miércoles, 1 de junio de 2016

Demasiadas batallas para un mal general



Hay que tener muchas ganas de figurar, para aguantar lo que está aguantando Pedro Sánchez, con tal de seguir subido en el machito. Le faltan manos para tanto lío como tiene y a cada día que pasa, más se le enredan las cosas al inefable candidato socialista. Una cosa ha dejado bien clara, no le dice la verdad ni al médico y además debe considerar como mérito esa capacidad para parir una mentira tras otra sin descanso porque la ejerce indiscriminadamente.

Tenía que tranquilizar al poder financiero español y en Sitges y en otras reuniones más privadas a las que le acompaña Jordi Sevilla, lanzó una serie de  mensajes en los que garantizaba que habría un gobierno después del 26J y que “tendería su mano a todos y no vetaría a ninguna fuerza política”, además de garantizar a la cúpula financiera de que no pactaría con Podemos.

Como es malo hasta decir basta, no se ha enterado todavía que el enemigo lo tiene a su izquierda y sigue empecinado en intentar un pacto con Podemos, aunque se lo haya negado a los del IBEX 35 y para para no cabrearlos demasiado, que con estas cosas no se juega, matiza las declaraciones de Borrell, uno de sus ministros in péctore, que había afirmado que iban a pactar con Podemos y afirma muy terne que cuando él gane las elecciones, podrá tender puentes con Errejón y pactar con el ala moderada de los podemitas. Que también son ganas de meterle un dedo en el ojo al pobre Errejón, que bastante tiene con lo suyo para que le surja inopinadamente un aliado del calibre de Sánchez.

De paso ha advertido que eso de que iba a dejar gobernar a la lista más votada, se interpretó mal, que bajo ningún concepto el PSOE se abstendrá para propiciar un Gobierno del PP, para inmediatamente pedir a los populares que se abstengan para facilitar su investidura. Él es así que le vamos a hacer.

Está intentando ganar una batalla que tiene perdida de antemano, tanto el PSOE como los del IBEX 35 saben positivamente que Pedro Sánchez es incapaz de ganar las elecciones, por eso Susana Díaz ha advertido hace tiempo que Sánchez sólo gobernará si  gana, si no lo consigue no le van a dejar hacer lo que él quiera. 

Tiene un problema que solucionar con los votos y los escaños. Se lo dejó meridianamente claro Pablo Iglesias cuando afirmó a poco de disolver Cortes, que en un pacto de gobierno sería presidente el que tuviera mayor número de votos. Tal y como están las encuestas a Ferraz le toca decir que no y argumentan que en un régimen parlamentario lo que valen son los escaños. El único problema real que tiene Sánchez para pactar con Iglesias es que le concedan la presidencia, por ello hace valer sus escaños, mientras el bolivariano está en la misma tesitura pero proclamando que lo que vale en una democracia son los votos y no lo que diga D. Víctor d’Hondt.

Tiene que convencer a sus votantes que es un referente de izquierdas, porque por mucho que duela, el PSOE se derechizó con el pacto que firmó con Ciudadanos y lo está pagando en las encuestas de manera significativa, por eso está lanzando mensajes que pretenden situar al PSOE lo más a la izquierda posible sin que lo que diga se parezca demasiado a lo que predica Podemos, lo que tampoco le deja demasiado espacio.

Tiene que convencer al Comité Federal de su partido que, a pesar de sacar muy probablemente menos de 90 escaños, las elecciones habrán sido un éxito si evita que Podemos obtenga más escaños que ellos. Me parece una labor de titanes, teniendo presente la cantidad de heridas enconadas y viejas cuentas pendientes que existen entre él y sus barones. 

Por otra parte las celebérrimas líneas rojas siguen vigentes, aunque él buscará una consulta a la militancia que las levante, pero el PSOE mal puede pactar con Podemos, que viene con todas las confluencias, plataformas, etc., entre las que están En Mareas y En Comú Podem, que tienen muy claro lo del derecho a  la autodeterminación.

Muchas batallas que no puede ganar, porque no va a ser el más votado en las elecciones, pero además su propuesta económica y fiscal no se sostiene, no hay cama para tanta gente y va a tener que subir impuestos tales como el IVA y el IRPF, las pensiones las pagaremos por vía fiscal, etc., etc.

Demasiada energía gastada en decir una cosa y la contraria, defender una postura y su opuesta, no saber si uno es el protagonista o el antagonista y pretender convencer a tirios y troyanos de un imposible. No va a ganar las elecciones, va a sacar menos de 90 escaños y en Ferraz in continenti le cortarán la cabeza y de los pactos se ocupará una gestora.

Así es la vida, qué se le va a hacer.


1 comentario:

  1. ESTE SINVERGUENZA CARADURA ES EL SIGUIENTE ZAPATERO 2 Y COMO LLEGASE A SER PRESIDENTE SERIA LA RUINA TOTAL PARA ESPAÑA PUES GOBERNARA CON LOS TERRORISTAS DE PODEMOS e IU

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