martes, 22 de febrero de 2011

¿Crisis?: El gobierno estaba advertido desde mayo del 2006

Los "padres" de la criatura
Todos hemos escuchado como una y otra vez el gobierno y el PSOE explican "urbi et orbe" que el asunto de la crisis económica por la que estamos pasando, es un asunto que nadie podía prever. Sobre la crisis internacional no voy a discutir, pero la crisis que España atraviesa, tiene unas características particulares, que la hacen distinta a la internacional y que nos conducen a sufrir resultados distintos. No voy a negar que la hecatombe financiera internacional pueda haber agravado las consecuencias de nuestra particular crisis, pero espero que tampoco nadie discuta que nuestras especiales características, modelo laboral, banca, mercado financiero, etc., nos llevan a cargar con nuestra particular cruz.

Basta comparar las cifras entre Europa y nosotros para ver que las cosas funcionan a distinta velocidad. Por tanto está claro que, además de la crisis internacional que nos ha afectado como a todos, sufrimos una serie de problemas anejos que, ahora y obligados por Europa, comenzamos tímidamente a afrontar.

Ayer nos enterábamos que este gobierno que negaba la existencia de la crisis en mitad del ciclón financiero, que acusaba de antipatriotas a los que sostenían, sosteníamos, que nos enfrentábamos a una situación que nos iba a llevar al borde del abismo –como el del chiste- este mismo gobierno, estaba advertido de lo que nos iba a suceder desde el día 26 de mayo de 2006.

El gobierno socialista ha apoyado ya con 11.000 millones de euros, que pagan y pagarán nuestros impuestos, al sector financiero español. El pasado viernes Zapatero aprobó un decreto que autoriza a inyectar otros 20.000 millones de euros con el mismo objeto. Creo que supone una paradoja que ahora, cuando el sector anda necesitado se socialicen las pérdidas y cuando obtenían fabulosas cifras de beneficios –sacados de los bolsillos de sus clientes- las ganancias revertían sólo en sus accionistas.

Más de 31.000 millones de euros para apoyar al sector financiero. Nada de eso hubiera sido necesario, si Zapatero y Solbes hubieran prestado atención a un informe que la Inspección del Banco de España, remitió al vicepresidente económico de ZP, el 26 de mayo de 2006.

Un informe en el que se les advertía de la que se nos venía encima. En él se informaba, que se estaba produciendo una “burbuja inmobiliaria” peligrosa para el sistema financiero de nuestro país y señalaban, ¡¡en mayo del 2006!! que la situación económica era delicada y advertían de la fragilidad del sector inmobiliario.

Ítem más, advertían que el nivel de riesgo acumulado por nuestro sistema financiero resultaba peligroso. Señalaban que el problema se extendía a la totalidad del sector que, en general, había concedido operaciones de alto riesgo, operaciones de las que se esperaba una alta rentabilidad, que no justificaba la asunción de esos riesgos peligrosísimos. Y sugerían que se adoptaran las medidas para: “evitar en lo posible que las consecuencias de los errores cometidos por las entidades al conceder sus operaciones acaben siendo transferidas a la sociedad en su conjunto”

Nada hizo el gobierno socialista para evitar el estallido que la Inspección le advertía iba a producirse. No empleó los medios al alcance del Banco de España para que la banca llevara a cabo provisiones de fondos que garantizaran el aumento de riesgo, ni les obligó, como podía, a que retuvieran beneficios para que reforzaran las reservas necesarias para hacer frente a los riesgos adquiridos. Todos sabemos lo que sucedió, el estallido de la burbuja, el aumento de la morosidad, la necesidad imperiosa de liquidez de la banca que había buscado financiación en el ahorro exterior…. Para no seguir, Zapatero y sus gestores económicos hicieron caso omiso de un informe de la Inspección del Banco de España, que les explicaba –hilo por pabilo- lo que nos iba a suceder y que, desgraciadamente ,acertó al 100%.

El gobierno conoce a través de un informe impecable de los inspectores del Banco de España, lo que va a suceder y conociendo cuáles son las medidas para, sino evitar sí paliar lo que se le venía encima a España y sus ciudadanos, en lugar de acometer la tarea explicada perfectamente en el documento, no hace nada. Pero no contentos con ello se dedican a mentir, mentir de manera contumaz con la única intención de sacar ventaja política.

Todos recordamos el debate Pizarro-Solbes, Pizarro explicó lo que iba a suceder y Solbes, sabiendo que era cierto lo que su adversario decía, pues conocía el informe del Banco de España, mintió a la opinión pública con la clarísima intención de sacar ventaja electoral. Y cabe recordar la afirmación de Zapatero cuando aseguraba en el 2008, conociendo la realidad de las cosas, que “el sistema financiero español es el más sólido del mundo”. Mentiras y más mentiras.

Conociendo el problema, conociendo las soluciones, nada hicieron, salvo refugiarse en la mentira y en la descalificación personal y política de los que advertían lo que estaba sucediendo. Es algo que Zapatero nunca nos explicará. No sé si la banca es cómo Roma y paga o no los favores que recibe. Espero que en las urnas los ciudadanos les hagamos pagar su irresponsabilidad.

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