domingo, 24 de agosto de 2014

Lo mejor de cada casa: Amaiur y Podemos juntos.



Leía ayer los comentarios a un artículo que comentaba una de las jornadas de la V Universidad de Verano Anticapitalista, el nombre del evento me genera dudas, no sé si será el verano el anticapitalista, lo que sería una noticia que estoy seguro interesaría muchísimo a los metereólogos, que tienen que estar hasta los pelos de tanto anticiclón, isobaras, cúmulos, cirros, chorros de aire frío en altura y con todo eso con lo que nos obsequian cotidianamente tras la noticias de la tele, si bien por lógica he de suponer - aunque hablando de la izquierda radical lo de la lógica es un asunto discutible y discutido - que anticapitalista será la Universidad de Verano. Mal empiezan, si escriben de manera confusa, no diré incorrecta porque no tengo autoridad alguna para ello, pero sí me parece que el nombre de la supuesta actividad universitaria está desordenado.

Decía que leía los comentarios al artículo y me extrañaba la cantidad de “circulares” y zurdos que acudían a los comentarios del lector para  apostillar el  escrito publicado en La Razón, periódico que no suponía yo  fuera lectura de cabecera de ningún "podemista" que mostraban su unánime mosqueo por un comentario del periodista que acudió al acto y que al describir el entorno en que se desarrollaba esa jornada, se le ocurrió decir que “… se sucedían los discursos populistas, y mientras tanto no paraba de correr la cerveza. Y ese olor tan parecido al de un club «cannábico» en el ambiente alegraba a cualquiera. Serían los pinos”.

El rebote estratosférico que mostraban la mayoría de zurdos que aparecían rabiosos en los comentarios, me demuestra una vez más, que esta gente de la izquierda radical se está acostumbrando a que ellos puedan decir libremente todos los disparates que se les ocurran, pero no admiten la más mínima crítica o comentario que les pueda parecer ofensivo. Me parece que en el ambiente en que se desarrollan los actos de esta especial izquierda, lo de los canutos, como el valor en la mili, se dan por supuestos. Así que no entiendo ese mosqueo de vírgenes ofendidas por un comentario más bien inocuo, en una gente que pretende acabar con el régimen, nuestra democracia parlamentaria para entendernos y pretenden hacerlo por la brava, porque parlamentariamente no tienen  posibilidad alguna y eso sí que son palabras mayores.

La Universidad de Verano está organizada por Izquierda Anticapitalista, que como sabrán ustedes está en Podemos y le crea algunos problemas a Iglesias, los trotskistas de IA son gente dura, bien preparada dialéctica e intelectualmente y manejan las asambleas circulares como les da la gana y eso no le gusta nada al jefe de Podemos y lo llamo así porque a Iglesias cada vez se le ve más el plumero de la jefatura, está en la labor de centralizar los resortes del poder en sus manos, sea pues jefe.  Los invitados principales eran Sabino Cuadra, diputado de Amaiur en las Cortes, Teresa Rodríguez europarlamentaria de Podemos, sector IA y Pablo Echenique otro europarlamentario de la formación circular.

Señalo con ánimo critico esa especial y delicada epidermis que tienen los de Podemos ante cualquier opinión que no les guste. Si uno dice que Podemos, en contra de lo que sostienen, ha justificado los crímenes de ETA, alegando que había motivaciones políticas o si  te da por criticar a Monedero por afirmar que ETA comenzó a matar porque la policía repartía heroína entre los jóvenes más activos del País Vasco, se te echan encima y como me decía uno de ellos ayer, estás de sobra en este mundo y rezumas odio por todas partes. Pero sin embargo a pesar de que manifiestan condenar a ETA, allá que se van a un acto público en el que se exhiben con un diputado de Amaiur, ya saben aquella gente de la que el Tribunal Supremo dijo que eran ETA y cuándo éste exige “la disolución de la Audiencia Nacional con el objetivo de que acaben las torturas en Euskal Herria”, se rompen las manos aplaudiendo, lo que quiere decir que tanto el de Amaiur como los dos representantes de Podemos, expresan con entusiasmo su conformidad con uno de los argumentos preferidos de la banda asesina y su entorno, extraña manera de condenar.

Si uno dice que no se aclaran ni con lejía, que hay grupos de la izquierda que quieren pactar con Podemos y que hay malestar en el  seno de la organización por grupos que no están de acuerdo con la línea “oficialista” representada por Pablo Iglesias, lo más fino que te llaman es facha corrupto, pero ayer ante cuatrocientas personas animadas por sus ideas de izquierda y las cervezas y canutos de los que habla el periodista, los invitados principales a la sesión del foro se contradijeron en cuestiones de calado, sin despeinarse siquiera.

Noriega, uno de los intervinientes, pidió un clásico,  “la unión de las izquierdas para poder derrotar a las élites”, estoy convencido que el gallego creía que con esta  frase iba sobre seguro, es una de las más utilizadas y menos cumplidas del repertorio mitinero de la zurda nacional. Pero se equivocó, Podemos no quiere de cara a lo que viene - las elecciones municipales - coaligarse con partido alguno; Echenique, que se encargó de lavarle la cara, le dijo, “la unión de izquierdas me suena a viejo. Nosotros creemos en la unión de la gente y no en las coaliciones”. Para entendernos, traducido del politiqués leninista al castellano, lo que dijo  Echenique fue: Sí, ahora que vienen las elecciones, todos queréis pactar con Podemos, no os necesitamos, para qué queremos crear una coalición si nos estamos llevando vuestros votantes a puñados.

Si uno dice que hay gente en Podemos que manifiesta haberse enterado por la prensa, como si fueran de la cúpula del PSOE, del hecho de que son militantes por haberse apuntado para votar en la Asamblea Ciudadana, a pesar de  que también hicieron lo mismo en otras dos ocasiones y que una cosa es participar y votar en una Asamblea por internet y otra muy distinta afiliarse a un partido y afirman que lo de apuntarse para votar fue una trampa y que sólo se utiliza el hecho y las cifras resultantes para hacer propaganda falaz, los circulares a los que les toque ese día la guardia de la ortodoxia, te saltan al pescuezo y te dicen que estás a sueldo de los corruptos.

Sin embargo, no tuvo el menor empacho Teresa Rodríguez, de Izquierda Anticapitalista y también de Podemos, en alardear de la cifra de afiliados, cuando sabe que en ese asunto hay problemas y en lugar de explicar lo que hay, se lanzó por la pendiente de la media verdad y presumió de que “no todos los partidos en tres meses consiguen 100.000 afiliados”. Frase con la que estoy de acuerdo, pero con una salvedad, ellos tampoco lo han conseguido, porque hay cantidad de quejas a cuenta de la “envolvente” y numerosos “afiliados” han dicho que verdes las habéis segado y que ellos no pagan aunque se lo pida en directo la momia de Lenin. Mal asunto el de andar zascandileando con el jueguecito de las medias verdades y la restricción mental; me parece que entre amigos, votantes  y correligionarios, la verdad es el único lenguaje a utilizar.

A cada día que pasa se parecen más a sus adversarios, esos a los que llaman “casta”; probablemente no se den ni cuenta, pero se producen de la misma manera. Teresa, que debía encontrarse muy a gusto, lo digo por el ambiente, no vayan a pensar otra cosa, se vino arriba, se adornó innecesariamente y se metió en un jardín que no le merecía la pena pisar, arguyó que los 100.000 afiliados, esos que no sabían lo que firmaban, los habían conseguido gracias a “un programa político muy clarito”. Claro que en la universidad anticapitalista de marras puedes decir lo que te de la gana mientras camines dialécticamente amurado a la banda de babor, pero tirándote esos faroles descomunales lo que consigues es dar munición a tus críticos y además gratis et amore.

Todo el mundo sabe que Podemos ha contratado a cuatro economistas para que les hagan un programa electoral plausible y unos argumentarios sobre economía, para que los repitan sus líderes como loros en las tertulias, que de economía andan mal tirando a peor. El programa de Podemos con el rollito de las jubilaciones a los 60, la Renta Básica Universal y todo lo demás, no  aguantó ni un asalto. Por no enrollarme, el programa económico de Podemos, tal y como bien señala el periodista de La Razón en su artículo, tiene exactamente 1800 palabras, no se yo si será clarito, como afirma Teresa, pero escuálido, seguro.

Está claro que en la  V Universidad de Verano Anticapitalista, se juntó el hambre con las ganas de comer, aunque dicen que no se lo pasaron nada mal.



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