viernes, 26 de agosto de 2016

Lo de Ciudadanos es para nota alta


Lo he dicho unas cuantas veces con grave cabreo por parte de mis lectores naranjitos, a mí los de Ciudadanos me parecen… un poco raros. Francamente sigo pensando que en esa cúpula color naranja se han juntado el hambre con las ganas de comer y llevados por la necesidad de hacerse con una relevancia política que no les otorgan sus resultados electorales, andan por ahí estirando más el brazo que la manga, exigiendo lo que no pueden exigir y en definitiva creando un clima de confusión, como si con la que ya sufrimos, no tuviéramos más que suficiente.

A lo peor es que soy un bicho raro, pero personalmente no puedo comprender los aires que se dan y las exigencias que ponen encima de la mesa, a cuenta de un simple pacto de investidura. Lo decía hace bien poco, se supone que Ciudadanos está pactando un acuerdo de Investidura, no un pacto de gobierno, ni siquiera un pacto de legislatura. Me parece exagerado que a cambio de todo lo que exigen, se limiten a dar el sí quiero a la investidura de Mariano Rajoy, para después, si éste es investido, largarse deprisa y corriendo a la oposición y si  fracasa, pues tal día hizo un año y si os he visto, la verdad es que no me acuerdo.

Están tan convencidos de su supuesta importancia que a veces hacen el ridículo más espantoso y no se enteran. La rueda de prensa que convocó Girauta, uno de los muchos trashumantes políticos que por ahora ha recalado en Ciudadanos, es un ejemplo de ello. Decía a la prensa el ínclito Juan Carlos Girauta  que él no había convocado a los medios para comunicar que se habían roto las negociaciones, pero que sí lo hacía para evitar "que en la reunión de mañana (por el jueves) el PP siga diciendo no a todo". 

Así que Ciudadanos convoca una rueda de prensa para advertir a los malos, malísimos del PP que se anden con cuidado que a las buenas ellos son buenísimos, pero que a las malas... Si no fueran tan transparentes me sacarían una sonrisa, Girauta convoca a los medios a hacer lo que mejor saben hacer en Ciudadanos, exhibir su refinada técnica para el postureo y lo de qué buenos somos y qué malos son los demás, especialmente el PP. 

Total una rueda de prensa de carácter propagandístico y electoralista, que igual hay que ir a otras elecciones y pare usted de contar. Eso sí ayer dieron un ultimátum de 48 horas al PP, indignados dolidos, sorprendidos, disgustados,  pero verán ustedes como pasa el plazo y seguirán amagando y no dando, porque por ahora esto de amagar, advertir, conminar... les permite estar todo el día dando la murga en la prensa.

Para otras cosas, miren ustedes por donde, tienen una afición por la falsedad y un cinismo impropios de gentes tan educadas, finas y conspicuas. No paran de quejarse porque el Partido Popular no quiere firmar un compromiso para obligarse a realizar primarias. Vaya por delante mi asombro por la desvergüenza que supone, que un partido se meta en cuestiones que son propias de la organización interna de otra organización política, pero así es esta gente.

Vayamos despacito, el “niño Rivera” que para esto de la democracia interna es una fiera o eso dice al menos; convocó las elecciones primarias en su partido de cara a las elecciones del 20D. Tras el revolcón y la negativa a llevar a cabo un análisis coherente que explicara las causas del fracaso electoral, desde Ciudadanos se nos explicó que para las elecciones del 26J, teniendo en cuenta el poco tiempo que iba a transcurrir entre ambas citas electorales, iban a respetar los resultados de las primarias de los anteriores comicios. Total para qué, que dijo alguno.

Con buena voluntad, podía aceptarse la explicación, al fin y a la postre, bastante tenían los militantes naranjitos con tener que ir a votar otra vez a sabiendas de que se iban a llevar otro sofocón. Pero claro lo que no dijo el “nen Rivera”, es que iba a cambiar a 16 cabezas de lista. Que una cosa es ahorrarse un trámite inútil, si se presentan las mismas listas en las dos elecciones y otra muy distinta eliminar las primarias para evitar enfrentarse al repudio que ocasionaron los cambios digitales del seráfico Albert Rivera. 

Pues estos tíos, qué sí que se lo digo yo, los mismos que se fumaron sus primarias y aplaudieron con las orejas, ahora están empeñados en que el PP las incluya en el acuerdo. Haz lo que yo digo y no lo que yo hago, extremadamente coherente.

Y luego hay otra cosa que me preocupa muchísimo, los naranjitos tienen el problema de que siempre trabajan al por mayor, por eso están empeñados en que el PP acepte unos compromisos que no pueden tener buen fin sin el apoyo del PSOE, por aquello de las mayorías reforzadas que exige la Constitución para afrontar según qué cambios. Tengo por seguro que hasta Villegas sabe que para reformar la Ley Electoral, el Senado o el Poder Judicial con los votos de Ciudadanos y PP no es suficiente.

Por eso resulta extraño ese empeño en que se firme un acuerdo que las partes no pueden ejecutar por sí mismas. Estoy convencido que a Ciudadanos lo único que le interesa del pacto es el postureo. Por mucho que amenacen habrá pacto, otra cosa será que no sirva para nada, porque de eso se encargará Pedro Sánchez que evitará la investidura de Rajoy, así se acabe el mundo.

Mal asunto, me parece que todos sabemos que vamos de cabeza a otras elecciones o a algo todavía peor. Veremos.

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