martes, 29 de julio de 2014

El autismo sobrevenido de Pablo Iglesias

Prometer, prometía, pero cumplir, lo que se dice cumplir, no cumple
Me consta que hay a quién molesta el uso del refranero, pero hay que reconocer que en muchísimas ocasiones, sino en todas, refleja perfectamente muchas de las cosas que suceden cotidianamente. Veamos hoy unos cuantos que le son de aplicación a Pablo Iglesias, el celebérrimo líder de Podemos, que ha sido obtener el éxito electoral que tuvo en las europeas y empezar a meter la pata sin tino y ahora cuando las críticas comienzan a granizar, no hay manera que de una sola explicación, sorprendentemente ha entrado en modo no sabe, no contesta.

No creo que haya ningún ciudadano español que no esté harto de escuchar las feroces críticas con las que D. Pablo Iglesias obsequia a su competencia, a la que acusa de falta de transparencia en el manejo del dinero público y de ganar sueldos astronómicos sin pensar en la pobre gente que gana el salario mínimo o está en el paro. Pues para criticar tanto al resto de políticos con los que competía antes de las elecciones, resulta que ahora tras salir elegido, actúa exactamente igual a como se produce ese grupo que Iglesias ha bautizado como la “casta”. Será que Iglesias sufre del síndrome del dime de qué presumes y te diré de lo que careces.

Resulta hasta ridículo que el fabuloso adalid de la transparencia presente una Declaración de Intereses, obligatoria para todos los eurodiputados y resulte que, en lugar de reflejar la verdad, oculte el dinero que ganó en las tertulias a lo largo del ejercicio 2013. Se podrá decir que eso es falso o que D. Pablo se equivocó, pero no lo podemos saber, porque el líder carismático de la izquierda indignada y radical, no se ha dignado dar una sola explicación al respecto. De tal manera que ante el pertinaz silencio del líder, quiénes han dado una suerte de balbucientes y contradictorias explicaciones han sido los de Podemos, que francamente hubieran estado bastante más guapos callados, debían ignorar que de embustes y cuentos, de uno nacen cientos y así les lució el  pelo, hicieron un ridículo espantoso y además se vieron obligados a emplear más la imaginación que la verdad, ustedes ya me entienden, en sus sucesivas y penosas explicaciones.

Así que el europarlamentario presume de transparencia pero no da explicación alguna de un asunto del que se podrá decir que no tiene demasiada importancia, que no sé yo si lo de falsear una declaración puede defenderse decidiendo que es un asunto baladí, pero lo que describe perfectamente al personaje es su silencio. Coño ¿no era éste el que criticaba a la casta por no dar explicaciones?, pues ya ven ustedes, ya que estamos metidos en refranes, está claro que el profesor Iglesias es de los que antes de venir, promesas mil, pero después de  haber venido, nada de lo prometido, ya sé que este pensamiento se describe con mucha más contundencia en otro refrán , pero vamos a dejarlo así, que tampoco hace falta ser demasiado grosero.

Pero cómo esto de las declaraciones las carga el diablo y habitualmente se le disparan a los gilipollas, que es la segunda parte de la frase que nadie o casi nadie dice, cuando se lió el asunto de las  ganancias habidas por el Iglesias de la coleta y que tan cuidadosamente se cuidó de ocultar, hubo quién explicó que ese dinero no se lo había quedado el flamante europarlamentario, sino que rumboso y solidario lo había donado todo.

Lo curioso de la “presunta” donación, que nos intentaron colar los portavoces de Podemos, que mejor hubieran estado aquejados de una afonía terrible porque la liaron otra vez, digo que resultó curioso que el beneficiado de la donación fuera “La Tuerka”, un programa que presenta y dirige nuestro inefable parlamentario. Supongo que lo del camelo de auto donarse la pasta en principio le pareció una buenísima idea, pero a la hora de rascarse el bolsillo debió pensar aquello de  la caridad bien entendida, empieza por uno mismo y no soltó ni un céntimo de ese dinero, hubiera sido mucho mejor que hubiera pensado que el mezquino lleva en sí, su propio infierno.

Porque, como les digo, la prensa que tiene muy mala leche resulta que ha demostrado con documentos de la productora “Con mano Izquierda” que es la produce “La Tuerka”, que D. Pablo Iglesias no dio un céntimo de ese dinero que ganó y que no quiso declarar al Parlamento Europeo y del que se dijo que había donado y que no aparece. Tengo que suponer que en el momento de tomar esa decisión se le pasaría por la cabeza aquello de quién parte y reparte se lleva la mejor parte, solo que cómo él es el más listo de la clase, pensaría que puestos a llevarse, lo mejor era llevárselo  todo.

Iglesias acusa a los políticos de mentir, no sé si es que alguien le ha dicho que él tiene bula para hacerlo, pero francamente D. Pablo Iglesias no parece un hombre que cuide demasiado de la sinceridad en sus declaraciones, sin embargo le preocupa muchísimo la veracidad de lo que dicen los demás, probablemente sea, otra explicación no se me ocurre, que Pablo sufre de la patología que permite ver la paja en el ojo ajeno y no ve la viga en el propio.

Cómo antes he señalado en cuanto uno empieza a mentir las cosas se complican y la prensa que está un poco harta de tanta tontería, le buscó las vueltas a los de Podemos y a su líder  y ha publicado los sueldos que paga el veintemileurista Iglesias a sus empleados y que son para echarse a llorar. No puedo entender como alguien tan preocupado por criticar a sus adversarios políticos por despreocuparse de la suerte de los menos privilegiados, pueda pagar los sueldos que paga, que son de auténtica explotación, será probablemente porque D. Pablo sea de la cofradía de los de  consejos vendo y para mí no tengo.

Hay una cosa que dice muy a las claras que todos esos asuntos son ciertos y dejan en muy mal lugar al político que se cree distinto a los demás, pero comete los mismo errores que los de la casta a la que  denuncia y no es otra cosa que el silencio absoluto que desde el entorno de la cúpula de Podemos y desde el propio partido se mantiene a partir de la publicación de los documentos a los que antes me refería. Quizás crean con Alejandro Dumas que “Para toda clase de males hay dos remedios; el tiempo y el silencio” y ante la imposibilidad de negar lo evidente, hayan  decidido guardar un prudente silencio y que el paso del tiempo se ocupe de desdibujar la triste realidad.

Pueden callar pero ya que estamos hoy en el día nacional del refrán popular, decir que D. Pablo Iglesias Turrión, el silente líder de Podemos debería pensar en que: A veces, el silencio es la peor mentira. Y para los que siguen creyendo en sus palabras, en sus hechos es imposible creer porque a la vista está que son deleznables,  recordar que confianza sin tasa, empobrece tu casa.

Para terminar como empecé, decir que sé que hay gente a la que pone de los nervios la utilización de los refranes, así que, a modo de particular mea culpa, cerraré con dos versiones del que habla del hombre refranero. Dicen así:

Hombre refranero, hombre majadero.
Hombre refranero, medido y certero.

Escojan el que más les guste, aunque he de decir que hay otras versiones, quién sienta interés que las busque, que hay algunas hasta divertidas.

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