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¡Qué suerte tenemos! Rubalcaba ha hablado

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Rubalcaba ¿meditando?

Estamos viviendo unos momentos de una gravedad muy importante, creo que ésta es una cuestión  en la que todos estaremos de acuerdo independientemente del color político que defienda cada cual. Eso y que Zapatero está absolutamente amortizado, son dos cuestiones que creo todo el mundo acepta.
Vivimos unos momentos de incertidumbre económica internacional que castiga la maltrecha economía nacional, nuestro tejido productivo ha sufrido una debacle cuyo un alcance desconocemos todavía, pues la desaparición de empresas sigue a un ritmo escalofriante, las cifras del paro nos colocan en la cola de Europa, somos incapaces de vender lo que producimos en el extranjero porque no podemos competir en igualdad de condiciones en los mercados internacionales, mientras el consumo interno se ha retraído y se demuestra incapaz de generar la demanda necesaria que impulse la creación de empleo.
  Nuestra deuda, 680.000 millones de euros, bueno la deuda que tan amablemente han creado ZP y sus cuates en nuestro nombre, pesará como una losa sobre los habitantes de este país durante generaciones y nos encontramos en una tesitura en la que lo de la “sociedad del bienestar” tiene más probabilidades de convertirse en una quimera que acercarse a una realidad aceptable. A cinco millones de compatriotas les resulta imposible encontrar un empleo que les permita atender a sus necesidades y la de sus familias y nadie entre los responsables políticos parece ser capaz de ofrecer solución alguna.
  El paro alcanza tasas pavorosas, estamos en el 21% y no voy a comparar esta cifra con la de nuestros compañeros de la Eurozona, porque no quiero amargarles el día, el gobierno sigue instalado en el poder aunque sea incapaz de articular algún procedimiento que resulte útil, más allá de su efecto propagandístico.  Estamos cansados de escuchar la declaración solemne que “lo peor de la crisis ha pasado ya”, las previsiones de los responsables de nuestra economía parecen más propias de adivinadores, echadores de cartas o lectores de los posos del café, que de técnicos en la materia.
Todo el mundo sabe y el que no lo sepa, no vive en este mundo, que la solución propuesta por tirios y troyanos pasa por una drástica, una dolorosísima reducción del gasto público, al objeto de ser capaces de hacer frente a nuestros compromisos. España como nación, ese concepto “discutido y discutible” que dice nuestro dilecto presidente, ha dejado de ser apetecible para el dinero internacional con las consecuencias que todos conocemos.
Vivimos en una sociedad en la que los responsables públicos, que se han demostrado incapaces de crear las condiciones objetivas para que la iniciativa privada cree empleo, ha seguido creando “empleo público” a un ritmo insostenible, vivimos en un país en el que sobran “trabajadores de la función pública” y no digo funcionarios, porque muchísima gente trabaja para las distintas administraciones sin haber pasado por el filtro de una oposición como marca la ley, claro que habrá quien mantenga que si no, de qué iban a vivir tantos y tantos cuñados, sobrinos, amantes y demás especies protegidas por el escandaloso clientelismo que se ejerce desde el poder con una falta de equidad más propia de un sátrapa persa que de “representantes” de la voluntad popular.
Hemos vivido experiencias que para cualquiera resultaban increíbles, un país como el nuestro, gobernado por gentes que se dicen socialistas, de izquierdas y progresistas, ha visto como se socializaban las pérdidas del sistema bancario  y se empleaba el dinero de nuestro impuestos para que bancos y cajas maquillaran sus balances y se hincharan a ganar dinero, mientras el crédito, absolutamente necesario para mantener en marcha la economía de las PYMES y de las familias, desaparecía.
Podría seguir describiendo lo mal que lo tenemos, como ciudadanos y como nación. Podría entretenerme explicando cómo los responsables del orden público miran para otro lado, movidos por intereses bastardos y permiten que miles de ciudadanos tomen la calle, se manifiesten y bloqueen el centro de Madrid, sin que a la policía se le permita hacer su trabajo o cómo mueren soldados españoles en misiones internacionales de inciertos resultados y mucha más incierta justificación, por no tener un elemento de protección tan básico, como los rodillos antiminas en Afganistán  - cuatro había, parece ser - que se averiaron y no se hizo nada por repararlos o sustituirlos, con la consecuencia de varios muertos, mutilados y heridos, entre los soldados que este gobierno manda a zonas de guerra, huérfanos de una equipo tan básico, tan elemental, cuya carencia clama al cielo y debería avergonzar a los responsables de la seguridad de nuestros soldados.
Bueno independientemente de lo que yo explique, todos sabemos que vamos mal, tirando a peor, ésta es una situación que exige un liderazgo firme y dispuesto, capaz de acometer con rigor las reformas de todo tipo que resultan imprescindibles para nuestra supervivencia. Y para protagonizar este papel el PSOE ha decidido ofrecernos como solución a nuestros problemas a D. Alfredo.
- ¿A quién?, a Rubalcaba Dª María  – pues dígalo usted así, que se entiende mucho mejor.
  - De acuerdo Dª María, Rubalcaba, continuo con su permiso.
Decía que el PSOE nos ofrece como solución a su candidato y este hombre, pacientemente ha esperado que el Papa se fuera para Roma, lo que le acredita como reflexivo y prudente y pese a la importancia de lo que han descubierto entre él y su equipo, ha buscado el momento en el que nuestra atención pudiera estar centrada en sus palabras y nos ha explicado urbi et orbi (estas son las consecuencias de la visita papal) cuál es la solución que han encontrado para arreglar nuestra miserable vida. Han encontrado la gran solución, la madre de todas las soluciones y nos la ha explicado sin alharacas, humilde y pacientemente, como hacen los grandes hombres.
Así que ha puesto en conocimiento del pueblo español en particular y del universo en general que en lugar de acometer las reformas laborales que necesitamos como el aire que respiramos, cambiar la ley electoral, acometer la reforma de la ley hipotecaria española, paradigma de lo injusto, implementar medidas de recorte del gasto público y de la adecuación de la estructura de las administraciones a nuestra nueva realidad o solucionar lo del paro, en lugar de todo eso  va a poner en marcha la solución definitiva que aporta ahora el equipo Rubalcaba...
El candidato socialista, un hombre de una inteligencia extraordinaria, con una capacidad envidiable, de una dignidad inconmensurable, de una grandeza espiritual abrumadora pone generosamente al servicio del pueblo español, las virtudes que le adornan en el plano de lo personal, lo ideológico y lo intelectual y ha condescendido en explicarnos cuál es la solución:
La primera medida que va a tomar Rubalcaba en cuanto dirija los destinos de España y los españoles va a ser... por favor un poquito de sonido de fanfarrias que la solemnidad del acto lo justifica, va a ser, decía ¡¡La aprobación por el Consejo de Ministros de la Ley de una Muerte Digna!!
Espero que Alfredito y su gente prediquen con el ejemplo. Que visto así, igual es hasta una buena solución.

Comentarios

  1. No puede regularse una ley de muerte INDIGNA como la EUTANASIA. Por eso es indispensable que el Partido Popular, representado por el Sr. Rajoy, gane las elecciones generales por mayoria ABSOLUTA. O eso, o el 90% de los pensionistas...¡al cementerio! Con la muerte INDIGNA

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