lunes, 8 de agosto de 2011

Buenas noticias, Zapatero sigue de vacaciones

Aquí tiene su sede el 7º de Caballería ¡perdón! el BCE

A pesar de que nuestro todavía Presidente Zapatero continua imperturbable sus vacaciones familiares en Doñana, en un claro mensaje de que él ya ha hecho todo lo que tenía que hacer, salvo quizás rumiar la posibilidad de “adelantar el adelanto” de las elecciones. Los rumores muestran a un ZP que contempla esa posibilidad, mientras que las mismas fuentes, atribuyen a Rubalcaba la decidida voluntad de mantener el 20 N como fecha definitiva para la cita electoral, como digo a pesar del estado de letargo presidencial, ayer se produjeron noticias muy importantes. Vamos a ir por partes como diría Jack el Destripador.
Ayer se publicaba la primera encuesta de carácter electoral llevada a cabo tras  el comunicado que anunciaba el adelanto de elecciones. Nihil novum sub solem podría ser el titular latino, los resultados no hacen otra cosa que clavar un par de clavos más en el ataúd electoral del PSOE. El PP lograría un 47,6% de los votos, alejando al PSOE a una distancia de más de 12 puntos, los socialistas se quedarían con un 35% de los sufragios, con estos números el Partido Popular conseguiría una holgada mayoría absoluta.
Así se entiende mejor la cerrada negativa de Rubalcaba a aceptar el necesario cambio de la fecha electoral, necesario al objeto de acortar al máximo esta situación de interinidad; a los que puedan dudar de mi afirmación les recomiendo que observen el papelón de ZP a lo largo de la pasada semana. Rubalcaba desea ganar tiempo para que sus expectativas electorales mejoren, los resultados que se anuncian supondrían los peores cosechados por los socialistas y creo que, con seguridad, le  cerrarían las puertas de la Secretaría General de su partido.
Su equipo está haciendo horas extraordinarias con la finalidad de “humanizar” la figura del candidato, parece que se entiende desde el equipo de campaña, que la única cuestión rentable se reduce a acercar la imagen del  candidato al ciudadano, que según ellos despierta el interés de los votantes a pesar de lo vago de sus propuestas electorales, que por ahora se limitan a  lo del MIR de los profesores, los guiños al 15 M o lo del evanescente impuesto a la banca.
Según su equipo Rubalcaba ha decidido no entrar en polémicas con los del PP, lo que dice bien a las claras que no hay gran cosa que ofrecer más allá del marketing político, que pretenden pase inadvertido. Parece que la idea central de la campaña de imagen del candidato socialista, lo resumen los vendedores de humo de su equipo en una de esas frases mágicas del acervo electoral del PSOE: “El marketing es que no hay marketing”. Traducido al cristiano lo que dicen es que el marketing debe ser lo menos perceptible posible.
Ayer se decidió por fin a salir a los medios la ministra de Hacienda de este gobierno desaparecido en el disfrute vacacional, para hacer unas declaraciones de cierto interés. Elena Salgado afirmó que a lo largo de este mes, parece que la filosofía de esta gente está presidida por el pensamiento de que hay que actuar “con pausa y sin prisa”, de otra manera no se entiende que, con lo que ha sucedido a lo largo de esta semana, la Salgado haya esperado hasta ayer domingo, casi en tiempo de descuento, para decir que a lo largo del mes de agosto el gobierno aprobará una serie de medidas que sirvan de ayuda para conseguir el objetivo de déficit propuesto.
Manifestó que, además de otras que no enumeró, se proponen “acordar” con las CC.AA. que la norma de gasto esté preparada para septiembre, incrementar este mismo año los pagos a cuenta para grandes empresas y flexibilizar el contrato a tiempo parcial. En fin unas medidas ya conocidas y que no aportan nada nuevo, pero que le permitió a la ministra “animar” a Trichet a que haga su trabajo. Parece que la advertencia hecha la pasada semana por parte de responsables de la UE  para que España de una vez pusiera en marcha las reformas comprometidas por ZP, sentó mal en el seno de nuestro gobierno, que para según qué cosas son muy sentidos y sobre todo muy infantiles y resuelven las cuestiones de índole internacional con la misma falta de rigor intelectual,  con el mismo estilo, que el de un niño de primaria en una pelea de colegio.
El domingo El País publicaba un artículo, que les recomiendo, una crítica demoledora sobre la situación económica y decía por ejemplo que: “Pero España sufre de males propios. La composición del crecimiento trimestral revela en sí mismo una debilidad imposible de ocultar.” Contradiciendo frontalmente la versión oficial de Zapatero y sus coleguitas y de todos aquellos que defienden que nada se puede hacer, que si esto es un problema internacional, que si los mercados, etc. También El País entiende que aquí hay responsabilidades y por tanto responsables y que lo de la inevitabilidad, de la que yo hablaba el otro día, no es más que una broma de mal gusto.
Y lo “mejor”, mejor entre comillas porque esto es un parche, no una solución, para el final. Hoy el diferencial entre nuestra deuda y el bono alemán ha bajado hasta 280 puntos básicos, gracias al anuncio y parece ser que las compras de deuda española llevada a cabo por el BCE, el Ibex está recuperándose y en los momentos que escribo esto, ha subido un 3% y está ya en los 8.900 puntos.

Magnífico, pero conviene recordar que todo esto se  debe a una intervención exterior, no a lo que desde aquí se haya hecho. Aunque nos da un respiro y sobre todo algo de tiempo y espacio para decidir, pero ha llegado el momento que dejemos de lado las discusiones y pasemos a la acción.
Por resumir, en el terreno electoral siguen las malas, malísimas noticias diría yo, para los socialistas, el PP afianza su liderazgo y se asegura su mayoría absoluta. En lo económico euforia contenida y un tiempo de respiro gracias a la intervención del BCE. En el terreno de lo político un panorama desolador, lo que es aceptable para Zapatero, perjudica a Rubalcaba, tensión en el PSOE, cada uno defendiendo sus particulares intereses. En el terreno de lo mediático un espectáculo vergonzante, el País arremetiendo contra la política económica de Zapatero al servicio claramente de Rubalcaba, intentando cobrarse el contubernio mediático entre Zapatero y Público y en el plano gubernamental, para qué nos vamos a engañar, seguimos en encefalograma plano y con respiración asistida y el del oxígeno perdido por las marismas de Doñana.
Por resumir, nos han echado un cable extraordinario, pero seguimos empeñados en demostrar que no somos gente de fiar. Mientras acudimos a las ayudas externas, aquí todos y cada uno se limitan a defender sus intereses particulares. Todavía habrá quien me responda, de manera automática, uno de los mantras preferidos de la izquierda “eso es legítimo”. Pues saben que les digo, que no, que aquí los responsables de esto todavía lo son el Gobierno, a pesar de su escandalosa dejación, y el PSOE, que está a lo suyo como siempre, por lo que puedo afirmar que todos y cada uno de ellos defienden intereses espurios (se oyen voces de: ¡No,no! ¡Fuera, fascista!) y los califico de espurios en tanto que particulares.
Es hora de poner por delante de cualquier interés partidista el de España y los españoles, todo lo demás cuentos chinos y una obscena exhibición de miseria moral.

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