jueves, 17 de marzo de 2011

Aguedita Montelongo, ausente de la Isla y, por lo visto, de la responsabilidad


Águeda Montelongo en un momento del congreso que "originó" la factura de marras
Ayer se tenía noticia de la decisión de Mario Cabrera de cesar a José Luis Cabrera Bonny, hasta ese momento Gerente del Patronato de Turismo de Fuerteventura, alegando “pérdida de confianza” en esa persona. La decisión nace a cuenta del descubrimiento de la presunta falsificación de una factura, producida por el uso de un coche de alquiler que utilizó Manuel Fernández - Secretario General del PP canario - en una visita a la Isla, que fue pagada con fondos públicos del Cabildo.

La factura de CICAR SL., nº Y-64713 / 002, fechada el pasado 23 de enero, de un importe de 92,82 euros fue emitida por el alquiler de un vehículo y estaba redactada de manera impecable; en ella figuraban datos tan significativos como la matrícula del vehículo y el periodo facturado (entre las 19.56 horas del día 26 y las 19.16 horas del 29 de noviembre de 2009), así como el nombre de la persona que recogió el vehículo, el popular Manuel Fernández González, el número de su carnet de conducir y hasta su domicilio.

Desde el Patronato se pagó la factura. Contablemente se enmascaró el pago, como si el gasto lo hubiera producido un periodista danés de visita en Fuerteventura, visita que se produjo realmente, pero del 24 al 27 de enero del presente año. Para poder pagarla era preciso que el ex gerente, tal y como lo hizo, autorizara con su firma el gasto y además ineludiblemente el visto bueno de la Consejera de Turismo, Águeda Montelongo – Presidenta del PP en Fuerteventura – que se apresuró a estampar su firma dando el visto bueno a la operación.

Cuando la noticia saltó a los medios el PP, en primer lugar, guardó un clamoroso silencio (permítanme el oxímoron) y pasado un tiempo prudencial intentó justificar lo sucedido, amparándose en un error administrativo; hasta aquí lo sucedido. Da vergüenza ajena hablar de asuntos de esta índole, pero estoy seguro que muchos, por no decir todos los habitantes de Fuerteventura comparten las siguientes reflexiones: ¿Cómo se pueden manchar las manos por una cantidad de dinero tan ridícula? y ¿cuántos de estos asuntos habrán sucedido sin que nos hayamos enterado?

Está clara la responsabilidad del ex gerente que firmó el documento, pero esa autorización de gasto no era válida sin el preceptivo visto bueno de Águeda Montelongo, que por tanto es tan responsable o más que Cabrera Bonny, un subordinado que actuó seguramente siguiendo las instrucciones de la propia Águeda.

Señalé, en su momento que llovía sobre mojado, desde el Patronato de Turismo se pagaban con dinero público los gastos del PP, pero tampoco hacía tanto tiempo que Guillermo Concepción, Consejero del PP, había denunciado públicamente que Águeda Montelongo beneficiaba indebidamente a una empresa de publicidad, íntimamente ligada a la persona de un concejal del PP, con la concesión de una serie de trabajos relacionados con su Consejería y que a cambio la empresa, se ocupaba de financiar las reformas llevadas a cabo en las distintas sedes del partido en Fuerteventura.

Criticaba el silencio y la parálisis de Mario Cabrera que conocía del asunto por la denuncia de Concepción, pero que también debía conocerla, primero porque es su obligación y segundo porque es público y notorio que en el Cabildo no se mueve un papel sin el conocimiento del Presidente; a pesar de ello nada hizo. Ahora Mario Cabrera cesa a José Luis Cabrera Bonny por “pérdida de confianza” y hay que preguntarse si es que esa misma figura no le es de aplicación a Águeda Montelongo que firmó al alimón el necesario visto bueno que permitió la sucísima jugada.

Pues parece ser que no, pero es aún peor ver como en feliz y gozoso contubernio Mario cesa al gerente, cuando Águeda Montelongo se encuentra ausente de la isla gozándose una feria náutica en Miami. Así, cuando la presidenta popular llegue a la isla, se encontrará con que todo el pescado estará vendido y no tendrá que pasar por la vergüenza pública de consentir que se ponga en la calle a un subordinado, que pecó, pero que sin duda ha sido escogido, como la víctima propiciatoria, cuyo sacrificio cierre en falso este asunto.

Algo huele muy mal en nuestro Cabildo, no me vale que la cuantía haya sido pequeña y que, parece ser, se haya devuelto el dinero. Existen responsables, en plural, pero pagan los de siempre, la parte más débil de la cuerda. La defensa del buen nombre de Mario Cabrera a él le atañe, allá él con sus cosas, pero el buen nombre del Cabildo Insular es un asunto de todos.

Mario calló ante las denuncias de Concepción y calla ahora con la dichosa factura, cesa al gerente y respeta a Aguedita y a quién Dios se la dé San Pedro se la bendiga, con el agravante de escoger el momento del cese que le resulta más cómodo a Aguedita y, si no fuera así, tendrá que aceptar que le tiene miedo a la Montelongo y prefiere hacer las cosas en su ausencia.

El gerente sí y la Consejera no, los dos firmaron ¿no?, pues los dos a la calle y a la mayor brevedad. Todo lo demás complicidades que no se pueden entender y mucho menos tolerar. ¿Se le tiene miedo a Montelongo? Mario Cabrera sabrá por qué.

2 comentarios:

  1. Demuestra que "aguedita" tambien firmo dicho asunto...

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  2. No tengo ue demostrarlo, es obligatorio que firme dando el visto bueno de la autorización de pago. Por otra parte ¿hay alguien que sostenga que el "lío" de la factura se le ocurrió solo al Gerente? El Patronato depende directamente de la Consejería de Turismo, por tanto la responsabilidad suya. Cuando ayer el ex gerente pedía explicaciones, lo que quería decir es que a él conforme pero por qué Aguedita no pagaba su responsabilidad en este "lío".
    De lo de las empresa de publicidad no dices nada, todavía estoy esperando que Aguedita denuncie a Guillermo por sus declaraciones en las que le acusaba de cosas gravísimas. No lo ha hecho.

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