miércoles, 18 de mayo de 2016

Pedro Sánchez: A perro flaco todo son pulgas

Tal y como están las cosas ZP se va de visita a Venezuela.
Personalmente D. Pedro Sánchez  no me cae ni medio bien, no porque sea socialista, tengo  amigos en la izquierda y algunos de ellos muy a la izquierda, simplemente me cae mal y me pasaría lo mismo si encabezara la lista del PP en Burgos o Viladecans. Tengo amigos que son votantes de Podemos y hay gente del Partido Popular a los que no me acercaría ni a veinte metros de distancia, tal es la repugnancia que me producen.

Como candidato, tengo muy mala opinión de él. Me parece prepotente, tiene mal carácter, no sé si le sale de natural o es que alguien le convenció que el tono que hay que mantener en un  debate político debe parecerse mucho al que se emplea en una taberna justo tres segundos antes de que comiencen a llover las piñas, pero es muy cierto que es un faltón y un bronquista; cuestión demostrada sobradamente en muchísimas de sus intervenciones, incluidas las parlamentarias.

Pero hay que decir porque es cierto, que a cuenta de que muy simpático no cae ni entre su propia gente y que su posición actual es de extrema debilidad, los hay que no paran de darle allá dónde más pueda dolerle. Es muy cierto que hace lo imposible por perder las elecciones, pero hay mucho socialista trabajando para empeorar sus prácticamente inexistentes posibilidades electorales y así poder liquidarlo cómodamente en vivo y en directo.

Lo del PSOE, ya no es de manicomio, como me decía un viejo militante socialista, es de tonticomio. Tienen un secretario general que no ha dado una desde su elección, como candidato ha demostrado que no vale nada, resulta torpe, le puede ese carácter bronco que no puede esconder, los barones están que los ahorcan con un hilo, el paro en Andalucía y Extremadura le deja muy poco resquicio para atacar a Rajoy, otro tanto podemos decir de la corrupción, todo el mundo sabe que Pedro Sánchez tiene menos porvenir que un pescador en el mar de Aral y a pesar de ello, casi todos los días  algún socialista de relumbrón le sacude una patada en la espinilla.

Está el hombre en sus desvaríos presentando a su gobierno, manejando las deserciones de candidatos que se han negado a ir en sus listas, parafraseando a Adolfo Suárez o a Luis Enrique, intentando que Fernández Vara se esté callado aunque sea una semana, procurando explicar los pactos municipales con Colau y Carmena, que tienen a la militancia pidiendo un manual de instrucciones para aclararse y hoy “El Confidencial Digital” anuncia que para el próximo congreso, además de Susana Díaz, que por lo visto representa la parte más diestra del socialismo y Pedro Sánchez, que naturalmente tiene que ir a la reelección, voluntariamente o como llevaron a María Antonieta a la guillotina, como no tenía bastante con lo suyo, los de izquierda socialista anuncian a bombo y platillo que  van a presentar un candidato a la Secretaría General.

Dirán ustedes que cuantos más sean, más se divertirán, pero con este anuncio Pedro Sánchez ha sufrido una maniobra de flanqueo. Él contaba con  el sector más izquierdista del partido, para que le apoyara en su lucha contra Susana Díaz y ni siquiera eso le han dejado. Por si las moscas y por sorpresa se ha instrumentado una candidatura que persigue como única finalidad restarle votos a Sánchez. Está el hombre tan solo como Cúster en Little Bighorn, con César Luena en el papel del cornetín y Antonio Hernando en el del suboficial del guión, mientras los indios de las distintas baronías socialistas  los machacan.

Y para hacer bueno lo del perro y las pulgas, surge la impagable figura del monstruo de las galletas del PSOE, D. José Luis Rodríguez Zapatero, que se sintió llamado a la acción, cuando el inefable Sánchez comentó que él iba a recoger el testigo que había dejado ZP y le ha hecho un roto del quince con un viaje a Venezuela.

Hay que jostidiarse lo que le gusta a estos zurdos el rollito bolivariano. Es muy cierto que oficialmente va de mediador, Dios proteja a Venezuela y a los venezolanos de semejante mediación, pero hasta el menos espabilado de las Juventudes Socialistas sabe, que tal como están las cosas con lo de Iglesias y Podemos, el lugar de un socialista español puede estar en cualquier lugar de este mundo, mientras  se encuentre al menos a 8.000 kilómetros de Maduro; lo que le faltaba a Pedro Sánchez ahora mismo,  es una foto de ZP con Maduro.

Son como niños... 

Es decir, peligrosos, poco formados, peor informados, folloneros,  egoístas, crueles y con serias dificultades para distinguir entre el bien y el mal  o la verdad y la mentira,

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