lunes, 6 de junio de 2011

Rubalcaba sienta al PSOE en el diván (1)

Rubalcaba en un momento de su metamorfosis como Alfredo
El título del presente post, es el mismo que utilizó Luis R. Aizpeolea, periodista de El País para un artículo, hagiográfico “of course”, que se publicaba hace un par de días y en el que se nos describían los trabajos de Rubalcaba - la gran esperanza blanca del psocialismo - para levantar el ánimo de sus compañeros.

Y me van a permitir que use lo de hagiográfico, pues gracias al cabreo monumental que la izquierda tiene con esa enciclopedia de la Historia de España, que recientemente se ha publicado, el término es de uso común. Así que hagiográfico y me van a perdonar ustedes la manera de señalar.

Hay quien opina y así me lo dice, que en mi mundo parece no exista otra cuestión digna de comentar que el PSOE, sus peripecias y volatines varios, pero habrán de reconocer los sufridos lectores de “Al sol de Fuerteventura” que el esfuerzo propagandístico que la agitprop psocialista está haciendo a favor de la excelsa figura de Alfredo Pérez Rubalcaba, tiene a nuestro Fouché de estar por casa, abriendo todos los noticiarios y ocupando las primeras de la prensa escrita.

Que eso es lo que tiene de fabricar una aureola mediática, en torno a una figura, hasta la fecha oscura. Lo pones bajo el foco de la atención pública para lo bueno y para lo malo y como hay que decir mucho sobre aspectos inexistentes, cuando no falsos, pues se dicen muchas tonterías y la vil canalla de la derecha aprovecha la ocasión para criticar.

Que la mayoría de los españoles, que como se sabe, son de izquierdas y progresistas desde el mismo momento de su concepción, todavía no se han enterado que la derecha debería venir de origen, muda y si no muda, silente, dócil y puestos a utilizar palabras llanas, dúctil también.

Pero como todavía no se ha conseguido, por la vía de la imposición moral este fenómeno e incluso llevan una temporada levantando la cresta, pues hay que soportar que se critique a esa figura, poderosa, brillante, taumatúrgica… Oiga, usted perdone, lo de taumatúrgico ¿se puede aplicar impunemente a un dirigente psocialista?, pues no sé, pero significa simplemente milagroso, ¡ahh acabáramos! ¡qué cierto es eso de que hablando se entiende la gente, siga usted y perdone la interrupción!

Pues decía que la obligación de colocar en primera plana a una figura, obliga a hablar demasiado a los hagiógrafos, que también los hay de izquierdas y al hagiografiado, que no se ha visto jamás en una como esta. Y nuestro querido Alfredo se dedica, en vez de trabajar en lo suyo, en lo que nos interesa a todos y todos le pagamos, recorre España, a la salud del presupuesto y viajando en avión militar, que para eso hemos quedado los contribuyentes, para pagar los gastos que tengan los pseudocandidatos del PSOE, para montarse unas asambleas a puerta cerrada en las que los militantes, según afirman los iniciados, preguntan a Rubalcaba lo que les parece.

Y de estas asambleas Rubalcaba o Alfredo, que no sé cuál de sus variadas personalidades era la que hablaba, ha sacado una cosa clara: “Al afiliado no le importan los asuntos internos del PSOE”, que si eso es verdad, habrá que preguntarse para qué coño se afilia la gente al Partido Socialista, si realmente Alfredo, la gran figura que va a sacar al partido de la situación en la que se encuentra, cree que a los afiliados no les importan los asuntos internos, la situación  es mucho más grave de lo que parecía a primera vista.

Y ya lo que es para nota alta es la conclusión que extrae Rubalcaba de estas reuniones, dice muy serio, que el militante está preocupado por los asuntos que afectan a los ciudadanos y eso demuestra que a su juicio el Partido Socialista está vivo. O sea que como la preocupación de la militancia psocialista no va más allá que la del común de los mortales que vivimos en España, como sólo se ocupan y se preocupan del paro, la educación, la sanidad, etc., como cualquier hijo de vecino que viva en este solar que, antes de Zapatero y su gobierno, se llamaba España y los asuntos del Partido se la traen al pairo, esa es la señal Rubalcaba dixit, de que el PSOE está vivo.

A mí lo que me parece es que con el cuento de las asambleas, que ya se sabe que las carga el diablo, a Rubalcaba lo tienen loco, y le ha traicionado el subconsciente. Y ha dicho lo que a él en estos momentos más le interesa. A saber, que la militancia se dedique a pensar en las cosas que le preocupan como ciudadanos y dejen de enredar en el Partido, que de las cuestiones partidarias se ocupa él y su gente, no vaya a ser que ahora esta gente sienta de golpe su militancia y se pongan dar el coñazo y la líen con lo de la democracia interna.

Por otra parte, no deja de ser curioso que los miles de dedazos que lo han impulsado al lugar en el que se encuentra, sean de gente a la que los asuntos del PSOE les traen al fresco. No entiendo en que basa entonces esa legitimidad digital a la que hacía referencia, para justificar su elección como candidato eludiendo el trámite de las primarias.

Lo proponen como solución. Como miembro del gobierno Zapatero ya se ha encargado de arrasar el país; ahora como lo dejen suelto en el PSOE, va a conseguir lo que no consiguió Franco, acabar con el partido para siempre jamás. Que no me parece una mala idea, al partido supuestamente socialista le hace falta una refundación como el aire que respiran sobre todo sus dirigentes, la militancia respira poco, que ya sabemos para que la quieren, para hacer bulto en los mítines y aplaudir.

Con el debido respeto para los militantes, me parece que Rubalcaba no pretende sentar al PSOE en el diván, lo que está haciendo es lisa, llana y carpetovetónicamente llevárselos al río, o al huerto, como ustedes prefieran. ¡Cuánto daño hace el subconsciente!


(1)Título de un artículo de opinión de El País, que firmaba Luis R. Aizpeolea.





























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