viernes, 26 de septiembre de 2014

Por picos, palas y azadones … cien millones

¡Es que soy de letras...!

No puedo creer que el encargado de llevar las cuentas de los gastos electorales de Podemos en las elecciones europeas sea experto en la materia, me inclino a pensar que Pablo Iglesias cogió a algún circular que pasaba por allí o le encargó el trabajo a algún aguerrido podemista, impresionado por su  valía en las asambleas. Quizás lo quiso premiar o simplemente se equivocó, porque una cosa es ser cuentista y manejar estupendamente bien la demagogia y el populismo y otra muy distinta es ser contable, que a veces la semántica si no está uno atento, puede confundir a los mas avisados.

La militancia circular se ofende cuando alguien les critica, espero que cuando se decidan a pasar del estadio del arrobamiento del primer amor, a la triste realidad, se darán cuenta que hay algo que no se puede permitir jamás un político, aunque sea de Podemos. Te pueden pillar mintiendo, de esa no creo que se salve ninguno; metiendo la mano en el cajón; contratando y pagando con dinero público a esa chica o a ese chico – los dos casos se dan con cierta frecuencia – con quien te refocilas en la cama; contratar en la administración o empresas públicas a amigos y parientes en puestos de confianza, para los que no tienen la menor capacitación; puede dejarte con el culo al aire algún chivato y descubrir que cobrabas comisiones de las empresas a las que otorgabas los concursos públicos; mentir en el currículo, lo que haga falta, todas estas cosas al final se perdonan, resultan peccata minuta para la casi inexistente sensibilidad del ciudadano para condenar la corrupción y las corruptelas, si el que las comete lleva la camiseta de sus amores, sólo hay una cosa que no se puede permitir jamás un político, hacer el ridículo.

No hay nada que enfríe más el ánimo del votante que el ridículo, que es lo que ha hecho Podemos y su cúpula en vivo y en directo al presentar unas cuentas que eran un auténtico disparate. Ni siquiera el Gran Capitán, D. Gonzalo Fernández de Córdoba, para los que aman la precisión, fue capaz de presentar unas cuentas tan faltas de rigor y parecido con la realidad. Supongo que se habrá revuelto en su tumba, porque hasta la fecha lo de “Por picos, palas y azadones, cien millones para enterrar a los enemigos de SM”,que parece, es lo que le dijo a Fernando el Católico que le exigía que rindiera cuenta de los gastos habidos en las guerras de Italia, era el referente aceptado por todo el mundo como el cenit en lo que hacía referencia a cuentas inexactas y eso fue así hasta que Pablo Iglesias presentó el pasado martes las cuentas de Podemos.

Las carcajadas de la “casta” se tuvieron que oír hasta en Ulán Bator, capital de Mongolia Exterior, cuando Pablo Iglesias decidió colgar las cuentas de su organización política en su página web y como  en Podemos son un poco tocapelotas, decidieron hacerlo en  un apartado al que titularon las “Cuentas Claras” lo que fue una idea horrorosa, porque tuvieron que retirarlas en menos de tres horas, abrumados por los mensajes de su propia militancia que no podía creer la cantidad de errores que se reflejaban en esas cuentas, que de claras sólo tenían el nombre.

Para más inri y cómo parece que no piensan demasiado lo que hacen, será porque son más listos e inteligentes que el común de los mortales, que ya se sabe que son profesores universitarios, tuvieron que desconvocar una rueda de prensa en la que pretendían lucirse con el engendro contable que habían presentado y se vieron obligados retrasar su presentación en el Tribunal de Cuentas.

Los errores son tan visibles, no vayan ustedes a pensar que estamos hablando de asuntos de técnica contable, los errores, repito, son tan groseros y visibles, que supongo que muchos militantes de Podemos se estarán preguntando en estos momentos, cómo es posible que nadie de los responsables de Podemos, que son la crema de la intelectualidad, los advirtiera.

Una fuente próxima a la cúpula populista afirma que el documento publicado “Estaba lleno de errores. Había partidas de 200.000 euros cuando en realidad era una factura de 200 euros y cosas parecidas. Había salarios de 6.000 euros cuando en realidad son de 600 euros. Se habían equivocado en poner las comas o los puntos y sumaban cifras absurdas” y añadió “Uno de los apartados eran las donaciones. En una de ellas, de una catedrática de Salamanca, ponía que había donado tres millones de euros cuando en realidad eran 3.000 euros. Otras de 200.000 euros cuando en realidad eran 2.000. Un desastre.”

Supongo que intentarán justificarse, algo se les ocurrirá, pero  está muy claro que por malo que sea el cuentista o el contable de Podemos, lo de pasar a un  ordenador una relación de gastos que están justificados por unas facturas, no es un trabajo que exija demasiada especialización y que en cualquier caso, de producirse un error, las cifras resultantes le advertirían de la equivocación, al torpe que se ocupó de construir semejante disparate contable. En cualquier programa de contabilidad, la máquina suma, resta, …, de manera automática y si en Podemos no tienen un programa para llevar su contabilidad, es de suponer que sepan que existe eso que se llama hoja de cálculo, así que no es que se hayan producido errores de transcripción, es que se han inventado las cuentas, así de sencillo. O son más tontos que Abundio o sus cuentas no reflejan la realidad de  sus gastos.

Unos caballeretes que se pasan el día dando lecciones a todo el mundo, criticando ferozmente los errores de la “casta” y que se postulan como solución para todos nuestros males, acabando con el paro y lo que haga falta, resulta que no son capaces de presentar unas cuentas sobre unos gastos que no sobrepasan los 200.000 euros, sin liar la mundial. Me los  imagino preparando unos presupuestos de una CA y hasta miedo me da.

Me sabe mal por D. Gonzalo, el Gran Capitán, porque a partir de ahora, cuando alguien presente unas cuentas infumables se dirá, ¡ni que fueran las cuentas de Podemos! Llámenme nostálgico pero  me gustaban más las del Gran Capitán.


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