domingo, 18 de septiembre de 2011

Decididamente son los cuentos de las Mil y Una Noches

Taparse la boca tiene un significado muy claro...

Hace unos días me preguntaba en este blog si lo que estaba llevando a cabo Rubalcaba, aunque quizás fuera mejor decir perpetrando, era una precampaña electoral o en su lugar nos estaba colocando una recopilación de cuentos electoralistas al modo de los que relataba al sultán, nuestra amiga Sherezade, la de las Mil y Una Noches.

Bueno, pues ya no tengo la menor duda, no es que le tuviera demasiada fe al candidato socialista, más bien ninguna. No puedo evitar recordar aquellos tiempos en que, ministro portavoz del gobierno del GAL y la corrupción, nos mentía los lunes, miércoles y viernes y nos engañaba los martes, jueves y sábados. Así que aunque incrédulo he ido analizando los movimientos de la precampaña electoral de Rubalcaba, esperando ver a un candidato, con pocas posibilidades, pero en la tarea de explicar un programa con ojos y cara, que al fin y a la postre es lo que nos merecemos los ciudadanos.

Rubalcaba lo tiene muy difícil, el papel que pretende interpretar recuerda mucho más a la figura del lobo cuidador de ovejas, antes que a la del político, dueño de la solución para los problemas del país. No creo que sea capaz de separar a su persona de la figura de Zapatero, pero en eso están él y su equipo, en la imposible tarea de evitar que los votantes lo asocien con ZP.

Veíamos ayer como El País criticaba a Zapatero y al Gobierno acusándolos de contribuir con su torpeza, al desencanto de los votantes socialistas, una maniobra más del periódico de cámara de Rubalcaba, que ya ha iniciado hace tiempo la demonización de la figura de Zapatero y la beatificación – a lo de la santificación no se ha atrevido - de Alfredito, un hombre al que presentan como el adalid de la nueva izquierda que nacerá en el postzapaterismo.

Rubalcaba lleva ya tiempo empeñado en una tarea titánica, debe mantenerse en la primera página de los periódicos de manera constante, necesita ejercer el papel protagónico en los medios de comunicación. En esa tarea concedió una entrevista en la que expuso tal cúmulo de falsedades, que demuestran sin ningún género de dudas que lo que vende Rubalcaba no es otra cosa que una serie de medias verdades, matizadas falsedades y manipulaciones varias. Por resumir, el mejor compendio de cuentos chinos que se puede encontrar ahora mismo en el mercado.

Decía en la entrevista, muy serio él, que se presentaba a las elecciones por “sentido de la responsabilidad” para con su partido – que le  pidió el esfuerzo - y “para con los españoles". Emocionante verdad, pues sí, si fuera cierto. La proclamación de Rubalcaba como candidato del PSOE está tan reciente que impide que la gente se trague ese cuento. Fue proclamado candidato, saltándose a la torera los procedimientos democráticos del PSOE, evitando así que se le pudiera oponer otro aspirante. No es una cuestión de opinión, es así, Rubalcaba impuso al PSOE cómo tenía que ser proclamado candidato en un “trágala” de libro.

Ya metido en harina Rubalcaba afirmó que en las próximas semanas detallará el nuevo impuesto para gravar a las grandes fortunas que incluirá en su programa electoral. Resulta que el impuesto que se ha recuperado a petición de Alfredito, dice que: "No es el impuesto que yo quiero" Continuaba Rubalcaba asegurando que con este tributo se podrán recaudar 1.000 millones de euros. Extraña la facilidad con la que Rubalcaba cambia las cifras sin explicación alguna; hace apenas tres días el impuesto  iba a recaudar 1.500 millones y ahora ya sólo son 1.000. Llámenme picajoso pero quinientos millones de euros son muchos millones para que se pierdan sin una explicación plausible.

Los asuntos fiscales son fundamentales para Rubalcaba, que pretende recuperar los votos más izquierdistas del PSOE, por eso afirmaba en esa entrevista  que tiene intención de llevar en su programa electoral una subida de la tributación de las sociedades de inversión mobiliaria, las celebérrimas SICAV, usadas por las grandes fortunas para pagar menos impuestos. Y decía muy serio y solemne que consideraba necesario "apretar un poquito más" a estos instrumentos financieros para que las personas más ricas aporten más al Estado. ¿Un poquito más?, a esa figura cómo se le llama prudencia, miedo o precaución.

Rubalcaba acaba de descubrir la utilidad eufónica de la frase “un poquito” la utiliza para el presunto aumento de la fiscalidad de las SICAV y para lo que haga falta. Preguntado por la deuda de las autonomías y la rebaja de la calificación por parte de Fitch a cinco de ellas, restó importancia al asunto porque, aunque tienen déficit  sólo está "un poquito por encima" de lo pactado. Otra vez el poquito, tendrá que reconocer que lo utiliza como muleta cada vez que una cifra le resulta incómoda.

Dijo una gran verdad, por error supongo yo, no hay que tomárselo muy en cuenta, dijo refiriéndose a nuestra situación que: "Es la política la que tiene que resolver esto", para referirse después a las tareas que hay que hacer en el país, que pasan por incrementar la producción con "cosas nuevas", recuperar la construcción y mejorar la productividad, entre otras.

Y es verdad, pero resulta que Zapatero y el gobierno del que Rubalcaba constituía pieza importante, lleva tres años sosteniendo exactamente lo contrario, todos hemos oído las voces que manifestaban que de nada era responsable el gobierno socialista, toda vez que nada se podía hacer desde aquí para intentar paliar las consecuencias de la crisis.  Así que hasta la afirmación de que es la política  la que debe acometer las soluciones necesarias, un argumento rigurosamente cierto, pone de relieve la falsedad de su conducta y sus promesas electorales. 



Rubalcaba va a “apretar un poquito” a los ricos  ¡qué suerte tienen los ricos!, no le preocupa la deuda autonómica porque simplemente el déficit está “un poquito” disparado ¡qué mala suerte tenemos todos! e incrementará la competitividad y la producción de España con “cosas nuevas”. De este modo cualquiera se apunta a candidato; la aplicación de “poquito” y “cosas”, soluciona, a la vista está, cualquier problema que se presente. Así se las ponían a Fernando VII

Sherezade puede seguir tranquila, hasta para cuentista Rubalcaba resulta más malo que carne de pescuezo.


CODA
 A todas estas, será por no llevarle la contraria al País, el Gobierno sigue a lo que mejor sabe  hacer, contradecirse: “Salgado corrige a Blanco y dice que se mantendrá la compensación a las comunidades por Patrimonio”

1 comentario:

  1. Literalmente en árabe: mil noches y una noche ¿Qué pasará esa noche? Esperemos que esta vez den ejemplo de saber transmitir los poderes tal y como dijo Rajoy. Nada que temer si no hay nada delictivo que ocultar ¿No es así, don Tancredo, perdón, don Alfredo?

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