miércoles, 10 de noviembre de 2010

Consejos vendo y para mí no tengo

Dentro de pocas horas Zapatero culminará, al menos por este año, una de sus más caras aspiraciones; nuestro Presidente es uno de los cinco líderes invitados como observadores a la cumbre del G-20 de Seúl los días 11 y 12 de este mes.

La invitación responde al hecho de que España se encuentra entre las primeras diez economías en cuanto a tamaño de su Producto Interior Bruto, pero que no los engañen los titulares progubernamentales, éramos la octava economía y estamos en el décimo puesto, así que nos movemos para atrás, como los cangrejos.

Muchos ciudadanos españoles habrán pensado que el hecho de acudir, aunque sea como invitado y no como miembro de pleno derecho, era una buena oportunidad para que nuestro Presidente, aquel al que alguien le iba a explicar lo de la economía en dos tardes, escuchara con atención y se trajera para aquí algunas ideas que aplicar a nuestra situación que está empeorando; que no les engañe la nueva política de “comunicación” del gobierno.

Coincidiendo con el viaje de Zapatero a Seúl pintan bastos para la economía española, se acumulan los problemas de tal manera que los expertos internacionales acaban de situarnos en el top ten de las naciones que más riesgo tienen de quebrar. Tenemos, a lo que se ve, un 20% de posibilidades de no poder hacer frente a nuestra obligaciones, léase vencimientos de la deuda pública y todos nos entenderemos.

Existen tres motivos de preocupación, en primer lugar los inversores, los mercados como los llaman los socialistas, están castigándonos por el retraso en aplicar las medidas prometidas por el gobierno, por ejemplo el asunto de las pensiones que se ha aplazado sine die al más puro estilo zapateril.

Por otra parte está empezando a crecer la desconfianza, muchos expertos entienden que Europa en su conjunto y algunos países europeos van a tener serias dificultades para cumplir con sus compromisos y se rumorea que de producirse un problema la deuda sufriría una quita, otro de los motivos que se concitan para empeorar nuestra situación ante los mercados, son los resultados de la guerra internacional de divisas, que se ha saldado con una devaluación del dólar que permitirá a los Estados Unidos convertirse en una potencia exportadora durante los próximos años, perjudicando nuestra actividad en ese ámbito, nicho en el que se refugia la producción cuando el consumo interno no existe o ha disminuido notoriamente, como es nuestro caso.

Claro que cabe pensar que los motivos expuestos los sufrimos pero también afectan a otros países, pero desgraciadamente los países de nuestro entorno no están sufriendo las mismas dificultades que nosotros para vender su deuda.

Pasen y vean, estamos hablando de las cifras de ayer mismo, la prima de riesgo de España superó otra vez los 200 puntos básicos y el seguro que cubre al inversor del riesgo de que España no pueda pagar llegado el vencimiento se situó ayer en su punto más alto, 271 puntos. Esta situación es nuestra, la sufrimos nosotros y por tanto tenemos serios problemas para que el Tesoro sea capaz de conseguir financiación a un precio razonable y sobre todo que seamos capaces de asumir.

Así que en este clima de incertidumbre emprende viaje nuestro Presidente y lo hace realizando manifestaciones grandilocuentes que dejan pasmado al más frío y aguerrido.

En Seúl además de revisar las estrategias que han seguido los diferentes países para sentar las bases de un crecimiento sostenible, se culminará la reforma del Fondo Monetario Internacional (FMI) y se adoptarán normas más estrictas para las entidades financieras, el denominado acuerdo Basilea III.

El Gobierno tras recibir la invitación considera que ya se ha consolidado la participación de España en el G-20, aunque la invitación insisto se nos hace en calidad de observadores. Los indicadores y las reformas españolas serán analizados como las del resto de los miembros del grupo y Zapatero presentará en la cumbre diez propuestas concretas, entre las que fuentes del Ejecutivo destacan la apuesta por recuperar los empleos perdidos durante la crisis.

Así que para hablar claro y castellano ZP piensa, así lo ha dicho, hacer propuestas al cónclave económico sobre ¡¡empleo!! De hecho en el foro, que se extenderá hasta el próximo viernes, Rodríguez Zapatero instará a los líderes de las potencias económicas mundiales a convertir la creación de empleo en una prioridad en la lucha contra la crisis.

Algunos opinarán que nadie como Zapatero para hablar del paro, se ha convertido en un especialista en su creación, pero dar lecciones sobre la creación de empleo supera cualquier consideración.

Que cierto es aquello de “consejos vendo y para mí no tengo”. Volveremos a hacer el ridículo y automáticamente disminuirá la confianza y aumentarán los gastos de  financiación de la  deuda española, exactamente ese es el camino que nos devuelve a aquel 7 de mayo de este año el día que España entró en quiebra técnica y de la que tuvo que sacarnos la creación de aquel fondo implementado por la UE y el FMI.

Malos tiempos para la lírica, a ver si alguien se lo susurra a nuestro Presidente.

























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