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El PP, CC y el espíritu navideño ausente



Hablábamos ayer del espíritu navideño, espíritu que se hace presente por estas fechas entre nosotros. Y hacía presente mi opinión, de que ese pobre espíritu, tenía serias dificultades para llevar a cabo su misión en el entorno de los partidos políticos.
Sobre el PP canario, tengo que subrayar que resulta difícil suponer, que el mencionado espíritu se haga presente para los líderes conservadores y el entorno de su organización política. Tras romper el pacto de gobierno, el PP procuró observar una conducta “plana” que le permitiera hacerse olvidar.
De esa inmovilidad lo sacó el tema del Lifeblood, que causó preocupación entre los peperos. Ahora tras el amago de acuerdo parlamentario PSOE-PP, en el asunto de la distribución del espacio radioeléctrico, han conseguido que los de CC –milagrosamente amansados- se hayan percatado que, en todo caso, la responsable de lo ocurrido es una médico, ya jubilada, y con eso todos tranquilos.
Se repite la adjudicación, sin cambiar las bases. Por lo que el vencedor volverá a ser Lifeblood, y a quién Dios se la de San Pedro se la bendiga. Si hay que darle algo a Baxter para que se calle, para eso está el dinero público: para engrasar voluntades y enmudecer bocas y todo el mundo tan campante.
Esa política de permanecer a cubierto, la rompe el numerito “judicial” que ha montado Soria en Madrid; que recuerda más una pataleta infantil movida por el deseo de venganza, que a la búsqueda de justicia. Y me extraña porque con la discusión de que si la denuncia la hizo Rosell o Sosa, lo único que el líder del PP, va a conseguir, es que todo el mundo recuerde, qué fue, lo que en aquel documento se denunciaba.
Un personaje público que arrastra tras de sí asuntos tan “curiosos” como lo de la venta de la Favorita, las torres del Canódromo, el aval de Vanyera, Mogán, el caso Eólico, el caso Salmón… etc., dedicado ahora a resucitar temas y ponerlos de relieve, simplemente por darse una satisfacción y a la vez “advertir” a aquellos que puedan sentir la tentación de criticarlo, bien poco hace en favor de su causa y la del partido que preside.
Madrid le ocupa y en ello anda, empeñado en abrirse camino en la política nacional. Mientras, su partido en las islas le sirve de escabel y comienza el triste camino de la deriva que toman todas aquellas organizaciones que se dejan seducir por los líderes carismáticos de figura inmarcesible. Sin nadie capaz de hacer frente a Soria y sus pretorianos, me recuerdan muchísimo a Nerón y el incendio de Roma.
Y los de CC, andan ocupados en cuestiones marítimas, están más por invocar el espíritu del viejo Poseidón, antes que al más tradicional y entrañable, espíritu de la Navidad. Están con lo del mar canario como Mateo con la guitarra, claro que en el Senado rozaron lo esperpéntico o el ridículo más estrepitoso, a elegir.
Andaban por allí debatiendo, cuando Almudena Monserrat, la majorera, propuso que ya que los nacionalistas manifestaban que el territorio de la Comunidad Autónoma iba crecer gracias al “reconocimiento” de lo del mar canario y que eso iba a producir un importante crecimiento en la financiación de las islas, propuso como decía, que se incluyera un texto en la ley que reconociera específicamente esa situación.
Y el Sr. Belda, senador nacionalista, se negó, aduciendo que “eso no puede ir en el texto de esta ley”, y tras esa afirmación hizo un ejercicio, entre profecía y expresión de fe, explicando que la ley aprobada, en su opinión, abría la puerta a una mejor financiación.
Así que, para que quede claro, lo que se aprobó hace dos días no garantiza una mejor inanciación, en todo caso -y lo dice un senador de CC- abre una puerta. Que eso se entienda como algo positivo, cuando es imposible cuantificar esa financiación, y si resulta que lo de la ley, simplemente supone abrir una puerta y no la expresión de una mejora concreta, con su correspondiente ficha financiera, que quieren que les diga, suena a timo electoralista, a batata nacionalista, a cuento chino, desde lejos.
Mientras, las “familias” nacionalistas se apuñalan con entusiasmo, para conseguir un puesto de salida que asegure los cuatro años de sopa boba correspondiente. En Fuerteventura subrayar la gallarda postura de Soledad Monzón, que se negó a aceptar las presiones para apoyar el “doblete” de la Presidenta de CC, Claudina Morales, que tras anunciar su decisión irrevocable de no acudir a las elecciones, llamó a ATI para que la impusieran y lo consiguió.
La única persona con la dignidad suficiente para hacer las cosas como Dios manda, dimitir de los cargos que uno ostenta si no está de acuerdo con presiones e imposiciones, fue Soledad Monzón. Que tiene el mayor de mis respetos.
Así que ya saben los de PP asisten a la llegada de los renacidos espíritus del Salmón, Mogán, La Favorita, las Torres del Canódromo, el aval de Vanyera; mientras que los nacionalistas están con el de Poseidón.
Malos tiempos para el espíritu navideño en el entorno de los partidos políticos, que se le va a hacer.
Feliz Navidad.































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