lunes, 3 de enero de 2011

Por proponer, que no quede

Hablábamos el otro día del año que nos espera. Decía que a lo largo del 2011 pocas medidas de tipo económico se podrían aplicar con el fin de mejorar la situación de nuestra economía, sólo nos quedaban las decisiones políticas. Me quejaba de que no se hubiera comenzado siquiera a pensar en las reformas necesarias en nuestra Administración. En la central, en la autonómica y en la municipal.

El año 2011 nos va a exigir ahorrar al máximo los caudales públicos. Leía ayer o antesdeayer lo que nos cuesta a los ciudadanos canarios el pago de las nóminas de los alcaldes, concejales, asesores, personal de confianza, cuñados y cuñadas, primos y primas del consorte de turno y amigos varios, que pululan en este archipiélago.

El coste salarial de los 1359 ediles que tenemos en Canarias, más los 400 cargos de confianza y “personal eventual” nos supone la nada despreciable cifra de 50 millones de euros. ¿Cómo se puede reducir esa cifra?, las posibilidades son muchas. Tenemos en Canarias ochenta y ocho ayuntamientos, lo que supone una auténtica barbaridad. Mantenemos una administración municipal incapaz de servir a los fines para los que fue creada.

Ochenta y ocho municipios, creo que sería mucho más eficaz reducir la cifra de manera contundente. En vez de multiplicar las plantillas municipales o crear mancomunidades, lo que hace falta es unir municipios para crear sinergias y abaratar la administración municipal; aumentando a la vez la eficacia y eficiencia de la misma.

Las islas menores, podrían quedar constituidas a nivel municipal a través de dos ayuntamientos como tope y las dos islas capitalinas deberían tener cinco municipios como máximo. A la vez debería legislarse el número máximo de concejales liberados: cinco liberados, incluyendo al alcalde, sería una cifra a estudiar. ¿Por qué razón tienen que cobrar todos los concejales del grupo de gobierno, si la mayoría no tienen gran cosa que hacer en la mayor parte de nuestros municipios?

Contamos con 88 alcaldes y 1271 concejales, de los que el 90% están liberados, con la medida propuesta, contaríamos con 110 sueldos. Teniendo en cuenta que el sueldo medio de los alcaldes está sobre los 3.000 euros y los de los concejales sobre los 2.500 euros, el coste salarial de toda esta gente quedaría reducido a 3.432.000 euros, lo que supone un ahorro muy importante.

Me dirán que esto resulta muy difícil, que no se puede hacer en cuatro días, pero yo sostengo que con el modelo actual de administración municipal, hacemos cualquier cosa menos servir al vecino y al interés general del municipio. Que esta es una cuestión que llevaría su tiempo, pues sí pero el movimiento se demuestra andando. Ha llegado el momento de tomar decisiones duras y a mí lo de recortar el número de concejales liberados me parece mucho más leve que congelar el sueldo de los jubilados.

Yo no sé si ustedes sabrán pero en estas islas hay concejales que cobran más de liberación que el dinero que tiene su Concejalía asignado a lo largo del año en el presupuesto municipal; eso ronda la malversación, francamente. No podemos seguir tomando medidas que para lo único que sirven es para maquillar una realidad que no somos capaces de afrontar. No teníamos dinero, cuando las cosas iban bien, para mantener a ese número de concejales y ahora mucho menos.

Mientras, nuestros máximos responsables a lo suyo, que desgraciadamente no es lo nuestro. El Presidente Rivero, en su discurso de fin de año afirma que lo peor ha pasado ya ¿de qué me sonará a mí esta frase?, afirma que estamos próximos a la salida de la crisis, pero no habla del paro. En una autonomía que sufre una tasa superior al 28% de paro, el presidente autonómico cuando hace balance del pasado año y propone lo que pretende para el próximo, no habla del paro, la evolución que prevé y los medios para incrementar el empleo.

Claro que le costará trabajo, teniendo en cuenta que el Servicio Canario de Empleo a 31 de octubre del 2010 sólo había ejecutado sólo 122,5 millones de los 343,6 que tenía presupuestados. Quedan pendientes de ejecución 221,1 millones de euros por falta de capacidad gestora de este organismo. En plena crisis, con el 28,6% de paro y los del Servicio Canario de Empleo no son capaces de implementar políticas activas y planes en los que invertir un dinero que nos llega de Europa y del gobierno de España.

Y otro que tal baila es el presidente del Cabildo Insular de Fuerteventura, que supongo yo perjudicado por las festividades, afirma muy terne él que: “Las cuentas de Soria no debieron nunca aprobarse porque perjudican a la Isla”. Ahora resulta que el Presupuesto para el ejercicio 2011, presentado por el gobierno de Paulino Rivero al parlamento canario, para su aprobación, son las cuentas de Soria. Hay que tener cuajo, para intentar engañar a los ciudadanos de esta manera.

Hubiera preferido yo que Rivero y su gente nos hubieran explicado cómo van a ser capaces de mantener los servicios públicos esenciales con cerca de 900 millones de recorte en el presupuesto, que de eso no hablan, y eso amigos míos es mala señal.

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