martes, 17 de mayo de 2016

Las encuestas confirman las tendencias electorales

(Encuesta de NC Reports para La Razón)


Los estudios semanales sobre intención de voto, trackings les llaman, no sé yo que trabajo costaría llamarle rastreos, coinciden en confirmar las tendencias. El PP sigue ganando las elecciones, el PSOE no arranca e incluso pierde votantes, lo mismo le sucede a Ciudadanos, que ha perdido lo que obtuvo mientras montaban con Pedro Sánchez el cuadro del “pacto del abrazo” y los de Unidos Podemos suben en sus expectativas, pasan al PSOE y se colocan como segunda fuerza política.

Ya sé que  hay quienes todavía confían en que  los podemitas  ganen en votos, pero no en escaños, una idea que circulaba por los mentideros políticos la pasada semana, de tal manera que hasta Iglesias hizo unas declaraciones en las que afirmaba que en un pacto con el PSOE la presidencia del gobierno se decidiría por el número de votos, lo que probablemente confirmaba esa teoría.

Todo el mundo conoce el dicho que pondera lo poco que dura la alegría en casa del pobre y en este caso están los de Pedro Sánchez, que ven como Iglesias y Garzón se van a convertir en los líderes de la izquierda nacional, mandando al PSOE al tercer puesto en los resultados del 26J, porque si las tendencias se mantienen, los votos procedentes de la abstención de los votantes de izquierda, irán a parar a las filas de los de Unidos Podemos.

Otros que están perdiendo fuelle conforme se acercan las elecciones son los naranjitos, que supongo se acordarán nerviosos del pinchazo clamoroso y nunca bien explicado que tuvieron en las pasadas elecciones del 20 D. Se enfrentan a una campaña con poquitos argumentos, están en la pelea por apropiarse del “centro” con Pedro Sánchez al que le faltó tiempo para hacer un obsceno guiño al centrismo español, en cuando se enteró que Rivera estaba por esa labor, pero salvo eso y sacudirle la badana a Rajoy poco tienen que ofrecer. Sus propuestas estrellas quedaron enterradas en el fracaso de su pacto con Sánchez, lo que obliga a Albert a montar una campaña callejera, asunto que se le da muy mal y que no le gusta un pelo.

Quizás por eso acaba de acuñar un término: “Eje de los moderados” que reeditaría el pacto con Pedro Sánchez. Probablemente el invento sea simplemente un farol para encarecer su colaboración en un pacto con el PP, porque como siga con lo del eje, arriesga muchísimo. 

Los rastreos electorales conceden a Ciudadanos entre 39 y 41 escaños y el otro “moderado” aspirante a “centrista”, es decir  Pedro Sánchez, conseguiría entre 80 y 84 diputados; sumando las dos cifras mejores, los moderados naranjitos y los moderados socialistas obtendrían 125 diputados, cinco menos que el resultado más optimista de los populares a los que los hados demoscópicos conceden entre 125 y 130 escaños, por eso no creo que pueda montar otro cuadro con Pedro Sánchez porque los números no les dan ni para respirar.

Así que con todo el respeto que me merecen mis lectores naranjas, creo que D. Albert farolea cosa fina e intenta sacar algo positivo del cuento chino del pacto del abrazo. Lo mismo cabe decir de Pedro Sánchez que ya sabe, porque se lo dijo su gente clarito como el agua de manantial, que como sacara menos diputados que en el 20D ya sabía dónde estaba la puerta de salida de Ferraz, aunque como  se ha hecho centrista igual  ahora cree en milagros.

¿Y los del PP? pues Rajoy a lo suyo, mucha calle, mucho mercado, mucha tasca y trabajando por recobrar el 1.200.000 votos que perdió el 20D con la abstención pepera. Tras los numeritos, insultos, descalificaciones y campaña mediática, el ruido parecía iba a acabar con él; pero al final parece que le está ayudando, que así de complicadas son las cosas.

¿Oiga y los nacionalistas? Como siempre, buscarán al mejor postor para entregarle sus votos, aunque están moscas porque con la crisis, la traición a los principios ya cotiza bastante por debajo de las treinta monedas de plata. Como decía uno que fue de Unió, esto no es lo que era. 

Una pena.  

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