viernes, 19 de agosto de 2016

Mariano Rajoy mueve ficha, Pedro Sánchez se enroca


Resulta asombroso que elementos que lideran partidos políticos, gente que se supone son seres responsables y que dicen dedicarse a la política por amor al servicio público y al interés general, sean capaces de actuar como niños de parvulario. Estamos asistiendo a una exhibición en la que un supuesto servidor público con un ego desmesurado y una personalidad infantiloide, utiliza a su partido y la difícil situación que sufre España para restañar las heridas que sufre su ego, desde que fue incapaz de ser investido en el Congreso, no una, sino dos veces.

No es que sea noticia, muchísimos españoles, entre ellos abundante número de votantes socialistas, se muestran entre perplejos e indignados ante la contumacia exhibida por el mozo que se ha enrocado en ese  “No es no” y de ahí no hay quien lo saque.

Les voy a contar un secreto, bueno un secreto que conoce muchísima gente, cuando lean ustedes filtraciones de conversaciones mantenidas entre un líder político y su círculo de allegados, tengan la absoluta certeza que la frase, la idea que se filtra, se ha construido con cuidado y se lanza para que se sepa, eso sí sin cargar con la responsabilidad que se contraería de manifestarla públicamente.

En España estamos la gran mayoría de ciudadanos tragando nudos con lo del bloqueo y Pedro Sánchez públicamente afirma entre cínico y chulesco que el “No es no” nace de una cuestión “ética y de convicción ideológica”, sin embargo consiente que se filtren sus charlas con sus colaboradores más próximos y por esas supuestas filtraciones nos enteramos que la finalidad  real que persigue el líder del PSOE es que Rajoy se someta primero a una investidura fallida, Sánchez considera que “es de justicia” obligar a  que Rajoy pase por la misma experiencia que él y luego ya veremos.

Es decir que en esto del bloqueo institucional no hay otra cosa que la pataleta de un individuo soberbio y engreído que no ha sido capaz de digerir su fracaso y que pretende aplicar a su particular situación el bálsamo de la venganza para aliviar su dolor.

Mariano Rajoy lo ha intentado, el otro día cansado ya de tanta tontería, como decía la canción, largó que Sánchez ni siquiera le cogía el teléfono. Será que Sánchez no podría coger el móvil con las manos manchadas de la grasa de los espetos de Mojácar. El del PP pretendía negociar la fecha de investidura, que de fracasar en las fechas consideradas “normales”, obligarían a los españoles a votar en Navidad o Año Nuevo, pero ni para eso, no es no y pasa tú por el fracaso en la Investidura, para que sepas lo que yo he sufrido…

Ciudadanos que pese a la intolerancia que lucen, que durante siete días naranjito que aparecía, naranjito que advertía que sin fecha de Investidura no habría ninguna posibilidad para llegar a un acuerdo con el PP, viendo como estaba el negocio, le dieron margen a Mariano Rajoy, que por fin ayer por la tarde comunicó que se sometería a la Investidura el día 30 de agosto, con lo que ha cerrado la boca a socialistas y podemitas que estaban indignados por el “secuestro de la democracia y de las instituciones”, que hay que ver lo que les gustan las declaraciones grandilocuentes a estos de la izquierda.

Ya saben el día 30 del presente mes en el Congreso de los diputados, no en el OK Corral, como les hubiera gustado a muchos, porque la Presidenta del Congreso no está por la labor, asistiremos al “todos contra Rajoy” que tanto deseaba Pedro Sánchez… o no, como diría uno que yo conozco; porque Rajoy ha soltado una frase de las suyas que tiene al zurderío de toda laya y condición inquietos. Dice D. Mariano que “No se acude a la investidura cuando se tiene la certeza absoluta de que no se va a ser investido, por eso voy ahora a la sesión de investidura”. Saquen ustedes las conclusiones que les parezcan.

Me gustará ver como Pedro Sánchez explica a los españoles, incluyendo en esa categoría a sus votantes, como funciona eso que sostiene. Me parece más fácil explicar lo de la cuadratura del círculo que aclarar como es posible negar cualquier tipo de colaboración para que el PP forme gobierno, advertir una y otra vez que no van a pactar con la izquierda radical y a la vez asegurar que no habrá terceras elecciones.

Me parece que con lo del 30 de agosto Mariano Rajoy ha puesto fecha a la faena que llevará irremisiblemente a la suerte del descabello político, al bronco personaje que hoy por hoy se supone rige los destinos del PSOE. Porque la responsabilidad de unas terceras elecciones se las va a comer con papas el PSOE y su líder… 

Y él lo sabe.





3 comentarios:

  1. No obstante, creo que una investidura de "todos contra Rajoy, aunque fuese ganada por éste, sería el prolegómeno de una legislatura de "todos contra Rajoy", llena de bronquedad y desatino. Con Sánchez y sin Sánchez, con mayores recortes (imprescindibles), con la Yihad asomando y un PSOE enfurecido por resolver 'lo suyo'...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues seguramente es lo que se busca, de manera que en mayo de 2017 se disolvieran Cortes y tuviéramos que ir a esas "terceras" elecciones, pero sin que cargaran con la responsabilidad PSOE y C,s.

      Eliminar
  2. Y es que en Navidad, va a votar su señor padre, el del inclito Pedro Sánchez, como diria usted.
    Porque además de no votar, haré toda la campaña que esté en mi mano para convencer al mayor número posible de personas, para que no lo hagan y me consta que es un pensamiento que compartimos muchos españoles. ¿Que podría resultar de unas terceras votaciones, donde el pueblo digera "se acabó"? No lo sé, pero igual dentro de ese galimatías que sufre España, Europa y la Otan, no estaría mal un golpe de timón.
    Como siempre, quedo a las órdenes de Usted, mi Capitán.

    ResponderEliminar