martes, 14 de junio de 2011

El patriotismo del PSOE en cuestión

Creo llegado el momento, debiera haber sucedido hace ya tiempo, para que el PSOE coloque por delante de sus intereses, los de España y los españoles. La situación de nuestro gobierno aconseja que, de una vez por todas, se acorte la agonía de ZP y sus ministros y que se dé la oportunidad, reclamada desde muchos sectores de nuestra sociedad, para que los españoles se expresen de inmediato en las urnas.

Comprendo que  en el PSOE la mayoría están por la labor de separar al partido y a su candidato, de la trayectoria, por mejor decir, de la ejecutoria del gobierno de Zapatero. Parecería que Zapatero, al igual que la primavera de Machado, hubiera llegado al gobierno de España por generación espontánea sin que nadie tenga que ver con el asunto.

Los que hace cuatro días, con pasado mañana, se mostraban babeantes y genuflexos ante el “reformismo” de Zapatero y aplaudían lo que hiciera falta, claman ahora para que se le sustituya, pero como si la cosa no fuera con ellos. Por lo visto olvidan el papel fundamental que nuestra constitución atribuye a estas organizaciones políticas: “Los partidos políticos expresan el pluralismo político, concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular y son instrumento fundamental para la participación política.”

El ejecutivo existe porque recibe el apoyo necesario en el Parlamento del PSOE, conviene que no lo olviden estos amantes de la memoria corta y selectiva, ¿perdón, como dice Dª María? ¿qué no me olvide de lo de la “histórica”?, no me olvido; veamos: Conviene que no olviden estos amantes de la memoria, corta, selectiva y de la histórica, la responsabilidad que tienen en la continuidad de ZP como Presidente, que no lo olviden ellos ni lo olvidemos nosotros.

Ahora andan los socialistas viendo la posibilidad de adelantar las elecciones al próximo mes de noviembre, aunque el estudio responde a motivos puramente de táctica electoral. Aquello que planeó Zapatero de llegar a marzo de 2012, como secretario general socialista hasta que un Congreso nombrara a su sucesor, saltó por los aires el día en que los barones territoriales, aunque algunos habían pasado a la situación de barón ex territorial, digo que los barones socialistas tras sufrir su derrota personal y colectiva, incapaces de asumir su responsabilidad en el descalabro territorial, decidieron conjunta y solidariamente cargarle el muerto a Zapatero y a quien Dios se la dé, San Pedro se la bendiga, compañero, que hay que estar a las verdes y a las maduras y para eso eres el Secretario General.

Ahora calculan la mejoría que  pueden aportar, a sus expectativas electorales, los resultados que ofrezca la publicación de la EPA (Encuesta de Población Activa) del próximo mes de octubre, que presumen positivos para frenar en parte el descalabro electoral que se avecina. Independientemente de esa posibilidad,  la debilidad política del Ejecutivo aconseja disolver cuanto antes, cualquier cosa es preferible a la actual situación.

Tras las elecciones locales, los aliados de ayer han desaparecido. Los de CiU han pactado en Cataluña con ¡¡los del PP!! Y qué decir del PNV que ha preferido dar, graciosamente, a Bildu una serie de ayuntamientos que hubieran podido ser gobernados por el PSOE, la deserción de los otrora “amigos” nacionalistas es un problema grave que anticipa la posibilidad de que éstas y otras fuerzas especializadas en la “política carroñera” no respalden los Presupuestos, con las consecuencias fáciles de suponer.

Eso en lo que se refiere a lo externo, si contemplamos el espectáculo “interior” del PSOE, éste resulta todavía peor. Es imposible que un gobierno débil por definición desde hace ya mucho tiempo, en el que su presidente ha anunciado su renuncia, dé la necesaria tranquilidad a nadie, ni a los votantes, ni a los españoles y mucho menos a Europa y los “mercados” y eso perjudica notoriamente nuestra ya paupérrimas expectativas como nación.

Añadan ustedes otro problema aún más grave, Rubalcaba en ese trabajo de convertirse en Alfredo, se enfrenta a una cuestión que no es capaz de solucionar. Sabe, le consta, que la debacle socialista es el resultado de la horrorosa gestión de ZP, pero por aquello de asegurarse el porvenir, devino en el papel de “presidente en funciones” de ese gobierno con el que nadie, y él menos que ninguno, quiere que se le relacione. Los intereses electorales de Alfredo van justo en el sentido contrario a las obligaciones del Vicepresidente Rubalcaba; desde luego este gobierno hace bueno eso de "a perro flaco todo son pulgas".

Para muestra un botón: Rubalcaba obligó a Zapatero a modificar el texto del decreto sobre la negociación colectiva, porque entendía que la redacción original le iba a enfrentar a los sindicatos. Creo que es un ejemplo que ilustra perfectamente la cuestión, no sé si el PSOE, Rubalcaba o Alfredo pueden soportar esta situación, de lo que estoy seguro es que España y los españoles no nos la podemos permitir.

La existencia de un candidato que a la vez es vicepresidente de un gobierno acabado, al que no se le permite tener una muerte digna - extraña esa resistencia hablando de socialistas - resulta insostenible y produce espectáculos tan bochornosos como el de la petición hecha en Cataluña, que ya les vale a mis paisanos, de que sea Rubalcaba el que protagonice el debate de la Nación en lugar de Zapatero.

El gobierno en la agonía, su presidente a efectos de la realidad, en ignorado paradero, el presidente “in péctore” renegando por acción y omisión de sus obligaciones en el ejecutivo, maquillando su pertenencia al equipo de ZP y abjurando de sus líneas de actuación. Ahora le toca manifestar su simpatía con muchas de las ideas del 15 M, una acción más en la tarea de alinearse con tesis más izquierdistas, al objeto de que los votantes olviden su pertenencia a un gobierno que ha protagonizado el mayor recorte social de nuestra democracia.

Ante el espectáculo y sus consecuencias, convendría que el PSOE se acordara de su patriotismo y lo pusiera por delante de sus intereses electorales. Estoy convencido que la Nación se lo agradecerá.



























No hay comentarios:

Publicar un comentario