domingo, 11 de septiembre de 2011

Campaña electoral ¿o lo de “Las mil y una noches”?

Rubalcaba en Granada

Comprendo que debe ser desesperante para cualquiera, y en este caso para Rubalcaba, advertir  que cuantos más esfuerzos  pone en su campaña peores son los resultados que le anuncian las encuestas. La verdad es que su empresa está basada más en la voluntariedad,  la tozudez del candidato y su persistente presencia en los medios que en el contenido de la misma. Su equipo, huérfano de argumentos, ha basado su propuesta más en la presencia del candidato en los medios de comunicación que en la entidad de las promesas electorales que presenta.

Me recuerda Rubalcaba a Sherezade, aquella joven que, para evitar su muerte le contaba cuentos al Sultán. Claro que hay una diferencia fundamental, el esfuerzo de la excelsa cuentista tenía un mérito indudable que le permitió conseguir la atención del sultán y otras cosas - tres hijos, por ejemplo - durante mil y una noches, mientras que  Rubalcaba, aunque sólo  le quedan unas ochenta, con bastante menos capacidad y falto de argumentos se ve obligado a utilizar un refrito de asuntos, viejos como sus ideas, que lo colocan en situaciones francamente desairadas y que lo castigan desde el punto de vista de sus expectativas electorales.

Combate contra un imposible, en cuanto expresa una propuesta que le pueda parecer interesante al ciudadano, éste de manera automática se dice que, sí lo que Rubalcaba ofrece es tan bueno, por qué no lo aplicó cuando gobernaba; eso en el mejor de los casos, porque de manera habitual lo que percibe la ciudadanía es que lo que ahora propone, resulta ser justamente lo contrario de lo que hacía cuando vicepresidía el gobierno de la Nación y ya puestos a malas, a veces se encuentra en la fatal tesitura de tener que ofertar propuestas que fueron del PP y que  in illo témpore él u otros ministros socialistas se encargaron de rechazar.

Este fin de semana los populares llevaban a cabo un evento importante en La Palmas, Rubalcaba decidió hacer un esfuerzo desesperado para evitar que las noticias de los del PP coparan en exclusiva la atención mediática. Quizás traicionado por su subconsciente viajó a Granada en un papel intermedio entre un “palmante” Boabdil el Chico y una Sherezade barbuda y allí nos contó unos cuentos con la intención de entretener nuestra atención y, lo que parece mucho más difícil, conseguir el voto de los ciudadanos.

Como sea que a los populares les dio por hablar de empleo, Rubalcaba tuvo forzosamente que tocar el dichoso temita, lo que no es fácil, como dirían en Punto Pelota. Para un socialista hablar en público de empleo resulta como mentar la soga en casa del ahorcado, pero “Rubalcaba, sí” no está ya para sutilezas,  así que tuvo que hablar de empleo, pues no puede hacer otra cosa que una campaña reactiva que se mueve al son que tocan los del PP. Habrá que reconocerle el valor, o quizás compadecer su necesidad,  porque sabe perfectamente Alfredito que en España es abrir la boca un socialista y mentar lo del empleo, para que de manera inmediata todos nos acordemos de los 5.000.000 de parados.

Pero bueno, supongo yo que Elena Valenciano le diría aquello de que “ya sabíamos que esto no iba a ser fácil” y allá que se fue Rubalcaba y se puso a predicar su particular versión de la buena nueva, aunque los ciudadanos lo perciban como los “cuentos” de Rubalcaba.

Dijo, con un par ¡sí señor!,  que si gobierna "tiene la intención de facilitar créditos desde el sector público a los emprendedores para que puedan crear empresas debido a las dificultades existentes en la actualidad en el sector financiero para la concesión de créditos" Que no es que sea mala idea, pero claro, en boca de un paisano que ha formado parte del gobierno que ha asistido impávido y sin mover una ceja a la mayor destrucción de empresas de nuestra historia, los mismos que han permitido la mayor escabechina de autónomos y pequeños empresarios desde el pleistoceno superior, resulta increíble además de obsceno.

Siguiendo con el tema de la creación de empresas, anunció impertérrito que pensaba financiar las medidas de apoyo, con el impuesto para personas con patrimonio elevado que pretende poner en marcha y el que tiene también en mente para el sistema financiero una vez que esté saneado. Aunque después de conocer el patrimonio de Alfredo, los ciudadanos le tienen más bien poquita fe a lo del impuesto a los patrimonios elevados. La publicación de las fortunas de los políticos ha servido para que muchos entendieran, por fin, la especial protección que desde siempre le han dado los socialistas a las SICAV,s. Y ya lo que fue para nota alta fue lo de “el impuesto que tiene en mente para el sistema financiero cuando esté saneado.

Si hay una cosa que tenga clara cualquier españolito después de los siete años del gobierno de Zapatero es que, cuando los socialistas dicen de inmediato, lo que quieren decir  realmente es “para el día del Juicio Final, pero por la tarde”. Así que ya me dirán ustedes que se puede esperar de la rubalcabiana afirmación de crear un impuesto especial a la banca pero cuando ésta se encuentre saneada.

Y aprovechó la fausta ocasión para para rechazar la posibilidad de bajar salarios en España para ganar en competitividad y aseguró que esa posibilidad está "vedada para siempre". Claro que esa afirmación en boca del vicepresidente que les bajó el sueldo a los funcionarios y congeló las pensiones no es que dé mucha confianza. Por el contrario, parece que algunos de los presentes empezaron resignadamente a pensar de inmediato en lo mal que lo iban a pasar en cuanto Rubalcaba les bajara el sueldo, mientras que la inmensa mayoría tomó de inmediato la decisión de votar a Rajoy y a la ideología que la vayan peinando, que con las cosas de comer no se juega.



Podría seguir, porque Rubalcaba se extendió lo suyo, pero para que voy a cansarles, ofreció la unificación de las normas para crear una empresa, de modo que éstas sean iguales en toda España, por desgracia esta es una cuestión  que propuso en su momento el PP y que fue rechazada… ¿adivinan por quién?... Ya puestos y por el mismo precio habló de  aumentar las prácticas en la Universidad con un cálculo que tiene para los próximos cuatro años: cien mil estudiantes de grado podrán realizarlas. Así, sin anestesia, 100.000 estudiantes que harán prácticas en no se sabe que empresas ni con que financiación, pero es que “Rubalcaba sí” debe pensar que cualquier cosa se puede ofrecer.

Lo que les digo las mil y una noches pero sin talento, ni credibilidad. Hasta para contar cuentos hace falta cierta habilidad, no es que no tenga arte en la cuestión de mentir o fantasear el candidato socialista, por el contrario tiene un acreditado currículo al respecto;  pero la realidad no le permite desplegar esas habilidades, la gente está ya muy quemada. Este país  no es el mismo de  2008, cuando muchos se tragaron lo del pleno empleo y la fantástica salud de nuestra banca sin pestañear. Ahora pintan bastos para los socialistas y no hay ingenio, ni marketing político que arregle eso.

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