viernes, 12 de agosto de 2016

Impasible el ademán Pedro Sánchez se empecina: “No es no”

El "jefe" de vacaciones, el otro para dar las malas noticias
Mientras Partido Popular y Ciudadanos, fuera del foco de los medios de comunicación, estudian de qué manera van a cerrar definitivamente su acuerdo, porque el pacto que se estudia  puede ser para la investidura, la legislatura o un pacto de gobierno, que son cosas bien distintas y que lógicamente habrá que estudiar y negociar detenidamente, el PSOE sigue alegremente encastillado en sus posiciones.

Se suponía que en cuanto C,s diera un paso al frente, el PSOE se daría por aludido y movería ficha. No hay nada que hacer, la gente de Ferraz, ciega a cualquier otra cosa que no sea su ambición personal, están dispuestos a jugar al cuanto peor mejor, poniendo sus esperanzas en el fracaso del proyecto de Mariano Rajoy, para de inmediato intentar que SM el Rey encargue a Pedro Sánchez la formación de un gobierno, cuestión que se me antoja muy improbable, porque en su contra juega el recuerdo bien reciente, de la manifiesta incapacidad del socialista para formar el gobierno que SM le encargó, fiado de las falaces garantías que le dio Pedro Sánchez en su momento.

Resulta difícil de aceptar la contumaz posición de Pedro Sánchez y los suyos, que se defienden como pueden intentando mantener su situación de ordeno y mando en el PSOE. Desde Ferraz advierten que la postura de Pedro Sánchez no se moverá un milímetro, se apoyan en el acuerdo del Comité Federal del PSOE, que acordó votar no al PP. Por lo tanto respetarán ese mandato y no se convocará ningún Comité Federal para volver a votar lo de la abstención. Si alguno de los barones socialistas está por la abstención, dicen que solicite la convocatoria del Comité Federal  y cargue con la responsabilidad de la abstención del PSOE.

Alguno pensará que el líder socialista piensa que esta decisión es la mejor para el interés general, se equivocaría. La decisión de Sánchez como todo lo que lleva haciendo desde el 20D, responde a intereses que tienen que ver con su permanencia en la Secretaría General del PSOE. Él quiere explicar de cara al próximo congreso del PSOE, que fueron los barones los que le impusieron la abstención y utilizar ese argumento para ganar votos entre la militancia.

Nosotros sufriendo, porque lo que se nos viene encima puede acabar con los números positivos de la economía y la creación de empleo, sudando tinta china esperando que la UE no nos sacuda una multa que nos va a costar a los españolitos 6.100 millones de euros y este canalla se dedica a poner palos en las ruedas de los que se mueven por ver de sacarnos de este lío. 

Lo hace movido por su soberbia, su desmedida ambición y su interés particular, lo que me parece repugnante; pero lo que todavía me parece peor es, que desde Ferraz, se explique con la misma naturalidad que si nos estuvieran dando la previsión meteorológica.

Siguen insistiendo que no habrá otras elecciones, se entiende que consideran que podrán alcanzar los acuerdos que les garanticen los apoyos parlamentarios necesarios para que Pedro Sánchez vaya al Congreso a ver si suena la flauta por casualidad y lo nombran presidente del gobierno de este desgraciado Reino de España.

Ya he explicado la dificultad que tendría D. Felipe para encargar de nuevo a Sánchez formar gobierno, pero como en España últimamente sufrimos de un síndrome de memoria corta y selectiva, me gustaría recordar que tras el 26J, se advirtió desde la Zarzuela a los dirigentes de los partidos políticos con representación parlamentaria, que de presentar un proyecto de pacto para que D. Felipe VI les encargara formar gobierno, sería preciso que los compromisos de apoyo estuvieran reflejados por escrito, que por lo visto “el ciudadano” Borbón, salió escaldado de su primera experiencia en estos asuntos.

Así que si Mariano Rajoy fracasara en su investidura y hubiera que acudir a una segunda ronda de consultas, Pedro Sánchez tendría que negociar con UP y los independentistas sin permiso expreso de su Comité Federal o de su militancia, antes de ir a La Zarzuela, porque esa sería la única manera de tener cerrado un pacto por escrito que obligara al Rey a encargarle la formación del gobierno.

Si digo la verdad espero lo peor del PSOE. Estamos viviendo las consecuencias de tener una democracia inmadura, porque en esta España de nuestros pecados la izquierda está todavía empeñada en ganar la Guerra Civil. ¿Qué eso no es verdad? Ahí tienen al PSOE con su Ley de la Memoria Histórica y para redondear, el otro zurdo, Pablo Iglesias que se presenta como candidato para gobernarnos a todos y es capaz de decir que "No puedo decir España, no puedo utilizar la bandera roja y gualda" y continuar afirmando que "La identidad España, para la izquierda, una vez que terminó la Guerra Civil está perdida”.

Comprendo que les cueste aceptarlo, pero son ellos los que lo dicen. Cuanto antes nos demos cuenta de la terrible realidad de nuestra izquierda y nos pongamos a la tarea de derrotarla, antes emprenderemos el camino que nos lleve a una democracia madura, preparada para resistir problemas como los que nos acucian, con rigor, seriedad y eficacia.

1 comentario:

  1. Perfectamente definidos los perfiles y las pulsiones que motivan a los actores zurdos. Además tenemos a un "saltimbanqui" autosobrevalorado, por veces indigesto, y a un candidato que llama 'moderación' a su "exceso de prudencia". Estos mimbres tenemos para hacer el cesto de nuestra nación. Todos muy mejorables e inmerecidos. ¡Pobre España!. 

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