exactamente igual que el que hable sea Pedro Sánchez, Susana Díaz, Chaves, Griñán o quién sea al que le toque largar, lo cierto es que repiten incansables las mismas afirmaciones y más fuerte cuanto más cerca están de la corrupción que les atufa con su podredumbre, pero que soportan impasible el ademán, porque con las cosas de comer no se juega y no está el patio como para hacerle ascos a un sueldo público.

Ya cuando Pedro Sánchez soltó lo de la corrupción, dije que me parecía de mal gusto - concretamente, creo que hablé de lo de mentar la soga en la casa del ahorcado - que Sánchez se descolgara con lo de la corrupción, porque  era y es un asunto muy sensible en el PSOE y sobre todo, porque siendo que Pepiño Blanco había sido el mentor de Sánchez en el partido y Susana Díaz, presidenta de la Junta de Andalucía, su principal apoyo en la carrera a la secretaría general, con la que le estaba y le está cayendo a la Junta con los ERES y las subvenciones repartidas a ojo de buen cliente y lo de la “Operación Campeón” del gallego, más le hubiera valido a Sánchez no mentar a la bicha.

Pero ya ven ustedes, tiene el PSOE en Andalucía un capazo inmenso de imputados a los que no parece que nadie haya sugerido que dimitan, ni se les haya suspendido "cautelarmente" de militancia, salvo casos muy escandalosos y si uno repasa los discursos de Susana Díaz, resulta que sobre la corrupción dijo exactamente lo mismo que Pedro Sánchez, ya les digo que deben tener una ficha y la largan en automático. Susana por mucho que se ponga estupenda tiene un problemas impresionante con asuntos que tienen que ver con el manejo de cientos y cientos de millones de euros que se han administrado irregularmente, nadie sabe dónde fueron a parar, están sin justificar y lo que es más grave, la Junta con total tranquilidad está llevando a cabo una investigación que tienen previsto termine a finales del año próximo, de tal manera que los receptores de las subvenciones que no han sido justificadas no tendrán que devolver ni un céntimo, porque la vía administrativa se agota a los cuatro años.

Claro que está la vía penal, pero los de la Junta de Andalucía son muy mirados para estas cosas y no les gusta nada lo de la vía penal, que les debe parecer una forma muy grosera de tratar a sus ilustres clientes políticos, a los que cubren con el manto del secreto, pues nada se conoce de las investigaciones y afirman desde la Junta, que son de una finura y una delicadeza de las que ya no quedan, que no dicen ni esta boca es mía sobre el asunto, porque no quieren provocar efectos negativos en las empresas del sector de la formación y ahí queda eso, que para gente torera y con dos bemoles ahí están los de la Junta.

La defensora de la transparencia, Susana Díaz, a la que parece le preocupa poco que se pierda el dinero público de las innumerables subvenciones no justificadas, se va a Tele Sur, no podía ser otro el lugar, le da un toque al Supremo y hace una cerrada defensa de los padres de la criatura, Chaves y Griñán, que permitieron el descontrol del dinero público y los califica de honestos y decentes. Me parece que la mala praxis en el manejo del dinero público ya es motivo suficiente para que la presidenta actual reconociera el hecho y se ahorrara la defensa numantina de la honestidad de Chaves y Griñán, sobre todo porque no estamos hablando de honestidad, estamos hablando de conductas que pudieran merecer reproche penal. Hablamos de presuntos delitos de malversación de caudales públicos, prevaricación, tráfico de influencias, cohecho, etc., etc.

Pero los defiende y les ahorra el problema de llevar el asunto de la reclamación del dinero no justificado por la vía penal, demostrando que está en cuerpo y alma con los que permitieron y toleraron el despilfarro de cientos de millones de euros para tupir un poco más, la ya tupidísima red clientelar de la que se sirve el PSOE-A para ganar elecciones.

Y como estas cosas vienen siempre de tres en tres, para rematar el esperpento, sale a los medios el consejero de Justicia e Interior de la Junta de Andalucía, Emilio de Llera y afirma terne él,  que no se debe satanizar a la UGT-A por el asuntillo de las presuntas facturas falsas que investiga el juez de Instrucción, negando que se pueda tratar de un "fraude generalizado".

Lo de UGT es un escandalazo tal, que no se puede entender que el consejero de Justicia e Interior de la Junta se eche su particular cuarto a espadas en defensa del sindicato, sino es porque en la Junta hay mucho que callar y supongo que los de UGT han pedido árnica, advirtiendo de la posibilidad de darle un tironcito a la consabida manta, que por ahora tapa a numerosísimas vergüenzas en el sinticato y en la Junta. No puede haber otra explicación y resulta hasta penoso, que este señor que antes que consejero, fue fiscal, reconozca que habla cuando el asunto no se ha estudiado todavía. Me gustaría que me explicara cómo se puede defender la inexistencia de un fraude generalizado cuando en UGT-A, habían implementado en sus ordenadores un programa informático específico para gestionar el asunto de las facturas falsas.

Ahora toca que algún ciudadano de buena fe pregunte sobre qué opina el flamante secretario general del PSOE de este asunto. No hace falta que le pregunten nada, les voy a ahorrar la molestia y si a ustedes no le importa se lo cuento yo. Si le hicieran la pregunta, Pedro Sánchez, sacaría la ficha del bolsillo y explicaría que no está dispuesto a permitir el menor asomo de corrupción en el PSOE, les contaría sin siquiera despeinarse lo de la transparencia, la tolerancia cero y lo de la máxima colaboración con la justicia y todos tan amigos.

Está mal que defiendan a los imputados y no tomen las medidas que debieran tomar, está mal que defiendan a los dos ilustres sospechosos, Griñán y Chaves, que se salvarán porque en el Supremo, el lobby progresista se encargará de ello, pero que salgan a defender a la UGT-A, demuestra palpablemente que en el PSOE-A la corrupción anida muy profundamente y que han actuado en este oscuro asunto de común acuerdo con los compañeros de la UGT-A.

¿Qué que hay del Partido Popular?, voy a decirlo una vez más, lo que me parece mal en el PSOE, me parece mucho peor en el PP. Pero que exista corrupción en Génova, a mí particularmente no me supone obstáculo alguno para hablar de la especial manera que tienen los responsables del PSOE de hacer frente a su corrupción. Tendrían el problema solucionado, si aplicaran en su casa, la mitad de las cuestiones que exigen, hagan los conservadores en la suya.


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