martes, 30 de agosto de 2016

No se puede jugar tan sucio

De prescindible califica Pedro Sánchez la reunión con Rajoy
Comprendo que hablar de política y reclamar juego limpio puede sonar ilusorio; pero para todo hay un límite y honradamente me parece que Pedro Sánchez ha rebasado sobradamente la frontera de lo aceptable. Lo digo de corazón, de hecho muchos votantes  y militantes socialistas piensan lo mismo que yo.

Algunos lo expresan y otros callan por un mal entendido sentido de la prudencia y de fidelidad a los colores. Se equivocan, porque Pedro Sánchez con su actitud, empecinamiento y contumacia, perjudica a España y los españoles, pero también daña al PSOE, al que parafraseando a Alfonso Guerra, entre ZP y Sánchez lo están dejando que no lo va a conocer ni la madre que lo parió.

Hace mal, pero lo que resulta mucho peor es esa actitud de matón de taberna con la que actúa y el desprecio con el que se produce ante la opinión expresada por los españoles en la urnas, a la que ignora con una delectación, que denuncia que con ese “No, es no” está disfrutando una barbaridad. Se siente poderoso, ha perdido dos elecciones y lo ha hecho de manera lamentable, pero a pesar de ello se siente fuerte, porque es el dueño de la llave que abriría la puerta a la gobernabilidad de España  si él quisiera y lamentablemente no quiere.

Ayer describía la reunión con Rajoy como prescindible, supongo que la ocurrencia sería convenientemente jaleada por esa corte de fracasados que le rodean y apoyan. Ha conseguido dividir al PSOE, los barones que gobiernan territorios – los que han ganado elecciones o han conseguido un pacto que les permite gobernar – están frontalmente en contra de su postura, mientras que los barones que como él pierden las elecciones en sus respectivas circunscripciones electorales, están a muerte con las cositas de Sánchez. ¿Curioso, no?, efectivamente muy curioso y también extremadamente clarificador.

No sé qué parte de “Pedro has perdido miserablemente las dos elecciones a las que te has presentado” no entiende. O quizás lo entiende muy bien, porque con este disparate lo único que busca D. Pedro Sánchez es defender su interés personal.  

Sabe que tal y como están las cosas, si Rajoy gobierna, él no puede afrontar el Congreso del PSOE con la menor esperanza de retener su cargo de Secretario General. Es por ello que está buscando la manera de  solucionar ese problema. Una de las soluciones es que pueda exhibir la cabeza de Mariano Rajoy ante la militancia socialista como un trofeo, eso o alcanzar la presidencia del gobierno.

Y en eso está, no dice las cosas con claridad, pero se expresa de manera que se entiende perfectamente lo que dice, sin necesidad que lo exprese. Una de las frases preferidas de Sánchez es “Cruzaremos ese río cuando lleguemos a la orilla”, cuando se le pregunta si piensa presentarse como candidato a la Presidencia tras el previsible fracaso de la investidura de Mariano Rajoy, aunque parece que ignore que a veces para cruzar el río hace falta un puente o al menos un vado y eso por ahora, no lo tiene.

Necesita tiempo, siempre ha necesitado más tiempo, porque no es capaz de buscar soluciones que sirvan al espacio temporal en el que se mueve y ahora parece que quizás el momento sea después de las elecciones gallegas y vascas. Tiene que esperar a ver si en Galicia consigue que Feijoo no alcance la mayoría absoluta y ello le permita realizar el ensayo general con todo, de un pacto con Podemos. Primero en Galicia, luego si hay suerte en el País Vasco y después del ensayo general, el estreno en Madrid, con el Pacto de Progreso ese, por el que lleva suspirando desde el  pasado 20D.

Y lo hará ignorando la línea roja que le impuso el Comité Federal del PSOE, al que tapará la boca con una “consulta” a la militancia socialista, ante el cobarde silencio de la cúpula de Ferraz y será capaz de meternos a todos en el gobierno pactado con Podemos, sus plataformas y confluencias,  con los secesionistas, la abstención de Bildu y la madre que los parió. Nada es suficiente si con ello Pedrito consigue seguir siendo el secretario general de un PSOE, al que lleva de cabeza al barranco.

Pedro Sánchez, que debe tomarnos por unos estúpidos de tomo y lomo afirma que “El partido socialista estará siempre en la solución” y eso lo dice el adalid del “No, es no”, que además con un cinismo abrumador es capaz de afirmar que no puede apoyar el pacto PP-C,s, porque en él no se habla de la reforma constitucional o de la reforma laboral y lo dice quien se negó siquiera a leer la oferta que recibió de los dos partidos, ya para qué les cuento si hablamos de negociar.

Me parecería mal, pero entendería que la cerrada negativa de Pedro Sánchez respondiera a un problema de tipo ideológico, pero no es así. Lo único que importa a quién tiene la herramienta que puede desatascar nuestro problema, es ver cómo puede solucionar sus cositas.

No se puede jugar tan sucio.

4 comentarios:

  1. Pues está usted muy acertado en el analisis: esa es la realidad y lo que nos llevará, a los españoles al despeñadero total, incluido el batacazo y desaparición de un PSOE que hasta la llegada de Zapatero, fue ejemplo de convivencia y coherencia, pese a los muchos errores cometidos.

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  2. Queda perfectamente definida la situación, pero sospecho que la preferencia de Pedro por un pacto de izquierdas, es porque es la única conjunción en la que él sería Presidente. Ya lo he dicho alguna vez pues, si lo fuese, aunque sólo sea por un día, su horizonte económico quedaría resuelto. De ahí su obcecación y furia. Nunca he creído que sólo quisiese perpetuarse como Secretario General.
    Vamos con Ciudadanos: ¿Alguien ha reparado en el diferente lenguaje facial de la cúpula de C's y de la del PP en la firma del pacto?. Girauta y Rivera tenían expresión seria, como contrariada, sólo un amago fallido de semisonrisa forzada y los del PP estaban exultantes ¿porqué?.

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  3. Yo quiero ver si en el momento de la votación, todos esos que con la boca pequeña y en tertulias dicen que hay que facilitar la investidura por bien del gobierno de España, a la hora de emitir su voto estarán con los españoles o serán cómplices de Pedro Sánchez y sus asuntos.

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  4. No me extrañaría nada que ese aguerrido cazador de gorras, se encuentre con la rebeldia de alguno de sus conmilitones. Quizá quede algo de dignidad en el PSOE.

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