viernes, 14 de octubre de 2011

Se nota, se siente, ETA está presente

Se hará de esta guisa la declaración de "auto disolución"

Hay que ver que cierto es eso que el tiempo da y quita razón. Al fin parece, que los estrategas de la campaña socialista han decidido quitarse la careta y están a punto - se espera para el próximo miércoles - de asistir jubilosos al anuncio, de lo que fuentes cercanas al entorno de Rubalcaba, no dudan en calificar de un  auténtico as que va a mejorar extraordinariamente las expectativas electorales del candidato socialista.

Parece que por fin han conseguido tras muchos ruegos y no se sabe cuántas concesiones, que ETA filtre que efectuará una declaración para el próximo miércoles; ya saben la ansiada declaración de la “autodisolución” de la banda. Antes, los etarras han obligado al gobierno socialista a permitir la infamia de la Conferencia Internacional de Paz que se va a llevar a cabo a partir del próximo lunes en San Sebastián, una conferencia que tratará “sobre la normalización política vasca”, un foro internacional que legitima la existencia de ETA,  comparando la actuación de la banda con  los conflictos entre croatas y serbios o irlandeses e ingleses. Nunca una banda de asesinos llegó a más, ni la decencia política socialista llegó a menos.

En el entorno de la candidatura socialista están exultantes, por fin les llega lo que ellos entienden que es una excelente noticia, aunque saben que esperan un comunicado más bien tibio de la banda. Pensarán, digo yo, que tal y como están las cosas menos da una piedra, así que están encantados. Aunque resulta escalofriante que una declaración de ETA, en los términos en los que se espera que se produzca, sea el único argumento positivo que tenga el PSOE para ofrecer a los ciudadanos, en su intento de  romper la tendencia negativa de la campaña electoral socialista.

Dicen los “expertos”, es decir los que tienen contacto directo con los asesinos,  que esperan un escenario en el que ETA no anunciaría el abandono definitivo de la violencia, que ya se sabe que estas costumbres resultan difíciles de abandonar y tampoco es cuestión de que los pobres chicos se sientan demasiado agobiados de momento, que bastante hacen hablando de autodisolución y de paz.

Parece que los etarras anunciarán su intención de dejar las armas, pero no ahora. En todo caso se plantean un horizonte indeterminado y desde luego lejano en el tiempo. Eso será siempre y cuando se acepten sus demandas, que ahí no rebajan ni un céntimo; entre las que destacan entre otras minucias, la amnistía para sus presos y el reconocimiento del derecho de autodeterminación del País Vasco.

Así que traducido al cristiano, lo que esperan los socialistas es que la banda diga que se mantiene por ahora en la “no violencia” pero que no abandonará las armas, para poder actuar de garante del proceso de “normalización” que, lo que son las cosas, contiene todas y cada  una de las condiciones que han exigido desde siempre los de ETA. Así que se comprometerán a no matar, no extorsionar, pero mantendrán su estructura operativa, para que a nadie se le ocurra llevarles la contraria y si así fuera, poder volver al viejo camino del asesinato y la extorsión sin demasiados problemas.

Muy desesperados tienen que estar los socialistas para considerar un éxito lo que, a la vista está, es una derrota monumental para el estado de derecho. Lo que se propone en realidad es que el “estado español” se rinda a la banda, que es la que obtiene todas sus reivindicaciones y mantiene en su poder y bajo su exclusivo control las armas, los explosivos, las cuentas corrientes y su estructura operativa para garantizar – naturalmente desde el posible ejercicio de la violencia – el desarrollo del “proceso de normalización política vasca” y no contentos con ello y para que la derrota sea más dolorosa y su victoria más  completa exigen, desde ya, que a los asesinos que están en las cárceles se les conceda una amnistía y se les ponga en la calle, limpios de polvo y paja.

De dinero no se hablará, porque resulta muy ordinario y algunos de los etarras han ido a colegios de pago y ya se sabe que en la mesa y en el juego es donde se muestra el caballero. No les debe parecer  prudente forzar en demasía la mano a los socialistas, a los que no les conviene ahora mismo,  que se sepa que además de la amnistía y del detalle de no entregar las armas, está pactado un “sueldo” a cada etarra, para que puedan vivir cómodamente a costa de los impuestos de todos los españoles, incluidos los de sus víctimas,  lo que supone una barbaridad tal, que se me hace cuesta arriba siquiera imaginarla.

Poca fe tienen que tener esta gente, y me refiero a los socialistas, para pensar que una ignominia como la que proponen, sea capaz de inclinar el voto de los españoles a favor de Rubalcaba, presuntamente aliviados por esta extraña “desaparición de ETA”, que francamente tiene una manera de auto disolverse, que supone su permanencia en un estado, que manifiestan provisional, pero que durante esa permanencia, todo lo provisional que se quiera, pero permanencia al fin y al cabo, se mantendrán operativos y con toda su capacidad para matar, intacta; convertidos en vigilantes del buen fin de este pacto, que mejor sería calificar de contubernio.

Así que vamos a vivir un proceso de paz, de “normalización política” dicen,  pero vigilados por una organización armada, cuyos miembros son una banda de asesinos  que permanecerán perfectamente preparados para matar, por si las cosas no discurren cómo a ellos  les convenga y sin que nadie pueda garantizar que este compromiso, que integra un “pacto de no agresión” de los cuerpos y fuerzas de seguridad para con ETA, se mantenga durante el tiempo de su aplicación, o simplemente hasta que les parezca bien a los asesinos presuntamente auto disueltos pero operativos y cuando la banda rompa la baraja, los españoles nos enteremos del detalle a través de los muertos y heridos habidos en el  atentado que anuncie, como en otras tristes ocasiones, que los asesinos han decidido volver a matar.

Bueno, pues a pesar de este escenario, Rubalcaba y su gente están encantados con la noticia, buena para ellos, terrible para cualquier ciudadano español de bien, creo que este asunto puede ser el final definitivo de las esperanzas socialistas. Si no es así, es que me he equivocado juzgando la fibra moral de mis compatriotas, que independientemente de su ideología política deben actuar con firmeza rechazando esta infamia.

Por otra parte recordar  lo que afirmaba André Maurois, que decía que “nada resiste tanto como lo provisional”, así que mejor nos  andamos con tiento, que con ETA toda prudencia es poca. Si lo que se ha filtrado es todo lo que hay, bien poco es, más allá de otra cesión vergonzante de los socialistas ante ETA.

De todas maneras veremos lo que hay este próximo miércoles.

1 comentario:

  1. Y es a lo que volverán, al viejo camino de la extorsión y del asesinato. El zorro muda la piel, pero las condiciones las mismas. Ni amnistía ni nada, que cumplan la pena completa y entreguen las armas, sin concesiones, que los asesinados por ellos de la tumba no se levantan.
    Si los españoles de bien votan al Psoe por ésto que anuncian a bombo y platillo, entonces es que somos más borregos de lo que yo pienso y tenemos los que nos merecemos. (Quiero creer que somos más inteligentes y que dejando los ideales partidistas de lado, sabemos pensar)

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