miércoles, 29 de junio de 2011

Debate de la Nación: Erkoreka ¡¡ten points!!

Erkoreka portavoz del PNV, estuvo sobresaliente
Tal y como anunciaba en el post de ayer, el Debate sobre el estado de la Nación, no ofreció mayores sorpresas. Ayer me impuse la obligación de verlo y escucharlo y lo soporté a pulso hasta que terminó la intervención del bloque de izquierdas de la cámara, habían intervenido ya ERC, Llamazares y hablaba la portavoz de ICV.

Por la mañana Zapatero se ciño al guión con una disciplina que ya me hubiera gustado que hubiera ejercido, en otros ámbitos, durante la presente legislatura. Presentó una gestión de gobierno eficaz, ágil, decidida, para lo que sin duda hay que tener mucha imaginación y un déficit brutal de autocrítica, manejó las cifras y los datos a su antojo y sobre todo criticó la labor de lo que él llama la oposición, pero todos sabemos que cuando se refiere negativamente a la oposición, está hablando del Partido Popular.

No hizo ningún gran anuncio y los gazapos, lo que sacó de la chistera no llegaban por tamaño a conejos, los dejó para las réplicas de los que considera sus aliados naturales, los nacionalistas y se acordó levemente del 15 M. Rajoy en su primera intervención también se comportó muy disciplinadamente, o por mejor decir, tan previsiblemente como su antagonista. Repasó lo que ha sido la legislatura, acusó a ZP no haber sido capaz de implementar las medidas necesarias para paliar la crisis, le pidió el adelanto de elecciones y poco más.

Zapatero en la réplica se mostró muy beligerante, se remontó a la primera mitad de los noventa para justificar o repartir su responsabilidad, que sólo aceptó plenamente en el asunto del paro. Tan previsible fue el discurso de Rajoy que Zapatero traía escrita “de casa” su contestación, acusó a Rajoy de mentir y le reprochó la falta de apoyo de la oposición (el PP) a las medidas de recorte que se había visto obligado a implementar.

Bueno no les canso más, en todo caso señalar la sorprendente y marcada diferencia de fluidez y contenido entre las réplicas que, como la de Rajoy, traía escrita y las que dedicó a los otros grupos que tuvo que improvisar. Ahí Zapatero estuvo incómodo, se retorcía en ocasiones en la tribuna como un gusano en el anzuelo, pretendió, sin conseguirlo afectar simpatía y buen rollito y pareció, o me pareció, que las críticas de CiU y PNV a su acción de gobierno le dolían en demasía.

La intervención de Durán i Lleida, como de costumbre, precisa, contenida, docente ¡cómo le gusta dar lecciones a Durán i Lleida! Afeó a ZP el resultado de lo del Estatut, por no cumplir con aquello de “respetaremos lo que decida el Parlamento catalán”; denunció la falta de inversión de Zapatero en Cataluña y le anunció que no iban a apoyar los Presupuestos Generales del 2012 y ya de paso le pidió elecciones anticipadas. La intervención estuvo bien, aunque previsible, aseada y correcta, lo habitual en Duran i Lleida que es un buen portavoz parlamentario.

Le tocaba turno a los del PNV, yo comenzaba a estar aburrido, además debo reconocer que tengo muy mala opinión sobre la actuación política del PNV, desde su fundación hasta nuestros días. Pero, miren ustedes lo que son las cosas, cuando uno menos lo espera salta la liebre y he de reconocer que el único portavoz que estuvo brillante en su exposición fue Josu Erkoreka,  fue el único capaz de dar algo de luz a los problemas que nos ahogan y aportar algo de criterio y buen sentido.

Erkoreka anunció que hasta el último minuto de la Legislatura los del PNV iban a trabajar en cuestiones prácticas y que no estaba, ni estaría en la labor de dilucidar como otros, si eran galgos o podencos lo que se nos venía encima, mientras la crisis y sus consecuencias no encontraban a nadie dispuesto a aplicar las medidas oportunas.

Afirmó dos cosas muy importantes. Una, que en esto de la crisis y las medidas a adoptar lo importante, lo substancial era el “qué” y no el “quién”. Y eso es muy cierto lo importante es lo “que hay que hacer”, antes que “quién lo va a hacer”. Apoyó esta afirmación en un refrán: “De Juan a Pedro no va un dedo” y recordó cómo las medidas de la intervención de la UE en Portugal se habían consensuado con la izquierda y la derecha de aquel país.

Significó que a los efectos de la realidad es igual, si esas medidas y ajustes, que es como se llama en politiqués a los recortes, los toma Zapatero, Rajoy o Rubalcaba. Y dos, insistió en la importancia que tiene el consenso en estos temas y preconizó la bondad de los acuerdos voluntarios con la UE, que fijen los ajustes necesarios, antes que tener que pactar obligatoriamente nuestro rescate. Advirtió muy gráficamente, que los recortes voluntarios se hacen con tijera, mientras que los recortes impuestos por el rescate se tendrán que hacer con moto sierra.

Tras esta afirmación llevó a cabo un análisis que desmonta la tan cacareada teoría socialista de que el Partido Popular no ha prestado su apoyo a la política económica de Zapatero. Afirmó que la política de ajustes socialista no se ha llevado a cabo en los Presupuestos, sino a través de 41 Reales Decretos Leyes que Zapatero ha tenido que convalidar en el Parlamento. Pues bien, afirmó Erkoreka y nadie le contradijo, el 90% de esos Reales Decretos han pasado el trámite parlamentario gracias a los votos o la abstención del Partido Popular.

Allí fue Troya, la bancada socialista se mostró muy nerviosa, pero recordó Erkoreka que cuando el PP se abstiene el PSOE con sus votos ya ha ganado la votación. Y para que no cupiera duda alguna, señaló que es cierto que el PP critica la política anticrisis de Zapatero, pero ha hecho posible la convalidación de esas políticas con su abstención, pura aritmética electoral, simple y eficaz.

Y ya para terminar, advirtió a Zapatero que antes de sentarse a hablar con él de los Presupuestos, el gobierno debería aplicarse a cumplir lo acordado a lo largo del 2011 con el PNV. Así que ya sabemos que la continuación de la legislatura hasta sus últimas fechas depende, como tantas otras cosas en este país, de la voluntad de los nacionalistas.

Señalar en todo caso el amago de juegos florales que se produjo en cada intervención al objeto de despedir a Zapatero, también subrayar los entusiastas aplausos de ambas bancadas, la socialista y la popular, a sus respectivos líderes, sin embargo los abucheos fueron menores que en otras ocasiones, de tal manera que Bono no tuvo más que dos oportunidades para hacer uso de ese estilo de madre abadesa menopáusica, que exhibe cuando quiere ponerse autoritario.

Por resumir, no podemos perder tiempo, si Zapatero no es capaz de poner en marcha las medidas que hay que tomar de manera urgente y obligatoria, lo mejor sería que las elecciones se produjeran en otoño, pero independientemente de esta cuestión, la crisis tiene un largo recorrido y los sacrificios van a ser muchos y duros, conviene no llamarse a engaño.

Desgraciadamente, nadie tiene una varita mágica.

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