domingo, 23 de octubre de 2011

La vida sigue igual….

Lágrimas socialistas, es lo que tiene el ser sensible...

Desde la declaración de los tres encapuchados de ETA, un detalle que se ha comentado poco, pero que desde luego dice mucho, digo que desde que la organización terrorista acudió puntual a esta representación que comenzó hace muchos meses, escrita en comandita por el  PSOE y ETA, pudiera parecer que el mundo se ha detenido. Me van a perdonar, pero lo único que sucedió el 20 de este mes es que alguien, unos individuos que se arrogaban la representación del conjunto de los asesinos, comunicaban que “ETA ha decidido el cese definitivo de su actividad armada”.

¿Y ya está?¿le parece poco?, pues no, es que no me parece ni poco ni mucho, es que considero que solamente se ha producido una declaración y que “obras son amores y no buenas razones” y que por lo tanto cuando esta declaración cristalice en cuestiones concretas, si realmente los hechos están en la línea que se anunciaba esta pasada semana, entonces y no ahora, me alegraré infinitamente que ETA haya acabado con sus sangrientas acciones y después ya veremos si gustándome el “qué” me parece bien el “cómo”.

Usted – la gente que me lleva la contraria en el post, es siempre muy respetuosa – lo que pretende es echar agua al vino y restar importancia a la derrota de ETA, ¡ETA se ha rendido y usted dice que no ha pasado nada!

Pues no, no quiero echar agua al vino, en primer lugar porque no hay vino que aguar, hemos asistido a una declaración de intenciones, que estas cosas no son, como se nos relata en la Biblia, la creación de nuestro mundo:

Y la tierra estaba sin orden y vacía. Había tinieblas sobre la faz del océano, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. Entonces dijo Dios: “Sea la luz,” y fue la luz.

Así que esto no es decir “cesa la actividad armada” y fue la paz. No nos engañemos, el pasado jueves, alguien – un tal Pla, dicen – de acuerdo a lo que fijaba el guión de una obra teatral escrita a dos manos por ETA y PSOE, a la hora exacta y con el attrezzo y vestuario que fijaba el guión, dijo lo que dijo y no hay más. Tras esto cuando toque, más tarde que pronto,  veremos si esta declaración de intenciones cristaliza en la desaparición de la violencia de cualquier tipo, que estos malnacidos han aplicado inmisericordes a España y los españoles durante más de cincuenta años. ¿Qué es una declaración muy importante?, bueno lo importante será en todo caso su resultado.

Por ahora, de acuerdo a las conductas y las reacciones observadas parece que efectivamente es una declaración muy importante, aunque solamente para los que se están beneficiando de ella, electoralmente hablando; la izquierda abertzale que la ha recibido como un triunfo espectacular de la causa y los del PSOE que siguen empeñados en aprovechar propagandísticamente un asunto que no tiene un pase.

Y antes de que se me acuse de la primera barbaridad se les ocurra, a las almas sensibles que me leen, voy a recordar lo que ha dicho el portavoz del gobierno sobre este asunto, unas declaraciones que dejan bien a las claras que lo de la declaración sólo tiene una finalidad, la de su explotación electoral por los aparatos de propaganda que se metan en el asunto y que ya está, no hay más; por mucho que haya gente que se encalabrine (que es una forma fina de decir que por mucho que se empeñen, no tienen razón) en justamente lo contrario.

Decía D. José Blanco que: "Con toda prudencia, el diagnóstico que hace el Gobierno y que ha sido compartido por el conjunto de partidos democráticos es que ayer asistimos a la confirmación de la derrota del terrorismo. Estamos en un nuevo tiempo y le corresponde al nuevo Gobierno y al Parlamento que salga de las urnas gestionarlo”. Los presos, las armas, “la solución política”,  las mesas de negociación, el derecho a la autodeterminación, todo eso le queda a Rajoy, que sin duda poco tiempo va a tener para aburrirse, con lo que éstos le están dejando.

Traducido al cristiano, ellos se limitan a disfrutar del hecho de la “derrota de ETA”, aprovechan el tirón electoral - ya Guerra se ha apresurado a declarar que los ciudadanos recordarán siempre que la banda se rindió a un gobierno socialista - y las cuestiones espinosas, lo difícil para los populares, que todo el mundo sabe que son mala gente y ahí les queda el embolado para que cuando fracase el “proceso” carguen con la responsabilidad, que se van a enterar entonces lo que vale un peine.

El Sr. Presidente del Gobierno no pudo resistirse a la tentación y sus servicios le fabricaron una frase para la historia, dijo que “Seremos una democracia sin violencia, pero con memoria”. Ya sabemos que en este asunto se pacta hasta la semántica, porque lo de  llamar al tiro en la nuca o al coche bomba, “violencia”, me parece la demostración de hasta que límite, hasta que detalle, ha llegado este nauseabundo pacto. El Presidente del gobierno de España en declaración solemne, al terrorismo le llama “violencia”, y aquí paz – nunca peor dicho – y más allá gloria celestial.

Recordar a los poco avisados que las declaraciones del fin de una contienda las hacen siempre los vencedores. El 1 de abril de 1939 no fue Azaña el que escribió aquello de “Cautivo y desarmado…” lo escribió Franco, aquí no ha acabado ninguna guerra, y ni siquiera se puede afirmar que haya cesado la “actividad armada”, sólo nos han dicho que eso es así. Los que eso nos cuentan, mientras sacan pecho y se cuelgan las medallas correspondientes también nos dijeron que no había crisis y para que les cuento, o que en la economía española ya se veían unos brotes verdes, y… mentira, o que lo peor de la crisis ya ha pasado y…mentira contumaz, o he dado orden de romper todos los contactos con ETA y…mentira repugnante.

Así que precaución, lo digo yo, ojalá esto acabe bien, pero por ahora no tenemos más que palabras, y lo dice el portavoz del gobierno pero en politiqués, ellos han llegado hasta aquí y para las reclamaciones, el nuevo encargado, es decir Rajoy. Aunque convendría recordar que la vida continúa; mientras los socialistas lloran ahora, que no antes, por las víctimas, mientras se aplaude a Eguiguren como un héroe, mientras los abertzales salen a la calle, retroalimentados por la declaración y exigen la liberación de los “presos políticos vascos” y la independencia, que hay que ver cómo celebra esta gente las derrotas. Mientras todo esto pasa aquí, en Europa, la UE que sabe que estas cosas no tienen la menor importancia práctica, hasta el momento en que del estadio de las intenciones se pase al de los hechos, nos reclama un recorte fiscal de 30.000 millones de euros y allí está Elena Salgado intentando obtener una rebaja.

Y para obtener ese ahorro de 30.000 millones de euros habrá que llevar a cabo unos recortes brutales, que supongo también Blanco preferirá que los lleve a cabo Rajoy y su gobierno, que así ellos se encargarán de criticar los “tijeretazos” debidos a las imposiciones de Europa que nos serán impuestas y aceptadas por el gobierno socialista. Así que creo es hora de dejar de intentar sacar rédito electoralista de la puñetera declaración de los siniestros encapuchados y ponerse a trabajar que esto cada día pinta peor.

O nos arriesgamos a tener una democracia sin violencia, con memoria, pero sin capacidad de creación de empleo, con una sanidad y educación pública arrasadas por este recorte de 30.000 millones de euros que se le imponen a Zapatero y a su gobierno para evitar la quiebra del país, que hasta esta situación nos ha llevado esta alegre pandilla de inconsecuentes que ahora están exultantes, porque los etarras les han echado una mano con la declaración de marras.

Tenía un par de frases de Unamuno y Ortega y Gasset, pero teniendo en cuenta la monstruosa inanidad con la que se producen, ahí queda la frase de un hombre que ha tenido un peso importantísimo en la conformación del pensamiento español contemporáneo:


Al final las obras quedan, las gentes se van
Otros que vienen las continuarán, la vida sigue igual.
(Julio Iglesias)


Así nos va.

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