miércoles, 30 de marzo de 2011

¿Existirá alguien al qué no le haya mentido Zapatero?


Ayer comentaba las noticias que sobre las “actas” de los etarras, se podían leer en la prensa. Lo que recoge esa documentación, de ser cierto, vamos a conceder el beneficio de la duda a los que niegan su veracidad, deja a cualquiera sin respiración. En las reuniones con los etarras y los representantes del gobierno, se permite a las dos partes tomar notas, son la base con las que se conforman los distintos informes que las dos partes producen y, supuestamente, remiten a sus superiores. Además una organización internacional, levanta el “acta técnica” de la reunión.

Las “actas” etarras son, como ya he dicho, los informes que los terroristas mandan a sus jefes y que recogen con mucho detalle –la experiencia así lo indica- lo que sucede y se dice en las reuniones. La documentación de la que ayer hablaba, fue incautada a Francisco Javier López Peña, (a) Thierry jefe de la banda que fue detenido en Francia y custodiaba la mencionada documentación una juez francesa que ahora la ha remitido a España. Por lo tanto nada tiene que ver ni con su redacción, ni con su custodia, ni con su presunta filtración el Partido Popular.

Comprendo que, los que han decidido defender a Zapatero - que supongo lo hacen entendiendo equivocadamente, que así se defiende a la izquierda - o los que creen de manera absoluta que la izquierda tienen bula en este país y puede hacer lo que le venga en gana, desde esa superioridad moral de la que creen estar investidos, comprendo digo, que intenten negar lo innegable y utilicen los mismos argumentos que hemos visto y oído utilizar a los dirigentes socialistas, cuando han hablado del caso.

Vamos a ir despacito. Ayer El País recogía también el contenido de las actas, podíamos leer en la otrora biblia progresista una transcripción del texto en cuestión que así decía:

“… El Gobierno, según ETA, "dice que ha cambiado al fiscal general, ha comunicado a la Policía Nacional, a la Guardia Civil, a la Ertzaintza y a la policía francesa que no hagan detenciones, y dice que ha sido muy difícil hacerlo porque la Guardia Civil solo obedece al Duque de Ahumada y esas órdenes no se pueden dar por escrito". Tras la justificación llegan las quejas: "Sigue la kale borroka, el ministro del Interior tiene un montón de cartas de extorsión que no ha hecho públicas sabiendo que se pide dinero". ETA contesta: "No consta que se esté pidiendo el impuesto revolucionario". El Ejecutivo traslada a los etarras que no le "interesa terminar con la izquierda abertzale; que está trabajando para que Batasuna sea legal en septiembre u octubre y que el problema del dinero se puede arreglar por una organización internacional". Fin de la cita prisaica.

O quizás los progres que sostienen que todo lo que se dice son falsedades de la derecha que no quiere que haya paz con ETA, podrían explicarme este párrafo, que igualmente publicaba ayer El País, Gobierno: "Por dar el aviso del Faisán [supuestamente el soplo de un policía a un miembro del aparato de extorsión en mayo de 2006] hay un alto policía encausado y casi el jefe de seguridad del PSOE. [El ex director general de la Policía está imputado por el supuesto soplo, junto a un inspector de Vitoria y al jefe superior de Policía del País Vasco].

Ni los que más han atacado mis afirmaciones de ayer, podrán decir que lo que dice El País contradice lo que yo  recogía de otras fuentes. Se reconoce por parte del gobierno que se ha ordenado paralizar las detenciones, en contra de lo que se nos decía a los ciudadanos; se ¡ofrece! dinero a ETA y se reconoce de plano la intervención del gobierno en el “chivatazo” a los asesinos etarras. Podría seguir pero prefiero no continuar

Ítem más. Claro que niego credibilidad en este asunto, a Zapatero y a su gobierno. Cuando ocurrió el atentado de la T4, pudimos escuchar que la acción de ETA suponía el "punto final" de las negociaciones con la banda terrorista, iniciadas en el verano de 2005. No pasaron ni noventa días antes que Zapatero autorizara la reanudación de las mismas conversaciones, aunque lo ocultó a su gobierno salvo al “grupo selecto” formado por Blanco, De la Vega y Rubalcaba. Si ZP es capaz de engañar a sus compañeros en el gobierno, a sus ministros, que no será capaz de hacer con los ciudadanos o con la oposición.

Y ya que hablamos de la T4, recordar que el día antes del atentado ZP se permitió una afirmación que demuestra que del asunto de ETA sabe y entiende más bien poco. Dijo refiriéndose al alto el fuego, que hoy estamos mejor que ayer y dentro de un año estaremos mejor que hoy. ¿Resultado? la T4 volaba por los aires y en el atentado eran asesinados dos ciudadanos ecuatorianos. ¡Vaya ojo clínico compañero!

Ya por finalizar no puedo por menos que asombrarme con las llamadas a la credibilidad, ante las afirmaciones de Rubalcaba. Hay alguien en este país que no recuerde que Pérez Rubalcaba fue el portavoz del gobierno de los GAL. Mintió entonces y miente ahora y no porque lo diga la derecha, lo dice el sentido común y la realidad de las cosas.

Nadie ha desmentido, hasta hoy, lo que recogen las actas. Rubalcaba ha dicho: “Hice lo que tenía que hacer”. Una frase que, conociendo al personaje, da hasta grima.

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