jueves, 9 de junio de 2011

Donde se demuestra que en este mundo traidor existen… socialistas y socialistas

Gustavo Matos, el concejal socialista que dimite antes de faltar a su palabra

Hay que ver lo que son las cosas y cómo, en ocasiones, resulta cierto el viejo dicho que sostiene que “cuando menos se piensa, salta la liebre”. Andaba yo el otro día viendo distraídamente la tele, cuando una noticia llamó mi atención. Un hombre joven con una melena a lo Chopin estaba dando una rueda de prensa, hasta ahí nada fuera de lo común, pero cuando me disponía a darle al botón del mando a distancia, escuché la palabra dimisión.

Naturalmente en un país en el que no dimite nadie desde los tiempos de Wamba, la utilización del término dimisión me obligó a estar atento a lo que sucedía en la mencionada rueda de prensa. Hablaba Gustavo Matos, no lo conocía, por si a ustedes les pasa lo mismo se lo presentaré, Gustavo Matos se presentó en estas pasadas elecciones a la alcaldía de La Laguna como nº 1 en la lista del PSC-PSOE, es un hombre joven que aspiraba a ser alcalde de una ciudad extraordinariamente importante para Canarias y que había sido conceptuado apto para esa tarea por el partido socialista.

Pues allá estaba el hombre, que es concejal en funciones, anunciando su intención de no formar parte de la próxima corporación municipal. Tenía un problema ético que le obligaba a dimitir. Gustavo Matos después de una reflexión, compartida con compañeros de su partido, quiso cumplir con su compromiso con los vecinos de no formar parte de una alianza junto a Coalición Canaria para hacer alcalde al candidato nacionalista.

Matos durante la pasada campaña había prometido a sus votantes que no apoyaría un pacto en La Laguna con CC, ahora el acuerdo global de su formación política con los nacionalistas le obligaba, o a incumplir la palabra dada a los ciudadanos durante la campaña electoral y apoyar al candidato de Coalición Canaria para que sea alcalde o dimitir.

Le preguntaban cómo había tomado la decisión y explicaba, con gesto serio que la decisión se había limitado a contestarse "una simple pregunta". "¿Debo incumplir mi promesa electoral o no?, una vez concretado el enunciado del problema, comentaba que le fue muy fácil hallar la solución correcta. Estaba claro, para el concejal socialista pesaba mucho más el cumplimiento de la palabra dada a los votantes, que cualquier otra circunstancia.

Me llevé una agradabilísima sorpresa, tras la pasada campaña y el triste espectáculo que están protagonizando los partidos y sus líderes a cuenta de los pactos, se agradece el hecho de ver a un político que decide, por encima de cualquier circunstancia, respetar la palabra dada a sus votantes. Y ¡atención! no se cambia de partido, ni intenta un pacto distinto al que su organización política mandata, ni siquiera se va a su casa.

Decide cumplir con la promesa hecha a los ciudadanos, dimite como concejal y continúa a disposición de su partido para lo que éste estime conveniente. Por fin he encontrado a un político que desmiente esa afirmación tan común del “todos son iguales”. Pues ya ven que no, mientras hay vida hay esperanza y todavía circulan por la vida pública, gracias sean dadas a Dios por ello, personas con la dignidad suficiente y con lo que hay que tener, para hacer honor a la palabra dada por incómodo y difícil que ello les pueda resultar.

Igualito, pero igualito que Domingo Fuentes Curbelo y Blas Acosta, en este caso la cruz de la moneda. Al igual que hizo en La Laguna Gustavo Matos, Domingo Fuentes y Blas Acosta en Fuerteventura, se pasaron la campaña jurando por lo más sagrado, que no le iban a dar el Cabildo a CC.

Para que quede clarito como el agua ahí va una de esas declaraciones, existen muchas más y ustedes saben que lo que mantengo es cierto. El 19 de mayo se publicaba en Fuerteventura ahora:

El secretario general de los socialistas majoreros afirma que los posibles acuerdos en Fuerteventura después de las elecciones serán independientes de lo que se decida a nivel regional. “En Fuerteventura, el PSOE no pactará con Coalición Canaria”. El líder socialista afirmó que su partido no puede pactar con los responsables de la “grave situación política, social y económica” que atraviesa la Isla en este momento. “Los ciudadanos están reclamando un cambio de rumbo urgente y eso es lo que vamos a promover desde el Partido Socialista

Bueno pues ya está todo dicho, hay personas como Gustavo Matos que prometen lo que prometen y cuando las circunstancias hacen que su partido tome un camino distinto, dimiten, se apartan y nadie podrá decir jamás que no ha hecho honor a su palabra. Mientras, por desgracia, otros personajes de la misma ideología y con el mismo problema cuando llega la hora de pactar, lo único que defienden son los cuatro años de sueldo público que van a obtener, gracias a la traición hecha a sus electores, y a la palabra dada a sus votantes que la vayan peinando.

Que no se refugien en la disciplina que le deben a su organización política, basta dimitir y dejar que corra la lista. ¿Está usted loco?, no yo no, locos o ilusos los que les votaron fiando en su palabra, que vale menos, como demuestra la realidad, que un billete de 3 euros marroquí. Desgraciadamente lo de Fuerteventura no es noticia, todos estamos acostumbrados a ver faltar a su palabra a los políticos, pero me alegra saber y poder explicar que quedan por ahí, difíciles de percibir, entre la marabunta de pícaros, arrebatacapas, trileros o tocadores del dos que nutren las listas de los distintos partidos, gente honrada que valora su palabra por encima del dinero, de los sueldos, de los “negocios”, de las prebendas; en definitiva por encima de la sopa boba.

Otros hay, ahí están Domingo Fuentes y Blas Acosta, que hacen exactamente lo contrario. En su momento habrá que apelar a la memoria electoral. Pero mientras tanto vamos a alegrarnos del gesto de Gustavo Matos y de la sorpresa tan agradable que supone la noticia de que en política todavía existen gentes que mantienen la palabra dada a los ciudadanos.

Esto va a ser como lo de las meigas gallegas, que “haberlas haylas”, pero –dicen- que nadie las ha visto. En nuestro caso ahí está Gustavo Matos, vivito y coleando para demostrar que existe gente honesta dedicada a la política, así que “haberlos haylos” y además los hemos visto. Alegrémonos por ello.





























5 comentarios:

  1. Dicho y hecho,... un diez para él

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  2. Gustavo Matos inicio la pre campaña electoral con un cartel en blanco, su foto con su melena y la leyenda, "Yo tampoco creo en los políticos" seguidamente tuvo que dar explicaciones y las dio pero el cartel fue cambiado por los que lo pagaban, si señor un ejemplo casi insólito.

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  4. Las cosas de la mecanografía. Decía en la entrada que he suprimido que Gustavo Matos es un político que destaca entre la masa de los "políticamente correctos" Veremos en que acaba su trayectoria.
    Por cierto muchas gracias pos vuestros comentarios y por vuestra lectura. Saludos

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  5. ¿Pero que hace un Señor como éste metido en política?

    .....y además: en el Partido de Rubalcava!!

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