martes, 8 de febrero de 2011

Las encuestas cantan: CC se pone en marcha

Lamentablemente cada vez que un estudio de opinión pone de relieve algún fallo del partido político que lo ha encargado, en vez de resolver cambiar lo que está mal, la organización política de turno pone en marcha su máquina propagandística, al objeto de lanzar las cortinas de humo necesarias para que el ciudadano no perciba la realidad con la claridad necesaria y permanezca tranquilo y conforme.

Viene a cuento el exordio pues ayer, la prensa publicaba que CC buscaba rentabilizar el pacto con Rodríguez Zapatero. No tienen más remedio que admitir que este apoyo conlleva un considerable desgaste. El apoyo nacionalista ha sido necesario (ellos dicen que ha contribuido) para sacar adelante, entre otros asuntos, medidas tan “sociales” como la congelación de las pensiones, el recorte del sueldo a los funcionarios y no añaden, que deberían, el recorte en la financiación de la Ley de la Dependencia. Pero cómo quién no se consuela es porque no quiere, se alegran de que los de CiU estén mostrando su apoyo a ZP, porque así ellos pasarían a un discreto segundo plano y dejarían de ser los salvavidas de Zapatero y su gobierno.

Como pueden mostrar su satisfacción por la irrupción de CiU y, a la vez, mostrar su temor por esa irrupción nos demuestra una vez más que, la coherencia, el amor por la verdad y el interés ciudadano, son cosas que ignora, desde siempre, la organización nacionalista.

En este mismo blog recogía un servidor, el pasado 27 de enero, las declaraciones del Consejero de Hacienda, Jorge Rodríguez que afirmaba: “El Consejero teme que el gobierno de Zapatero, ante las buenas noticias de la reducción del déficit estatal, dé un trato de favor a Cataluña, perjudicando seriamente las expectativas del gobierno de Paulino Rivero y consecuentemente las de todos los canarios”.

Y es precisamente lo que ha sucedido. Allá que se fue Mas para los madriles y le ha sacado, en un pispás, a ZP la pasta que le hacía falta. Dice la prensa que: “El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se comprometió a permitir el endeudamiento de la Generalitat para que pueda hacer frente a los gastos más perentorios. Además, comenzará a pagar algunas de las liquidaciones pendientes desde el 2008, como los 759 millones de euros en infraestructuras que se derivan...”

Así que las alegrías nacionalistas por la irrupción de CiU, que enmascararía el apoyo de los de Rivero a ZP, se compadecen poco con la realidad de las cosas. A Cataluña se le permite endeudarse y a Canarias no. Hay que señalar la existencia de un agravante: Cataluña no cumplió las cifras de reducción del endeudamiento que había señalado Madrid y nosotros sí. Se sacan, de no se sabe dónde, 759 millones de euros para Cataluña, que no me parecería mal, si antes se hubiera cumplido mínimamente con los compromisos del Plan Canarias. Visto lo visto, esto de ser el que le saque las castañas del fuego a ZP, no parece que nos resulte muy rentable.

Bueno, para justificar el apoyo y su falta de rentabilidad, siguen con el mantra del “sentido de Estado”. Ese sentido de Estado del que presumen lo deben haber comprado en el Corte Inglés, de Santa Cruz que conste, en estas rebajas. Coalición Canaria, por boca de su diputada, la ínclita Sra. Oramas, fue capaz de decir, tras dar su voto para aprobar el nefasto presupuesto del 2010, padre de las desgracias de hoy, que “este presupuesto es malo para España, pero bueno para Canarias.

¿Sentido de Estado?, lo que tendrían que tener es un poquito más de vergüenza y amor por la verdad. Apelan a la lealtad recíproca, a mi me parece y perdonen la manera de señalar, que lealtad y el zapaterismo -no personalicemos- son conceptos antagónicos, pero es que además los pactos con Zapatero, que no han valido nunca, ahí está la realidad del día a día, ahora hay que revalidarlos con Pérez Rubalcaba y eso, amigos míos, es harina de otro costal.

Realmente lo único que le importaba a Coalición Canaria, será lo que se cumpla para desgracia de la democracia y de los ciudadanos canarios. Lo que realmente se pactó en Madrid, es el apoyo a la reforma del estatuto, sin que se incluyera en ese trámite, la tan necesaria reforma de la ley electoral canaria. Eso es lo que interesa a CC, el mantenimiento de una ley electoral que consagra una injusticia histórica pero que garantiza la presencia de su organización en el Parlamento de Canarias.

Así que, no nos permiten el endeudamiento que se le permite a Cataluña, medida de cuya gravedad advertía el propio gobierno canario. No llega, aquella lluvia de millones, que nos iban a solucionar la vida. Lo del mar canario no pasa de broma de mal gusto, la guanchancha con el freno de mano puesto… No hay problema amigos, todo está bien mientras la ley electoral canaria permanezca incólume. ¿O es que alguna vez pensaron ustedes otra cosa?



















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