sábado, 20 de agosto de 2011

Cuando uno no quiere, desgraciadamente, dos no se ponen de acuerdo

Una imagen vale más que mil palabras

La verdad es que ayer hacía un llamamiento al sentido común, al respeto y a la tolerancia, pedía que fuéramos capaces de poner el taxímetro a cero y comenzar una nueva andadura, no ya en paz y armonía, pero sí al menos con respeto y tolerancia, que la desunión que se está propiciando no nos lleva más que al precipicio. Lo único que pretendía era un acuerdo de mínimos, pero parece que ni eso.
Dije lo que creía y creo que debiera suceder en este país, pero no puedo seguir en la misma tesitura, no es que haya cambiado de pensamiento, es que hay gente empecinada en mantener una política de actos y provocaciones, auspiciadas por sectores de toda índole pero al que hay que añadir hoy, sin ningún género de dudas, al equipo Rubalcaba, que anda hurgando entre las miserias morales de algunos y dando su particular y repugnante nihil obstat a la conducta de una serie de descerebrados, empeñados en ejercer la violencia al precio que haga falta y con una tranquilidad de conciencia que debería asombrar y repugnar a todos.
Hay ciudadanos que defienden y se equivocan gravemente, que la gente que esta madrugada colapsaba Madrid y agredía, ya sin tapujos, a los peregrinos, gente entre los que brillan por derecho propio organizaciones como el 15 M, Democracia Real Ya, o Tomalacalle, están en su derecho al manifestarse cuando les viene en gana y ejercer de mentores de una sociedad que nada les ha pedido y que no necesita que se la defienda, al menos del modo como esta gente lo está llevando a cabo.
Y lo hacen aplaudidos por muchos ciudadanos que, apuntados a ese progresismo bien pensante huérfano de cualquier tipo de ideología, más allá de la relativización y la equidistancia, les apoya. La izquierda española resulta  incorregible, sigue instalada en una postura – el fin justifica los medios – que los ha llevado siempre al desastre y lo que es más grave, con ellos,  han llevado a la nación al tacho de la basura.
Sigo insistiendo en que entiendo que haya gente a la que no le guste nada el Papa, su visita, la religión católica, etc., lo entiendo y lo acepto y entiendo perfectamente que están en su derecho en manifestar de manera pública su opinión. En lo que no puedo estar de acuerdo y no debiera estarlo nadie que se repute como demócrata, es en que esas manifestaciones se hagan de forma ilegal y violenta.
Y además tampoco puedo entender cómo se puede aceptar desde la izquierda “pensante”, que haya gente defendiendo ideas que parece forman parte indisoluble de la ideología de la izquierda española, que siempre ha tenido a gala hacer ostentación de un feroz anticlericalismo, digo que no puedo entender como desde la izquierda se puede aceptar y excusar, cuando no aplaudir a elementos como el que aparece fotografiado en la imagen que ilustra el presente comentario.
No me parece raro que desde la izquierda se acepte que los que protestan lo hagan  de manera violenta y vociferante, eso va a ser aceptado o excusado por buena parte de la sociedad, sobre todo de los que dicen ser y llamarse progresistas, pero que lo que hace el ciudadano de marras con el oso madrileño es de una obscenidad y de un ridículo que creo que aconsejaría que estas cosas no se permitieran y mucho menos se aplaudan de manera entusiasta.
Y no estoy elevando la anécdota a categoría, claro que me dirán los de siempre que no era nada más uno, lo que no es cierto, porque si se fijan ustedes, anda  a los pies del progresista sodomizador de osos, un ciudadano disfrazado parece ser de pene, dorado eso sí, que es un color de mucho lucimiento y que desde luego habrá que reconocer que  es una forma muy original de defender el laicismo, original un rato largo y también incomprensible ¿o no?
Yo que soy más bien tirando a clásico soy de los que uso la frase “no sé qué tendrá que ver el culo con las témporas”  ahora puedo ampliar el catálogo de frases hechas y añado ésta que me veo obligado a escribir ¿Qué tendrá que ver la polla con el laicismo? Frase que ofrezco a todos aquellos que se dedican al noble oficio de recopilar frases, refranes y no digo apotegmas, porque yo no soy famoso, pero ahí queda para la posteridad la frase, gracias al ciudadano que descubrió, eso sí, tras un largo proceso de reflexión democrática y progresista, que si había que manifestarse contra el Papa lo mejor era hacerlo disfrazado de polla, que el mérito es suyo pues  al fin y a la postre no hago yo otra cosa que hacer de “notario de lo sucedido”, que es expresión que queda muy fina.
Pero vamos a ponernos serios y vayamos a lo que realmente importa, lo peor ya ha sucedido y el equipo Rubalcaba ha enseñado la patita debajo de la puerta, Elena Valenciano ha declarado que las provocaciones vinieron de las dos partes, tampoco hacía tanta falta que saliera Valenciano a alinearse con los “laicos”, bastaba escuchar a éstos repetir como un mantra “Esto con Rubalcaba no pasaba” criticando la actuación de la policía. ¿Cómo es eso de a confesión de parte, relevo de pruebas…? pues eso.
Siguen los del PSOE y su "líder" empeñados en recoger votos al precio que sea, si hay que enfrentarse con la versión oficial de Zapatero y su gobierno pues se hace, que como todo el mundo sabe, salvo quizás los de la LOGSE, París bien vale una misa. El equipo Rubalcaba es consciente  que la única manera que tiene de evitar la debacle electoral es cultivando el voto de los “indignados”, y ahí entra Valenciano y hace una “inocente” pregunta en su Twitter: ““Me dicen que había banderas nazis. Es verdad??”. ¡¡¡Angelito!!!, esto lo digo yo.
La versión oficial de los laicos es que la provocación había partido de los peregrinos, está claro que para el de la fotografía, para el sodomizador, la visión de unos jóvenes rezando supuso una provocación de tal calibre que le llevó a montarse, nunca mejor dicho, al oso de Sol, pero como las imágenes dicen lo contrario Elenita Valenciano sutil, inocente, suavemente indica el camino, ¡¡había banderas nazis!!
La verdad es que los laicos juntaron a 2.000 personas, pocos parecen, sobre todo si se compara con el millón de peregrinos, no parece que sean tantos los que comulgan con las ideas de gente que cuando las expresan no encuentran mejor medio para hacerlo que exhibirse, como lo hace el de la fotografía, mientras otros - cada uno a lo suyo - agreden, insultan escupen y amenazan a los pacíficos de verdad, es decir a los peregrinos.
Poco favor están haciendo, a las ideas que dicen defender, los eslóganes, el odio y la especial excitación que han demostrado estos días los participantes en las manifestaciones, es de suponer que muchos de los que de buena fe defendían a estos descerebrados han arriado la bandera y se han retirado de este asunto. Que nadie se ofenda, porque visto lo visto, es mejor pensar que esta gente de inteligencia andan mal tirando a peor, que decidir que son elementos que viven instalados en el odio y la violencia, porque eso los inhabilita para ser los presuntos salvadores de esta sociedad que mucho habremos pecado, pero no tanto como para merecer que  el del “disfraz dorado”, el sodomizador, o los imbéciles que gritaban “os vamos a quemar como en el 36” vayan a convertirse en los salvadores del país y los administradores de la verdad, la libertad y la justicia.
Los experimentos en casa y con gaseosa y los monstruos del esperpento a las páginas de los textos literarios o a los escenarios de los teatros, que ya les vale.

2 comentarios:

  1. Buen titulo y buen articulo .......... me gusta mucho sobre todo tu frases ja ja ja muy buena como bien dices tu si uno no quiere otro no se pone de acuerdo .. HAY QUE GANAR VOTO !!!! PERO NO MEZCLAR A TODOS SOBRE EL MISMO SACO QUE NO TODOS ESTÁN DONDE TIENEN QUE ESTAR ...NI SON TODOS LOS QUE ESTÁN....LAS PUNTAS CRÍA PULGAS .

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  2. La foto habla por sí sola y es una realidad que estamos viviendo en Madrid con el benplácito del desgobierno de ZP y su secuaz Rubi...
    Decir "ardereis como en el 36" a los católicos, es como decir a los judios " moriréis en las cámaras de gas como en el 42" con la diferencia de que esto último es un delito xenófobo con pena lo otro un pasatiempo de estos que se esconden detrás del laicismo y del ateismo...
    Saludos

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