miércoles, 31 de agosto de 2011

El café de Rubalcaba

Rubalcaba ayer, no se yo si antes o después del café

Andan los medios y el personal un tanto revueltos por la indiscreción que protagonizaba ayer el candidato Rubalcaba, cuando saliendo del hemiciclo durante el desarrollo de la sesión, le dijo al extinto Zapatero que se iba a tomar un café porque se dormía. Extraña en ese hombre al que se le supone una inteligencia sobresaliente, dueño de poderes maquiavélicos, amo y señor de la utilización política de los medios de comunicación, se dejara grabar mientras pronunciaba una frase tan tonta e inoportuna.

Comprendo el desconsuelo de Alfredo que le empujó sin duda a salir del hemiciclo. Incluso para un tío bregado como nuestro Rubalcaba, asistir a la sesión suponía una prueba difícilmente superable. La verdad es que el debate fue para nota alta, no todos los días se tiene la oportunidad de escuchar al portavoz del Grupo Socialista abjurando de todos los errores keynesianos de la política económica zapateril, con un entusiasmo digno de mejor causa. Mientras Rubalcaba se consolaba con el café o la tila, Alonso desgranaba un discurso sorprendente, afirmando que la disciplina presupuestaria que recogerá la Constitución, contribuirá a preservar el Estado del Bienestar, las conquistas sociales despejará las "incertidumbres" y generará confianza en la economía española. Si señor ¡con un par!

Alonso dejó bien claro que esta reforma constitucional no supone "para nada" recortes del gasto social y que persigue "preservar de modo inquebrantable el nivel de conquistas sociales" por las que tanto se ha luchado a lo largo de nuestra historia. Además, subrayó profundo y convencido que este principio de estabilidad despeja cualquier tipo de dudas. "Somos un país cumplidor en el pago de nuestras deudas y no debe haber ninguna duda al respecto", remató garboso la faena y se adornó añadiendo que "no hay mejor manera de despejar incertidumbres que elevando a mandato constitucional el principio de estabilidad presupuestaria".

Bueno nada que alegar al contenido del discurso, yo lo suscribiría en su totalidad, aunque tengo que reconocer que llama mi atención un “pequeño” detalle. Hace aproximadamente un año, Mariano Rajoy, líder del Partido Popular propuso esta misma reforma constitucional y el PSOE en bloque se opuso, alegando exactamente lo contrario de lo que ayer defendía  con tanta entrega, ardor y convencimiento el portavoz socialista en la tribuna de oradores. Milagrosamente se le había olvidado lo que afirmaba en junio del 2010 cuando cerrado a la banda de babor alegaba que el PP lo que pretendía era acabar con nuestro pretendido estado del bienestar y que la aplicación de la medida produciría más paro.

El discurso de Alonso, era escuchado por parte de las filas populares en un silencio, dicen los mal pensados, cargadito de cachondeo, aunque a mí me pareció extremadamente elegante, bastaba ver las caras de la bancada socialista para se sintieran recompensados tras largos años de ninguneos y desprecios socialistas en la Cámara.

Pero en este mundo traidor hay días en que uno es recompensado muy por encima de sus méritos, gracias sean dadas a la Providencia por ello. Si lo de Alonso fue como para  disfrutar de un momento único, quedaba lo más importante. Quien siguió la sesión, se encontró con la gratísima sorpresa de poder escuchar a los portavoces nacionalistas llevando a cabo una defensa, cerrada, entregada y aguerrida de la Constitución y de lo constitucional. No voy a decir que fuera la ocasión más grande que han visto los siglos, que tampoco conviene exagerar,  pero constituye, desde luego, una de las experiencias más gratificante y más difíciles de observar que nos haya dado nuestra vida parlamentaria.

Lo de  poder escuchar a Durán i Lleida afirmar que "Es a nuestro juicio esperpéntico que con nocturnidad y alevosía, al margen de grupos parlamentarios que intervenimos en la redacción defensa y aprobación de la Constitución, rompan y hagan añicos el consenso constitucional" resulta regocijadamente sorprendente. Que el portavoz de CiU, uno de los padres de lo del Estatut, una coalición defensora de la inconstitucional aplicación de la inmersión lingüística en la educación en Cataluña, los protagonistas de tantos desafíos a lo constitucional, se ponga a defender con brío y presunto convencimiento lo constitucional supone para cualquier ciudadano de bien,  la oportunidad de observar una ocasión memorable. 

Tener la ocasión de escuchar a Erkoreka el portavoz del PNV afirmar muy serio él "Cuando las mayorías optan por aplicar el rodillo y atropellar a las minorías, pasando la apisonadora por encima de las formas y los procedimientos, algo empieza a fallar en el sistema democrático", ¿formas, procedimientos, rodillo? eso lo decía ayer el del PNV, padre de la aplicación de la prepotencia en el ámbito de su actuación  en el País Vasco. Tampoco desentonaron, ni se quedaron atrás los de ERC que descubrieron, mire usted por donde, su repentino amor y respeto por la Constitución.

Los de IU como siempre, incapaces de dar una sorpresa a nadie, se explayaron y aunque disparataron lo suyo y lo de sus primos, no llamaron demasiado la atención, al fin y a la postre ese es su nivel habitual. Decía muy serio el portavoz de IU "que  no se someta a referéndum la reforma es golpe a la Constitución, una forma moderna del caballo de Pavía, de abrir un periodo de restauración, de involución democrática" y se quedó tan tranquilo.

Bueno en definitiva se aprobó en principio la reforma, necesaria por su contenido y exigida por Europa. Ver a los socialistas aprobar una medida, que no hace otra cosa que subrayar el reconocimiento de su fracaso, te reconcilia con la vida. Escuchar como hacían el ridículo los enemigos más acerbos de la Constitución, defendiendo su pureza y aplicación, como dice el anuncio, no tiene precio…

Aunque hay que decir que, ver a tanto “padre de la patria” dispuesto a cambiar de opinión con más facilidad que de camisa, ver a tanto político confirmando con sus hechos su ferviente adhesión al axioma marxista, sector Groucho: “Estos son mis principios, si no les gustan, tengo otros” bromas aparte, da miedo e incluso repugnancia.

Decía Bismark que “las leyes son como las salchichas, más vale no saber cómo se hacen” pudiera ser que la afirmación del canciller de hierro sea de aplicación a la sesión parlamentaria de ayer. Hay que tener muy poco apego a la ideología, ningún aprecio por la ética y muy poquita vergüenza para mudar de parecer con esta rapidez y contundencia.

Pero las cosas como son. Yo disfruté como un enano.

martes, 30 de agosto de 2011

Al final, como siempre, lo que sobran son las explicaciones

Rubalcaba ayer, flanqueado por dos socialistas que no le acompañarán en su aventura electoral

En esta dificilísima tarea que supone defender una candidatura que nace destinada al fracaso, Rubalcaba intenta lo imposible. Imposible por difícil e imposible por increíble. El hecho de tener que escoger a un hombre de la vieja guardia, que ya era ministro en aquel gobierno de los GAL y de la cal viva, indica a las claras que el panorama interno socialista está liquidado. Si el futuro del PSOE pasa por la figura de Rubalcaba, los socialistas deben  proceder urgentemente a una profunda autocrítica y dedicar sus esfuerzos a la refundación su partido.

Llevan años aplicando una política de parches, ocurrencias e improvisaciones, que con la complicidad de los medios afines han presentado como el paradigma de la flexibilidad. Es habitual en política hacer de la necesidad virtud, pero resulta inaceptable que se pretenda hacer del error acierto emblemático. Han seguido obedientes a Zapatero, hasta que la realidad no les ha dejado margen para el engaño, hasta que las encuestas - las internas, las que solo ven ojos autorizados - les dijeran hace ya tiempo que la inmensa mayoría de los ciudadanos no estaba con ellos.

Negaron la existencia de la crisis, acusaron de antipatriotas a los que sosteníamos que se nos venía encima la “tormenta perfecta”, se embarcaron en una política de endeudamiento que no éramos capaces de sostener, se gastaron el dinero público en financiar a la banca contribuyendo con esa medida a yugular el crédito para las familias y las PYMES  y ahora, incapaces de hacer frente a sus responsabilidades, le echan la culpa al destino, a la globalización, a los mercados, a Europa y pretenden sostener otra falsedad sangrante: De nada son responsables, pues nada se podía hacer ante la presente situación. Nada ni nadie podía evitar que se produjera, nadie podía gestionar mejor la crisis y nada podía paliar sus efectos sobre la sociedad española.

Y ahora cuando Zapatero, obligado por la necesidad, acepta las imposiciones de “aquel corazón de la vieja Europa”, cuando hay que aceptar un recorte de  la soberanía nacional ante la amenaza de la quiebra pública del Estado, ahora el partido que ha apoyado todas y cada una de las medidas que hasta aquí nos han traído; ahora el Grupo Parlamentario que apoyó con sus votos todas las medidas que nos han llevado a la ruina, que permitieron la almoneda nacional a favor de los nacionalismos periféricos, ahora, se ponen dignos.

Y empiezan las filtraciones, las declaraciones de descontentos que, a sabiendas de que van a perder el momio, se acuerdan de improviso que son socialistas, y al grito de sálvese el que pueda, se están apresurando a abandonar al barco y a su capitán o pidiendo las explicaciones que no pidieron, cuando era el momento y tiempo había entonces  para intentar mitigar las consecuencias de la crisis.

Así que Rubalcaba, que bastante tiene con lo suyo, sin que le haga ninguna falta la exhibición pública de  descontento de su partido, se vio obligado a exigir que se convocaran una serie de reuniones y acudir, como quien va a tierra de misiones, para poner paz y concierto donde sólo hay inquietud y retrasada rebeldía. Claro está que una cosa es rajar entre colegas, filtrar a la prensa o incluso hacer alguna declaración alos medios más próximos, preferiblemente que no sean de tirada nacional y otra muy distinta, sostener la postura frente a Rubalcaba.

Se reunió la Ejecutiva Federal ¿para qué?, lleva casi ocho años siendo la caja de resonancia de las ocurrencias de Zapatero y lo que es más grave limitándose a ser la voz de su amo. Si alguna vez tuvo el carácter de órgano deliberativo, de foro de debate, lo ha perdido hace ya mucho tiempo. La Federal Socialista ha permanecido ciega y muda ante el disparate y ahora hará lo que se le ordene, con un agravante,  obedecerá a Rubalcaba que orgánicamente no es nadie en el PSOE.

Reunieron a los barones socialistas, para que a toque de pito acataran las decisiones de la “autoridad competente”. Qué iban a decir esta pandilla de dirigentes derrotados hace bien oco y que acaban de perder los gobiernos de CC.AA  y Ayuntamientos. Son responsables de los desastres sufridos y ahora se deben a lo que eufemísticamente llaman disciplina de partido, así que apenas hubo resistencia. Los que habían hablado de más se apresuraron a afirmar que donde habían dicho digo querían decir Diego, se pusieron en posición de firmes y acataron lo que se les ordenaba. Eso sí que es hacer de la necesidad, virtud.

Los que más resistencia ofrecieron, los que más se hicieron de rogar fueron los del Grupo Parlamentario, indignados ante la manera de plantear la reforma constitucional. Rubalcaba se desmarcó repetidamente de esta decisión cuya paternidad atribuyó en exclusiva a Zapatero y manifestó claramente que él no habría tocado la Carta Magna para limitar el déficit y contener la deuda pública.

Pero después de cinco horas de dimes y diretes la única conclusión importante  fue la de convenir que ZP le ha dado una estocada en todo lo alto a las expectativas electorales de Rubalcaba, quizás algo atravesada y trasera, pero que ha dejado muy tocado al candidato. La reforma impuesta por ZP no es compartida ni por el candidato socialista ni por un amplio sector del partido, además de suponer una pesada carga  que acabará pasando factura al PSOE y a su candidato en las urnas el próximo 20-N.

En definitiva unas reuniones llevadas a cabo en clave electoralista. Ya no hay pudor y lo único que interesa a Rubalcaba y a su equipo es minimizar los daños, que son graves. No importa si la medida es buena o mala para la economía española, no importa el recorte de la soberanía nacional que supone la aceptación de las exigencias de Merkel y Sarkozy. Pese al malestar generalizado de las señorías socialistas, al final los intereses del partido y la disciplina interna se impusieron a las convicciones personales.

La vieja guardia también aprovechó la situación para echar su particular cuarto a espadas. Felipe González en un artículo publicado en El País, carga no ya contra el “qué” sino contra el “cómo” Para Felipe la medida que se va a votar hoy es buena, pero se duele de que “ obligarnos a nosotros mismos con una reforma de la Carta Magna no deja de ser el reconocimiento de un cierto fracaso”

Así que ya saben, el único interés que preocupa en estos momentos a los barones socialistas, a la Ejecutiva Federal del PSOE o al Grupo Parlamentario socialista, es el de su partido. Todo lo que ayer sucedió se hizo en clave electoral, está claro que ni la ideología, ni el interés general tienen nada que ver con este asunto. Felipe González, muy en su papel de estadista, da por bueno el acuerdo que impone la estabilidad presupuestaria, pero aprovecha la ocasión para señalar “el reconocimiento de un cierto fracaso”, queda bien y de paso mete el dedo en la herida que sufre su ex amigo Rubalcaba.

Visto lo visto, aquí lo que está claro que lo que sobran son las explicaciones. Sobre todo porque no convencen a nadie.

lunes, 29 de agosto de 2011

…Y al PSOE también

Ferraz, epicentro hoy de los movimientos telúricos socialistas

Ayer decía que a Rubalcaba le crecían los enanos, comentaba las serias dificultades que las últimas decisiones de Zapatero le estaban ocasionando como candidato. La decisión de  llevar a cabo una reforma constitucional que contempla la limitación de la capacidad de crear déficit, ha supuesto el reconocimiento de facto por parte socialista, del fracaso de su tradicional política económica. Keynes y sus teorías se baten definitivamente en retirada ante las políticas liberales que han tenido que aceptar y dar por buenas Zapatero y el PSOE.

Naturalmente este hecho, perjudicaban muy seriamente los guiños electorales de Rubalcaba a la izquierda y acababa con muchas de las ya de por sí escasas posibilidades del candidato socialista en su intento de obtener un número de votos que le permita, en el mejor de los casos, evitar la mayoría absoluta del PP o más modestamente, obtener una derrota que no resulte escandalosa. Ésta ha sido una decisión que sin duda ha creado malestar y división en el seno del PSOE.

Insisto, los rumores sobre el malestar que ha provocado la decisión de Zapatero, nacen de las filas socialistas. Algunos de sus dirigentes y así lo han filtrado a las prensa,  entienden que el secreto  – Rubalcaba nada sabía sobre la reforma de la Constitución - sobre la adopción de la medida responde a un ajuste de cuentas, a un “navajeo” que se decide e impulsa desde el círculo más íntimo  de los “fieles” a ZP. El rumor nace en el PSOE, pero a nadie se le puede ocultar que la medida supone el reconocimiento de facto del fracaso de las políticas económicas de izquierdas y que a pesar de venir impuesta por Europa, el hecho de ocultar la decisión a Rubalcaba, líder autoproclamado del PSOE y su  candidato, supone un ataque en toda regla cuya finalidad no puede ser otra que causarle problemas añadidos, capitidisminuir sus posibilidades y ningunearlo como candidato.

Aunque se haya intentado suavizar el hecho y sus consecuencias, otra cuestión que se me antoja está en la misma línea que la descrita,  llama la atención. Se esperaba que en el último Consejo de Ministros, Elena Salgado anunciara un nuevo “impuesto para ricos”, una medida recaudatoria que ayudaría a las ya tomadas para la disminución del déficit que arrastramos. No se anunció y nadie desde el gobierno dio explicación alguna sobre este asunto.

Los exégetas entendían que el “impuesto para ricos” era una medida que por su naturaleza constituía una decisión muy aceptable para la izquierda, de tal manera que el equipo de Rubalcaba exigió que no se anunciara, para dejar al candidato la posibilidad de incluirla en su programa electoral. Así se hizo, pero Pepe Blanco por sorpresa se encargó de anunciarlo urbi et orbi, arrebatando el uso electoralista de la primicia al candidato y para que no cupiera duda alguna lo hizo en el único día de la pasada semana en el que Rubalcaba no hacía declaraciones. Una cuestión menor si se quiere pero que demuestra que la brecha abierta entre Zapatero y Rubalcaba es cada día más grande.

Las distintas reacciones, las declaraciones a la prensa o llevadas a cabo a través de las redes sociales han obligado al PSOE a tocar a rebato y a convocar una serie de reuniones con la finalidad de  limitar, en la medida de lo posible, los daños ocasionados en la cohesión de su organización a todos los niveles. Al malestar ante la medida hay que añadir la incomprensión y el cabreo monumental del Grupo Parlamentario y el de las propias organizaciones territoriales ante la decisión de modificar la Constitución, sin su  conocimiento y con el agravante de impedir llevar a cabo el referéndum que muchos exigen desde las filas socialistas.

El PSOE se ha visto obligada a convocar en Ferraz una serie de reuniones maratonianas. Para hoy están convocados nada más y nada menos que la  Ejecutiva Federal, los barones territoriales del partido y el grupo parlamentario socialista, que llevarán a cabo reuniones paralelas, pues se ha cuidado que las reuniones convocadas lo sean pero de manera independiente.

Después de las elecciones locales y la derrota cosechada, las organizaciones territoriales socialistas han sufrido las tensiones lógicas tras  un fiasco electoral, pero en aquellas en las que el PSOE ha sido desalojado del poder - con las consecuencias fáciles de suponer - han sufrido y sufren de manera más grave las consecuencias del fracaso electoral. Por otra parte la bicefalia imposible del PSOE con Zapatero y Rubalcaba, el pasado y el futuro del partido, tomando decisiones públicas que proclaman su división, el convencimiento que lo del 20 N va a ser una escabechina de un calibre difícil de aceptar, con la consecuencia lógica de que muchos de los que hoy se reúnen, no van a conseguir un acta que les permita aguantar la travesía del desierto, sentados sobre una tranquilizadora nómina; todo esto que describo supone una amenaza muy importante para la organización, que  va a intentar remediarla con estas reuniones.

Pero lo de tranquilizar las filas socialistas, que pierden cohesión a cada día que pasa, no resulta tarea fácil. Con un pasado (Zapatero) de cuyo fracaso se avergüenzan, con un futuro (Rubalcaba) en el que no tienen fe alguna, la tarea se me antoja muy difícil. Sumen ustedes las últimas encuestas que colocan el techo electoral socialista en un máximo de 117 diputados y convendrán conmigo que si a Rubalcaba le crecen los enanos, al PSOE también y a un ritmo sorprendente.

Qué pueden hacer los barones socialistas, qué capacidad les queda para cohesionar a sus organizaciones tras la derrota de las locales, con muchísimos cargos intermedios en el paro; qué disciplina se le puede exigir al grupo parlamentario socialista, cuyos componentes saben que se dirigen de cabeza a una derrota que va a mandar a casa a muchos de ellos y que desconocen si van a ir en las listas de Rubalcaba y en qué lugar, qué se  puede demandar a una Ejecutiva Federal que ha sido elegida por el hombre que se va y que no sabe quiénes la compondrán tras la cita electoral, todo eso es muy difícil de cuantificar.

El PSOE ha sido llamado a cerrar filas, reconocimiento expreso que existe un nivel de descontento inaceptable, conseguirán supongo unas declaraciones cosméticas que intentarán maquillar lo que ya resulta imposible de negar, al PSOE también le crecen los enanos y es que amigos míos, donde no hay harina todo es mohína…. No iba a ser precisamente el PSOE esa excepción que, dicen, confirma la regla.

domingo, 28 de agosto de 2011

A Rubalcaba le crecen los enanos

Rubalcaba pensativo,  ciertamente tiene sus motivos

No es que en algún momento las aspiraciones de Rubalcaba tuvieran demasiadas expectativas, eso lo veía cualquiera con ojos en la cara y no tuviera la fe del carbonero en la capacidad para la prestidigitación política del PSOE. El candidato socialista comenzaba el partido con la finalidad confesada de perder por la mínima y todos sabemos cómo acaban estas cosas, pero tampoco tenían los socialistas mucho donde escoger.

La situación a la que nos habían llevado las insufribles improvisaciones zapateriles, la interminable imposición de una serie de medidas que decían perseguían ampliar el abanico de derechos, aunque solo conducían al enfrentamiento ciudadano; la radicalización de esas propuestas con la consiguiente polarización de la sociedad, el abrumador fracaso económico, el ridículo internacional, la estéril actuación del gobierno, la sumisa entrega del Estado a los nacionalistas, el fracaso del “proceso de paz” con ETA, la incapacidad para comprender la gravedad de la situación, el empeño de fiar más en las ocurrencias que en el trabajo riguroso, la repugnante sumisión a Zapatero - un iluminado que ni siquiera tuvo esas dos tardes en las que pretendían enseñarle los conceptos económicos fundamentales - la llegada hasta los puestos de mayor responsabilidad de la nación de una colección de ágrafos, sin otro  mérito conocido que su indigencia intelectual y su capacidad infinita para la sumisión y la lisonja, lo del encuentro planetario podría ser el paradigma que ha presidido la filosofía de los equipos de Zapatero; todo esto y muchas cosas más son la triste herencia que nos deja Zapatero y a las que tenía que hacer frente el candidato socialista que se presentara.

Con estos mimbres pocos cestos se podían hacer y como pintaban bastos decidieron encomendarse a la mercadotecnia y a la reconocida capacidad para vender humo de esta izquierda progre que ha renunciado desde hace años al ejercicio de la verdad, el rigor intelectual, el trabajo bien hecho al servicio a España y al interés general y lo cambiaron  por la utilización de la mentira como arma de esa política dicen que progresista, la improvisación, la ocurrencia y el maniqueísmo más repugnante.

Y se escogió a Rubalcaba en una medida que servía más a la ambición personal del candidato que a sus posibilidades reales de cara a las elecciones. Si el futuro del PSOE pasaba por la oscura figura de Rubalcaba, muy mal tenían que estar los asuntos de los socialistas. Aunque esta situación no es nueva, bastaría recordar el Congreso en el que Zapatero consiguió la Secretaría General del PSOE. Se presentaban ZP y Bono, vistos los candidatos habrá que reconocer la paupérrima situación del socialismo español, que ya era preocupante entonces y ahora es desesperada.

Rubalcaba se enfrentaba a dos problemas fundamentales, su propia imagen y la falta de credibilidad de las promesas de un personaje que ha formado parte durante muchísimos años de los gobiernos de Zapatero, cuyo fracaso obligaba precisamente a buscar una renovación, objetivo imposible a la vista de la elección del candidato.

Pero la situación no ha hecho otra cosa que empeorar, la manipulación del movimiento del 15 M, el trato de favor ofrecido a sus componentes, los distintos guiños a este movimiento y al resto de la izquierda radical, el intento de radicalización del discurso ha chocado de frente con la última decisión de Zapatero: Prohibir el déficit por ley, y para más INRI hacerlo en la propia Constitución, con el agravante de proponerlo por sorpresa y llevarlo a cabo en un espacio de tiempo tan corto que ha hecho imposible el debate, esto ha terminado con cualquier posibilidad de lanzar un  mensaje de izquierdas.

El abandono del culto al “santo déficit”, la desaparición de las políticas keynesianas, cierran el debate entre doctrina socialdemócrata y políticas liberales a favor de la teorías conservadoras, la decisión de Zapatero, impuesta por Europa, pero decisión al fin y al cabo de ZP y su gobierno, ha dado el tiro de gracia a las pocas posibilidades que tenía Rubalcaba en su intento de seducir a la izquierda situada más a la izquierda del PSOE.

La postura del candidato ante la medida, expresa claramente su sorpresa. Rubalcaba nada sabía de lo que se tramaba, lo prueba el hecho de haya criticado la medida, la haya apoyado o incluso haya intentado proclamarse como el hacedor del acuerdo al que llegaron los del PP y el PSOE, afirmación que ha sido convenientemente desmentida por las dos partes.

Es en el propio partido socialista donde han surgido las primeras voces que proclaman que Zapatero está ajustando cuentas con Alfredo, lo que da medida de la descomposición socialista. Por otra parte las patéticas explicaciones del candidato socialista empeñado en la estéril tarea de convencer al electorado de que “gastar dinero no es de izquierdas” no convencen a nadie, sobre todo porque aquí  quien ha creado la deuda ha sido el PSOE, aunque algún cínico podría afirmar que Rubalcaba no ha faltado a la verdad porque no hay nada más alejado de la verdadera izquierda que el propio PSOE.

La realidad indica cual es el camino que debe recorrer la socialdemocracia que ha tenido que aceptar un modelo económico muy alejado del intervencionismo, el déficit y el gasto público como motor de la recuperación, medidas que se han demostrado totalmente incapaces de hacer frente al problema de la deuda. Algunos apostaban por la radicalización de la propuesta de la izquierda, es el que escogió Rubalcaba, aunque fuera únicamente en el plano de las promesas electorales, ese es un camino que muy probablemente no pueda sobrevivir en una Europa que apuesta decididamente por la libertad económica y una menor presencia del Estado en la sociedad.

Así que Rubalcaba lo tenía mal, pero ahora está en ese estadio en el que parece lo hubiera mirado un tuerto. Sus intentos de seducción de los votantes de la izquierda radical, sus guiños al 15 M, han sido liquidados por la medida de la reforma constitucional que se verá obligado a votar a favor ¿o no?

Mueven a compasión sus declaraciones de hace unas horas en las que volvía a proclamarse líder del PSOE; los verdaderos líderes no necesitan hacer declaraciones de autoafirmación; las deserciones de muchos socialistas de peso que al parecer prefieren cuatro años en el dique seco antes de que se les vea en la indeseada compañía de Rubalcaba, lo maltratan ante los votantes y ahora la presunta “traición” de Zapatero lo crucifica, creo que definitivamente, solo queda que el electorado clave la tapa en su ataúd... político.

Todo marca la percepción de un fracaso que, parece, se anuncia estrepitoso.

sábado, 27 de agosto de 2011

No es justo lo que no es de mi gusto

Con razón, con motivos, sin representatividad...

Voy a ver si hoy consigo cerrar el tema de la reforma constitucional y el rechazo que la medida, anunciada tarde y mal en el mejor estilo Zapatero, ha ocasionado.  Hoy pretendo hablar de la actitud de los ciudadanos, por eso he titulado el presente post con un refrán – no es justo lo que no es de mi gusto – que puede definir muy bien la actitud de mucha de la gente que se autodenomina izquierda progresista, pero que ha permitido, cuando no aplaudido, la ejecución de una política suicida de endeudamiento que hasta aquí nos ha traído.

Me parecen patéticas muchas de esas actitudes caracterizadas, sobre todo, por la tozuda negación de la realidad. Parece que estén instalados de forma permanente en ese estadio de la negación del problema, que han descrito muchos científicos, una reacción normal de la naturaleza humana cuando resulta temporal. Estos izquierdistas a la violeta, “progres” de salón, paradigma de lo políticamente correcto, llevan tres años sin reconocer que es lo que nos está sucediendo.

Sobre la reforma constitucional lo primero que hay que aceptar, lo primero que hay que saber es que ésta nos viene impuesta, no es una decisión de Zapatero, aunque sea el responsable. Desde Europa se le impone la reforma y se le marcan los tiempos, así que esta es la realidad: La suicida y deleznable política de endeudamiento, el derroche de las distintas administraciones y  los pagos a los nacionalistas para que con sus votos apoyaran su política económica y fiscal  nos han llevado a esta situación.

Y todavía hay socialistas, de los que apoyaron, aplaudieron y vitorearon irresponsablemente a Zapatero - la realidad demuestra mi afirmación - que ahora, manifiestan “indignados” que lo que sucede supone un recorte importante de nuestra soberanía. ¡Bienvenidos a la realidad! Es muy cierto, pero han sido Zapatero y el PSOE los que hasta esta situación nos han traído. Por lo tanto la reforma constitucional es una cuestión que tenemos que hacer sí o sí. Somos de facto un país intervenido y Merkel y Sarkozy no le van a permitir a ZP, más fintas, eufemismos y medias verdades.

Así que quede claro que nos pongamos como nos pongamos el trámite nos resulta, dicho en pocas palabras, "o bli ga to ri o", y nace del compromiso que aceptan, sin conocimiento de los ciudadanos, Zapatero y Elena Salgado. Aceptada la obligatoriedad, hasta el más zote debería convenir que el referéndum: No es obligatorio, no tenemos tiempo para llevarlo a cabo y además no nos sobra el dinero para acometer ahora un gasto de ese calibre.

Partiendo de la base que la disolución de las Cortes está fijada para el próximo 26 de septiembre, el calendario obliga a realizar el primer pleno el 30 de agosto y, una vez que la reforma sea admitida a trámite, se abriría un plazo de 48 horas para presentar enmiendas de totalidad y al articulado que se discutirían en una segunda sesión plenaria a celebrar el viernes 2 de septiembre, para aprobar el texto resultante en un pleno previsto para el día 10 del mismo mes. Después hay que  contar con los 15 días que fija la Constitución por si el 10% de cualquiera de las cámaras solicitara la celebración del referéndum. Así, el día 25 se publicaría en el Boletín Oficial del Estado y entraría en vigor la reforma, por lo que al día siguiente, Zapatero podría disolver las Cámaras para convocar elecciones generales para el 20 de noviembre, como estaba previsto.

Creo que queda más que claro, cristalino que ha sido voluntad de Zapatero el escoger una fecha que no permitiera el debate y mucho menos la reflexión o la consulta a los ciudadanos. El PSOE y Zapatero han vuelto a usar de su serpenteante habilidad y como los auténticos trileros políticos que son, han medido milimétricamente los tiempos, para asegurar la sorpresa y evitar el debate.

La izquierda no socialista está llevando a cabo una campaña que se inició con una gran mentira, se afirmaba que el referéndum era obligatorio, para cualquiera que lea la Constitución resulta muy sencillo darse cuenta que eso no es cierto, que es otra de las medias verdades que utiliza siempre obscenamente la izquierda para llevar el agua a su molino, aunque a pesar de su flagrante mendacidad, sus “clientes” siguen esgrimiendo el argumento con una monstruosa obstinación, y si se les enfrenta a la verdad, gente con formación política e intelectual no dudan en barbarizar afirmando que si eso es lo que dice la Constitución es que nuestra Carta Magna está mal hecha.

Parece que nadie quiere aceptar que las plazas y calles de nuestras ciudades no pueden sustituir al Congreso de los Diputados, que Twitter no puede usurpar el papel de las urnas y que desde luego la soberanía nacional reside en el parlamento español y no en Facebook, están empeñados en que ellos, tan próximos al 15 M,  son los que representan la voluntad popular a través de asambleas, manifestaciones e intervenciones en las redes sociales.

Los derechos fundamentales de los ciudadanos están recogidos en la Constitución, aprobada por todos  nosotros, pretender que la soberanía nacional reside en Sol, es una simpleza, pero cuando ésta pasa de latiguillo mitinero a afirmación sesuda de intelectuales al servicio de no se sabe bien que intereses, habrá que sospechar que lo que se busca es cargarse el sistema actual sin que nadie sepa exactamente a que nos vamos a enfrentar si eso sucediera. Está claro que pretenden eliminar este sistema que nos hemos dado, pero nadie nos ha explicado qué es lo que se ofrece a cambio. Esta sorprendente situación sólo puede deberse a dos cuestiones: Ellos mismos no saben que vendría después, malo,  o lo que es peor, lo saben pero prefieren que los ciudadanos no lo conozcamos.

Resulta normal que los ciudadanos no estén conformes con la situación, pero eso no se soluciona repartiendo la responsabilidad entre todos, porque no es cierto ni admisible, intelectualmente hablando, ni arrogándose representatividades que no existen. El que quiera gobernar que se postule para ello, aquí no se puede decidir en base a una representatividad inexistente, porque estas gentes que se manifiestan se representan sólo a sí mismos y a sus amigos.

Debe quedar claro que la reforma constitucional resulta obligada, que esa obligación fue aceptada por Zapatero, Elena Salgado y la cúpula socialista, que Zapatero ha propuesto la reforma justamente en la fecha que obligaba a aceptarla deprisa y corriendo y que el referéndum no es obligatorio y además no tenemos ni tiempo ni dinero para llevarlo a cabo.

Todo esto no es más que el resultado de la decidida voluntad de Zapatero y los socialistas de anteponer los intereses electoralistas del PSOE al interés general de España y los españoles. Resultan patéticos los esfuerzos de Rubalcaba de mostrar su desacuerdo con la reforma constitucional a la vez que se presenta como el hacedor del texto que se va a aprobar.

O las afirmaciones soto vocce de su equipo que afirma que la limitación de endeudamiento va a producir más paro. En España resulta innegable que el paro ha ido creciendo paralelamente al crecimiento de la deuda, sostener una cosa y la contraria es muy propio de la izquierda progresista, pero esto sólo lo pueden creer los “convencidos” o los que todo lo ignoran.

Así que ya saben, esto es un “regalo” de Zapatero que nos vamos a comer con papas fritas, y lo haremos justo en el momento que él ha decidido para ahorrarse explicaciones. La derecha en esto no ha tenido nada que ver, en todo caso están ejerciendo el arte de lo posible, que es como alguien definió a la política.

viernes, 26 de agosto de 2011

La reforma constitucional remueve el hormiguero, para mal…

Así estamos, veremos como estaremos

La reforma constitucional propuesta el pasado martes por el extinto Zapatero ha removido el hormiguero de esta sociedad y a estas alturas, partidos políticos, sindicatos, el 15 M, lo que algunos llaman la ciudadanía,  etc., todos han echado ya su particular cuarto a espadas y se han pronunciado al respecto. Curiosamente todos pasan de puntillas por la característica principal de la cuestión, nadie subraya, nadie explica, que esta medida nos viene impuesta desde “Europa”.

Y no se nos impone ahora,  la reforma que debemos acometer forma parte del paquete de condiciones que se nos impuso como condición cuando solicitamos ayuda para que el BCE nos salvara de los mercados, la situación está tan cercana en el tiempo que todos la recordaremos. El BCE compró deuda soberana de Italia y España, al objeto de reducir la prima de riesgo de ambos países y dar cierta estabilidad y confianza a los mercados, nada más y nada menos que 36.000 millones de euros, se ha gastado ya en esa tarea el regulador europeo.

Se nos vendió que esa ayuda se nos daba “gratis et amore” y que nada se nos exigía a cambio, bueno pues aquí tenemos la reforma constitucional para demostrar la falsedad del aserto. Una reforma que ha sacado lo peor de muchos de nosotros. Está claro que es una decisión que nos viene impuesta, se puede leer en cualquier periódico, pero todavía es el día en el que Zapatero nos dé una explicación al respecto. Y aquí todo el mundo se limita a intentar arrimar el ascua a su sardina, sin que les preocupen lo más mínimo las consecuencias reales de la aplicación de la reforma  y si los términos en los que se plantea son los que “quieren y ordenan” Sarkozy y Merkel.

Porque independientemente de lo que pensemos, independientemente de lo que queramos, debiéramos ser capaces de comprender que Zapatero y su gobierno nos han llevado a una situación en la que no tenemos capacidad real para decidir. Cierto que podemos hacer lo que mejor nos parezca, pero no creo que nadie pueda sostener que si volvemos a la política del “sí pero no”, si volvemos a jugar a la inconsistencia, a la falta de respeto por el compromiso,  no vayamos a pagar nuestra irresponsabilidad la próxima vez que nos encontremos en apuros y tengamos que pedir a Europa que nos eche una mano.

Está claro que a ZP y a Rubalcaba, este extremo les importa un bledo, están jugando a la ruleta rusa y se han apuntado entusiastas al  “cuanto peor, mejor”, saben que van a perder las elecciones y han decidido dejarle el muerto al Partido Popular para que sea la derecha la que cargue con las consecuencias de los actos de los socialistas.

Así que nada podemos esperar de los del PSOE que han convencido a los populares para que la reforma no marque cifra alguna en su texto. La cifra del déficit  no podrá superar "los márgenes establecidos por la UE para sus Estados miembros", y se plasmará antes del 30 de junio de 2012, como pretendía Rubalcaba, en una ley orgánica que obligará a recortar progresivamente el déficit hasta alcanzar un techo máximo global del 0,4% del PIB en el año 2020.

No duden ni por un momento que  llegado el día en el que haya que debatir y votar la Ley Orgánica, los socialistas se rasgarán las vestiduras y acusarán al PP de llevar a cabo un  brutal recorte que acabará, dirán, con el estado del bienestar que tan cuidadosamente ellos han dinamitado a lo largo de estos años. Y si el PP no consiguiera la mayoría absoluta y Rubalcaba consiguiera montar ese gobierno a cinco bandas, volverían a jugar al ratón y al gato con la UE como lo llevan haciendo hasta la fecha, con las tibias reformas llevadas a cabo por Zapatero.

Así que los socialistas como siempre, en el fondo siguen defendiendo al déficit como arma fundamental de sus gobiernos, no han sabido nunca crear riqueza por eso necesitan del déficit, santo déficit le llamaba Solbes y cuando el asunto se les va de las manos como es el caso,  ceden el testigo de mala gana al PP para que arregle el estropicio y hasta la próxima vez.

Eso en lo que hace referencia a los del PSOE, si escuchamos a los nacionalistas el asunto se pone todavía peor. Los de Coalición Canaria, quieren que la reforma se vote en referéndum, un asunto que les importa realmente un bledo y que sólo pretende sembrar de piedras  el camino, pero además exigen que la reforma incluya una financiación especial para Canarias. Los del PNV aprovechando que el Sena no pasa por Valladolid, dicen que bueno que vale, pero que ya puestos "aprovecharán" la reforma de la Constitución para plantear una enmienda sobre su derecho a decidir. Los socialistas catalanes afirman que a ellos lo de la reforma les deja fríos, eso sí mientras dejen que Cataluña decida sobre su capacidad de endeudamiento.

Los sindicatos, no los sindicatos no, CC.OO. y UGT, haciendo gala de su patriotismo ¿dónde se había metido esta gente estos últimos años? aparecen en este momento de apuro y  han decidido ser la voz de las “organizaciones sociales” y estudian movilizarse contra la reforma constitucional. Para CCOO y UGT la medida es totalmente inaceptable.

Así que todo el mundo está a lo suyo, los socialistas más entretenidos en su estrategia electoral que en el interés general. Rubalcaba se ha impuesto a la postura oficial del PSOE y ha conseguido dejar la reforma en algo que se pueda manipular cuando resulte conveniente a sus intereses, los nacionalistas obscenamente a lo suyo, España les importa un  bledo y quieren hacer valer los votos que tiene, en el Congreso, los sindicatos que han tenido que detener su tarea de contar los millones de euros que han ido atesorando, se han convertido en portavoces del 15 M y se preparan para salir a la calle a partir del 20N.

Mucha gente, entre ellos los indignados, exigen un referéndum, una medida que no es exigible porque la propia Constitución permite esta reforma tal y como se plantea, saben que no hay tiempo ni dinero para ello, pero creen que ganando tiempo se favorecen sus particulares intereses. Creo que nadie quiere darse cuenta que estamos siendo observados por los “mercados” y por Europa que guardan un helado silencio, mientras aquí alegremente nos jugamos el porvenir y proponemos medidas que nos permitan  incumplir al menos en parte los compromisos que el gobierno aceptó en nuestro nombre.

Estamos jugando con fuego, actuando de manera irresponsable. Nos encontramos en el quirófano sobre la camilla, preparados para una operación grave, peligrosa, pero sobre todo inevitable y nos ponemos a discutir si el anestesista debe ser diestro o zurdo. Es que no tenemos remedio, da vergüenza formar parte de una sociedad que no tiene el menor empacho en incumplir los compromisos pretextando excusas de mal pagador, cuando lo que se está haciendo realmente es defender intereses bastardos por particulares, inconfesables por  no confesados y entre tanto a España y a los españoles que nos vayan peinando.

jueves, 25 de agosto de 2011

La imparable descomposición del PSOE… y la de nuestro gobierno

Cargos socialistas, tras recuperar su conciencia, abandonan a ZP

Los mismos que en otros tiempos jaleaban y aplaudían la capacidad de Zapatero para sacar conejos políticos, económicos o fiscales de la chistera, ahora denostan el último acto de prestidigitación zapateril. El anuncio por sorpresa, a última hora, cuando no queda tiempo para el debate ni las explicaciones, la contumaz aplicación de la política de hechos consumados que ha utilizado siempre Zapatero a lo largo de sus dos legislaturas, que siempre ha escogido sorprender antes  que convencer, que siempre ha buscado la sorpresa, la urgencia que impidiera un debate a fondo de sus ideas y lo que es peor de sus medidas, ha vuelto a colocar a este país ante una situación de esas que tanto le gustan al inefable presidente. El pasado martes anunció una reforma constitucional y dejó claro que lo que proponía eran lentejas…

Los del PSOE confundieron, bien que interesadamente, a un trilero con un mago y así les luce el pelo ahora, aun cuando eso sería simplemente un asunto interno y no pasaría de otro “deslumbramiento” de los socialistas, que acostumbran a tragar con lo que les echen sus jefes de filas, mientras las cuestiones particulares, los cargos y las prebendas, los gajes del oficio y los privilegios fluyan en su dirección, si no fuera porque lo auparon contentos y felices hasta la presidencia del gobierno.

Todos recordamos aquel PSOE y aquellos socialistas dispuestos a defender la extorsión a los empresarios llevada a cabo por la propia organización política a través Malesa, Filesa y Time Export que llevaron a cabo por cuenta del PSOE, Carlos Navarro, José Mª Sala y  Aída Álvarez que dieron con sus huesos en la cárcel, aunque muchísimos se libraron de pagar las responsabilidades contraídas en este oscuro asunto. Todos los que tenemos interés en conocer lo que ha pasado en España recordamos la cerrada defensa de quiénes hicieron de la extorsión, la corrupción y el crimen de estado la divisa del partido socialista y recordamos la reacción de militantes y dirigentes socialistas ante el caso GAL.

Nadie había visto nada, nadie sabía nada. Ahora pasa lo mismo, llevamos años denunciando la terrible incapacidad de Zapatero y sus gobiernos, la suicida política de endeudamiento a la que ha sometido al país, la falta de rigor y transparencia en la gestión al más alto nivel, la terrible incompetencia de ministros y altos dirigentes cuya insolvencia intelectual movía a compasión. Nadie había visto nada, nadie sabía nada, aunque lo que podía haber sido sólo un problema interno del PSOE, nos lo han trasladado a todos los ciudadanos corregido y aumentado.

Caso paradigmático el de Juan Fernando López Aguilar, que fue ministro de Justicia de Zapatero, que cuando el viento soplaba a favor de sus intereses particulares aplaudía con las orejas a ZP y lo inmortalizaba en una de sus caricaturas en el trance de sacar conejos de una chistera subido a la tribuna de oradores del Congreso, mientras Rajoy lo contemplaba atónito y confuso y ahora cuando ve que Zapatero ha dejado España como un solar pero que paralelamente  se ha cargado las expectativas de su partido, ahora, cuando pintan bastos electorales, es cuando empieza a verle defectos, cuando se siente obligado a hablar y criticar.

Zapatero se ha visto obligado a imponer una medida a sus correligionarios, que hace un año rechazaron, porque “Europa” así se lo ha exigido. Todo esto nace en aquella semana en que ZP ante las conducta de los mercados que ponían a nuestra deuda ante límites insostenibles se vio en la tesitura de  deshojar la margarita de aquel vergonzoso me voy para Doñana, me quedo en Moncloa, me voy, me quedo… lo hizo públicamente exhibiendo una irresponsabilidad e impotencia que tuvo que criticar hasta el propio Rubalcaba cuando dijo aquello de que las crisis no se van de vacaciones y los que deben gestionarlas tampoco.

Hubo que pedir ayuda junto con los italianos al BCE, para que comprara deuda de ambos países por valor de 24.000 millones de euros al objeto de disminuir la presión de los mercados. Todos supimos por boca de Berlusconi que para ello  “Europa” le había puesto una serie de condiciones, tomó las medidas correspondientes y explicó a sus ciudadanos que iba a hacer y cuál era el motivo -la exigencia de la UE- por el que tenía que hacerlo, 45.000 millones de ahorro le contemplan.

En cambio aquí nadie dijo nada y cuando la prensa, que anda domesticada pero que a veces tiene que preguntar aunque sólo sea por vergüenza torera, inquirió cuáles eran las condiciones que nos habían venido impuestas, Elena Salgado afirmó que ninguna, leyó un parrafito de medidas que se tomarían, eso sí después de las vacaciones y que producirían un ahorro de 5.000 millones a todo tirar. Cuando la prensa insistió en que algo nos habrían exigido como a Italia, se permitió el lujo y la falsedad de afirmar que a nosotros nada se nos exigía porque ya habíamos hecho los deberes y los italianos no.

Pues ya ven, se le quedó en el rincón más oculto de su alma una de las exigencias de la UE, la de la limitación del déficit público expresada en el texto de nuestra constitución; otras habrá que no conocemos pero nos iremos enterando tarde y mal como es costumbre. Si el Rey ennoblece a Zapatero, como hace a veces con los ex presidentes, debiera ser esta la divisa de su flamante escudo nobiliario, tarde y mal…

Ahora se alzan voces en contra de la medida que recorta drásticamente las ya exiguas posibilidades electorales socialistas. No hay tiempo ni dinero para el referéndum, aconsejable aunque no exigible. El PSOE se debate incómodo mientras aplica medidas que harían ruborizar al más fiero de los neo con. Se suceden los anuncios de retirada de pesos pesados de la organización, los “independientes” que perciben que probablemente no tengan sitio en las listas, empiezan a acordarse de su conciencia y de su ideología “progresista”. No hay nada como la certeza de que uno no va a ir en lista, para poner en marcha la conciencia convenientemente “hibernada” a lo largo de la legislatura.

Zapatero nada pinta ya,  ni en el PSOE, ni en el gobierno, las medidas importantes las toman otros, Rubalcaba en el PSOE y Merkel y Sarkozy en el gobierno de España, el PSOE oficialmente está descabezado, las ratas huyen del trasatlántico con el que nos comparó ZP, precisamente en la semana que se conmemoraba el hundimiento del Titanic, una plancha que lo define. La pérdida de poder en las distintas administraciones ha liquidado a muchos “partidarios” que desde el paro se apuntan a la crítica.

En definitiva el PSOE se está descomponiendo, el problema es que desde siempre los socialistas han confundido al partido con el gobierno y la  descomposición  de su organización política se produce paralelamente a la del gobierno de España y a la de muchas de las instituciones del Estado.

Entonces ¿estamos peor que nunca? No, todavía queda tiempo hasta el 20N, ya se encargarán los socialistas de desbaratar aún más lo que se nos antoja hoy definitivamente descompuesto.


miércoles, 24 de agosto de 2011

Ido el conejo, palos a la madriguera…

Zapatero escuchando lo que no quiere oir

O si lo prefieren, muerto el burro la cebada al rabo, ayer por sorpresa, con prisas, empujado por la presión de Merkel y Sarkozy, aunque no conste que hubiera un fuerte viento de levante, Zapatero propuso incluir en el texto de nuestra Constitución,  una norma que fijaría el techo máximo de gasto y de endeudamiento de todas las administraciones. Desde mi punto de vista el ya ex líder socialista, pretendió una vez más sacar un conejo de la chistera, pero a Zapatero le ha abandonado su magia hace ya tiempo y lo que sacó del sombrero se parecía mucho más a una gaviota azul, de la subespecie pepera, que a un conejo de aquellos a  los que nos tenía acostumbrados.
Cierra o, por mejor decir, va a cerrar su ciclo con una modificación constitucional. La abrió con una promesa en el mismo sentido,  allá por el 2004 prometía durante su investidura que llevaría a cabo una reforma "concreta y limitada" de la Carta Magna, que incluiría la reforma del Senado, la no discriminación de la mujer en el acceso al trono, la inclusión del nombre de las Comunidades Autónomas y la mención de la futura Constitución europea. Bueno ya saben, otra de las miles de promesas zapateriles que se ha llevado el viento de su inconsistencia política.
Conviene recordar dos aspectos, esta será la segunda modificación constitucional que se lleva a cabo desde 1978. Si ésta ha venido de la mano o si lo prefieren ustedes de la imposición de Europa, la primera también, nuestro texto constitucional tuvo que adaptarse al Tratado de Maastricht en 1992 para permitir que los ciudadanos de los países de la UE residentes en España pudieran ir en las listas para las elecciones municipales.
Dos, no es necesaria la utilización de la herramienta del referéndum que andan pidiendo como locos los del 15 M, que al no tener peregrinos católicos a la de vista vuelven a la reivindicación política que nunca debieran haber abandonado. El hecho de que la medida que se propone incluir en nuestra Carta Magna no modifique asuntos que se entiendan fundamentales, permite evitar la convocatoria del referéndum que sólo se celebraría de solicitarlo el 10% de los parlamentarios.
He dicho que intentó una de sus “habilidades”, pero no hubo conejo que exhibir, por el contrario se enfrentó a una desagradable experiencia. Los del Partido Popular lo estaban esperando con la escopeta cargada, la salvífica medida que ahora propone Zapatero, había sido propuesta ya en junio del 2010 por los del PP que entonces soportaron una rechifla monumental a cuenta de la idea, el PSOE la echó para atrás y además se mofó  de la propuesta y del proponente.
No es que le falte práctica y estómago a ZP para decir imperturbable digo, donde antes había dicho Diego, tiene experiencia y un master de la Universidad del País del Nunca Jamás que lo acredita como un experto en tales asuntos, pero Rajoy se lo recordó ayer en el parlamento mientras anunciaba su apoyo a la medida, lo que tuvo que doler.
Rajoy recordaba que en junio de 2010 había anunciado que promovería un consenso político en España para que la Carta Magna recogiese los principios de estabilidad presupuestaria, una medida a la que se opuso frontalmente el gobierno socialista. El propio Rubalcaba, en un acto del PSOE en Mallorca, preguntaba a Rajoy si realmente tenía "algo más que decir además de la idea genial de cambiar la Constitución" y le pidió que dijera "algo útil" en lugar de proponer reformas de la Carta Magna. "Como todos sabemos, la Constitución es una ley que se cambia fácilmente y en un plis-plas nos arregla la crisis" se burlaba Alfredito.
Zapatero también se tomó a chacota la propuesta en distintas ocasiones y lo propio hizo Elena Salgado, a los que cabe sumar los palmeros mediáticos, los corifeos partidistas y los contertulios del régimen. Ayer Rajoy decía que: “Me gustaría saber si quien hizo las descalificaciones, las gracias, las chanzas y demostró un alarde de conocimientos económicos sin parangón, ha cambiado de opinión y hoy dice exactamente lo contrario que dijo hace un año. Y digo esto porque esa persona es importante y su voto es decisivo para que esa reforma salga adelante. Esa persona fue el señor Pérez Rubalcaba, hoy líder de su partido".
Rubalcaba se encuentra en una posición tan incómoda que ha perdido hasta la habilidad aquella, de la que presumían muchos socialistas, de ser el hombre que mentía más convincentemente de España. Para justificar su obligada adhesión a la propuesta, afirmó que  lo había convencido Zapatero al explicarle que contaba con el apoyo de Rajoy para aprobar la medida. Hasta para mentir hay que tener estilo, a Rubalcaba le consta que Rajoy no es que estuviera de acuerdo con la medida es que era el “padre de la criatura”, por lo tanto su actuación desmonta otra vez aquel mantra de que el PP nada propone y  no aporta nada a la defensa del interés de los ciudadanos españoles.
Se demuestra que no es cierto que el PP esperara silente la caída de los socialistas, los populares han propuesto muchísimas medidas que hubieran atenuado el efecto de la crisis, que nos hubieran permitido llegar hasta estas fechas en mejores condiciones y que se rechazaron, simple y llanamente porque eran ideas de los populares y su asunción perjudicaba al interés partidista del PSOE y cuando me refiero a este brutal ejercicio de partidismo me refiero exactamente a la adhesión o sometimiento a las opiniones de un partido con preferencia a los intereses generales, tal y como reza el DRAE.
La medida se aprobará al estilo Zapatero: tarde, mal y con prisas; aunque ha servido para dejar muchas cosas claras. La principal es que el Partido Popular ha intentado, y los socialistas no le han dejado, aportar propuestas concretas que sirvieran al interés de los españoles, por otra parte la decisión de Zapatero hace trizas buena parte de la oferta electoral, trufada de guiños a la izquierda, que este verano ha andado vendiendo el candidato Rubalcaba, ayer Rajoy se sacó una espinita a título personal, pero además consiguió rédito electoral y neutralizó el efecto electoralista del nuevo del nuevo IVA inmobiliario al manifestar que extendería la medida hasta el año 2013.
Rajoy le pidió a Zapatero que explicara el contenido de la carta en la que se detallaban las exigencias que nos hacía la UE para que el BCE se comprometiera a comprar deuda española. Berlusconi sí explico las exigencias que a Italia se le hacían, aquí la maquinaria socialista ni siquiera ha reconocido su existencia. Ese texto demuestra que España está intervenida de facto por la UE, y Zapatero tan enemigo de reconocer las cuestiones que le resultan incómodas, no ha estado dispuesto a aceptar la realidad, como es su costumbre.
Resumiendo, un día incómodo para Zapatero, fatal para las aspiraciones electorales de Rubalcaba y bueno para la verdad y los ciudadanos, algo más sabemos de asuntos que nos afectan en tal medida que debieran tratarse siempre con luz y taquígrafos. ¡Ah! Se me olvidaba, el apoyo del PP a la medida nos favorece a todos, los nacionalistas no podrán mercadear con sus votos, que no resultan necesarios. Miel sobre hojuelas.